LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

Este 4 de Julio, en lugar de celebraciones con parrilladas y fuegos artificiales, muchos en Arizona y nuestra nación están de luto. Más de 124,000 personas han muerto innecesariamente en los últimos meses y muchas más morirán en las próximas semanas gracias a las mentiras y la inadecuada respuesta de esta administración a la pandemia del COVID-19.

Nos estamos enfrentando a algunos de los desafíos más grandes de nuestras vidas, y lo estamos haciendo sin liderazgo competente o un gobierno responsable que trate esta crisis con la seriedad que amerita. En lugar, tenemos a un presidente que se rehúsa a usar un tapabocas y quien continúa poniendo presión sobre gobernadores alrededor del país para que reabran antes que sea seguro. Gracias a Trump y al hecho de que Ducey cedió a la presión, el número de casos en Arizona sigue subiendo y lo mismo está pasando en demasiados estados alrededor del país. Los Estados Unidos es el único país en el que la curva está subiendo de una manera tan drástica. Y si la crisis de salud no es suficiente, encima de todo también estamos sufriendo una crisis económica y de trabajo, causada por una respuesta que no ha sido lo suficientemente rápida o eficiente al coronavirus y que no ha cumplido con las necesidades del momento. Esta crisis ha empeorado gracias al fallido liderazgo de la administración de Trump.

Hemos perdido 15 millones de empleos. Y aunque la tasa de desempleo ha bajado, para muchas familias la realidad sigue siendo sombría. Para los Latinos, la tasa de desempleo sigue siendo 3 veces más alta que antes que la crisis comenzara. Y muchas de nuestras pequeñas empresas están sufriendo sin los préstamos que Trump prometió pero que fueron distribuidos a sus donantes y amigos en lugar de llegar a aquellos que lo necesitan más.

Ya basta de falsos líderes que siguen poniendo su ego y a sus intereses especiales por delante del bienestar del pueblo estadounidense. Este virus no va a desaparecer, y las personas seguirán sufriendo, perdiendo sus empleos y muriendo si no hacemos algo al respecto.

Este noviembre debemos elegir a Joe Biden como presidente de los Estados Unidos. Necesitamos que tome las riendas de nuestro país y que restaure nuestra dignidad y nuestro lugar en el terreno mundial. Necesitamos que nos lleve de vuelta al camino correcto donde el bienestar del pueblo estadounidense es la prioridad, no la política.

Joe entiende que lo mejor que podemos hacer para mejorar nuestra economía es manejar la crisis del COVID-19 de manera correcta para que podamos reabrir y regresar a nuestras vidas lo más rápido posible y de la manera más segura posible.

Joe es un líder responsable y compasivo quien ha dedicado su vida entera al servicio público y tiene la experiencia necesaria para sacarnos de esta crisis. Joe presentó un plan detallado para combatir la pandemia del coronavirus. Y dejó claro que desde el momento en que sea declarado el ganador de las elecciones presidenciales, él le pedirá al Dr. Fauci que permanezca en su puesto, guiando la respuesta al COVID-19, y dándole a él y al Instituto Nacional de la Salud (NIH por sus siglas en inglés) amplio acceso a todos los recursos que nuestro gobierno puede proveer. Algo que el Presidente Trump no ha hecho hasta el día de hoy.

Joe nos protegerá, implementando y aumentando pruebas y rastreo de contacto. El plan de Joe incluye escalar masivamente una campaña a nivel nacional que garantice el acceso uniforme, confiable y gratuito a las pruebas para todos.

Desde el comienzo, Trump dejó claro que se ríe de la ciencia y qué dirá cualquier mentira necesaria para hacer parecer que está manejando una crisis que rápidamente se ha salido de control bajo su cargo. Trump sugirió que los estadounidenses deberían tomar cloro para deshacerse del virus. Ha mentido sobre la cantidad de tiempo que tomará encontrar una vacuna y sobre la información que tenemos al respecto de tratamientos para el virus. Trump ha ignorado todo mientras la pandemia se pone cada día peor.

La diferencia entre este presidente y el próximo no podría ser más extrema. Joe dejará que la ciencia guíe nuestra respuesta a esta pandemia, no la política. Joe apoyará la fabricación de posibles vacunas, y creará una Red de Ensayos Clínicos de Enfermedades Infecciosas Emergentes para unir a las mentes más brillantes que están trabajando en conseguir un tratamiento para que trabajen juntos en una solución, en lugar de competir el uno con el otro.

Como parte de su plan, Joe pondrá en pie un esfuerzo nacional para conseguir y distribuir EPP (equipo de protección personal) y desarrollará un plan de manufactura doméstico para que dejemos de depender de otros países en momentos de crisis y que nuestra cadena de suministros no sea interrumpida en un futuro. Él protegerá a nuestros doctores y enfermeras, proveyendo EPP (equipo de protección personal), y una licencia de emergencia con paga para aquellos que contraigan el virus o tengan que cuidar de un ser querido que haya sido contagiado.

Esto es liderazgo y es lo que necesitamos. Este 4 de julio debemos reflexionar sobre los desafíos que enfrentamos como país y como comunidad. Sabemos que podemos salir adelante pero va a requerir el liderazgo correcto. El liderazgo que vemos en Joe Biden.

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN
Read or Share this story: https://www.lavozarizona.com/story/opinion/2020/07/03/columna-opinion-congresista-arizona-ruben-gallego-4-julio/5374472002/