El legado de doña Blanca está vivo en las generaciones de bailarines que ha formado.

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En días pasados, tuve la oportunidad de otorgar un reconocimiento por su destacada carrera a la maestra Blanca Fernández, una mujer orgullosamente sonorense y dedicada en cuerpo y alma a la enseñanza de las danza tradicional mexicana en Phoenix.

La vocación de doña Blanca se manifestó inicialmente en su ciudad natal, Hermosillo, donde fue alumna de la academia de la prestigiada bailarina Martha Bracho, primera profesora de Danza en Hermosillo, integrante de la Academia de la Danza Mexicana y del Ballet Mexicano. 

La vida la trajo a Phoenix, donde su labor docente comenzó hace 50 años en Guadalupe. La disciplina y talento de sus alumnos –principalmente miembros de la comunidad yaqui— les permitió realizar presentaciones en todo el Valle del Sol, especialmente en Mesa y Glendale.

Su éxito trascendió fronteras: en 1979, la maestra Fernández y sus alumnos se presentaron en el programa “Siempre en Domingo”, llegando a millones de hogares mexicanos.

Recordar su aventura le arranca una sonrisa: “nos subimos a un tren en Nogales y de ahí a la Ciudad de México, con ayuda de donaciones de la comunidad”. Doña Blanca Fernández también pudo llevar a sus alumnos a Roma, Italia, y a la Ciudad del Vaticano, donde conocieron al Papa Juan Pablo II durante la primera sesión pública tras el atentado que sufrió poco antes. 

El legado de doña Blanca está vivo en las generaciones de bailarines que ha formado, con destacados alumnos como Tino Espericueta, quien fue parte de la Compañía Nacional de Ballet Folklórico de Amalia Hernández y figura destacada en el Carnaval de Guaymas. 

¿Cuál es su secreto?

Al ver la gran energía y entrega de doña Blanca, uno no puede evitar preguntarse cuál es el secreto para mantener la vitalidad a sus 86 años: ella misma afirma que su compromiso con la promoción de la danza mexicana en Arizona nunca se acaba.

La labor de la maestra Fernández se sigue concentrando en recaudar fondos para elaborar los trajes que utilizan los bailarines en sus presentaciones y en enseñar a sus alumnos.

Actualmente imparte clases de baile a personas de la tercera edad, rodeada del cariño de varias generaciones de miembros de la comunidad en South Mountain, Phoenix, y como profesora del Ballet Folclórico Itzamatul Del Valle Del Sol.
 
¡Gracias, Blanca Fernández, por ser ejemplo de disciplina, entrega y orgullo de ser mexicana!

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