Con la SB1070 de Arizona nació una nueva generación de activistas inmigrantes

La polémica ley de inmigración SB1070 fue precursora del nacimiento de un nuevo espíritu entre los jóvenes inmigrantes en Arizona

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Hace unas semanas, en una mañana de sábado, Viri Hernández se paró detrás de una mesa en la Escuela Preparatoria Carl Hayden de Phoenix, en una feria comunitaria que buscaba registrar a las personas que pueden votar.

A medida que las personas se acercaban a la mesa de Hernández, ella les informaba sobre los esfuerzos de su organización, llamada Poder en Acción, para convencer al Consejo de la Ciudad de Phoenix de implementar un Comité de revisión civil para investigar los casos de abuso de fuerza de los agentes de la policía.

Durante un descanso, Hernández se encontró con la representante estatal demócrata Raquel Terán y la abrazó. Después de una conversación rápida, Hernández caminó hacia otra mesa para hablar con Máxima Guerrero de Puente Arizona, una organización que busca defender los derechos humanos, dirigida por el concejal de Phoenix, Carlos García.

Todos ellos representan una generación de arizonenses cuyas vidas cambiaron para siempre por la aprobación -en el año 2010- de lo que en ese momento era la ley de inmigración más dura de la nación: la SB1070,  mejor conocida como la ley "muéstrame tus papeles".

"La SB1070 fue un momento de renacimiento. Creó algo que los legisladores de aquel entonces no tenían idea que estaban impulsando: un movimiento que ha crecido estos últimos 10 años como una maquinaria política admirable y fuerte", comentó Hernández. "Muchos de nosotros, después de la SB1070 pensamos: 'Esto nunca volverá a suceder, y nos aseguraremos de eso'".

La SB1070, titulada oficialmente como Ley de Apoyo y Aplicación de la Acta de Vecindarios Seguros, ordena que en una detención, un oficial de policía interrogue a las personas sobre su estado migratorio si el oficial tiene sospechas razonables de que están en el país de forma ilegal.

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Su aprobación fue un punto crítico en la batalla sobre la inmigración en Arizona, la culminación de circunstancias que incluyeron impulsar temores sobre los impactos de una Gran Recesión en los empleos, una gobernadora republicana que buscaba una reelección por cuatro años más, el asesinato de un ranchero en la frontera sur de Arizona y un poderoso grupo de legisladores republicanos de derecha.

La ley estremeció a muchos inmigrantes que temían que sus familias fueran destrozadas. La gente sin un estatus legal que antes pensaban que podrían evitar ser detectados por los oficiales de inmigración, siempre y cuando se mantuvieran callados y trabajando duro, comenzaron a temer que la infracción más pequeña los llevara a la deportación.

Una década después, a pesar de que varias sentencias judiciales impidieron que algunas de las partes más estrictas de la ley entraran en vigor, la legislación ha cambiado mucho al estado.

Los activistas dicen que la ordenanza ha dificultado que los inmigrantes indocumentados realicen actividades cotidianas y ha creado una sensación de ansiedad en su comunidad.

Pero al mismo tiempo, dio a luz a un espíritu de activismo entre los jóvenes inmigrantes. Actualmente, su trabajo va más allá de los problemas sobre inmigración y abordan la violencia policial, el acceso a la educación superior y la garantía de que las comunidades minoritarias tengan una voz en la política.

Adam Fine, profesor asistente en la escuela de criminología y justicia penal de la Universidad Estatal de Arizona (ASU por sus siglas en inglés), asegura que cualquier incidente importante relacionado con la aplicación de la ley, puede motivar a los jóvenes para involucrarse políticamente.

"La aprobación de aquel proyecto de ley, con la atención que recibió de los medios locales y nacionales, estoy seguro que impactó a muchos jóvenes", expuso Fine. "No tengo duda de que los empujó a comprometerse más con su comunidad".

"Ví a mi madre tener miedo"

Ellie Pérez, de 29 años, nació en México. Cuando tenía 4 años, su madre la trajo a ella y a sus hermanas desde el estado de Veracruz, en el sur de México, hasta la ciudad de Phoenix.

En abril del 2010, Pérez pasó un año fuera de las aulas de la escuela preparatoria debido a que estaba trabajando limpiando casas junto a su madre.

Ella recuerda haber llegado a su casa en el barrio de Sunnyslope, donde vivía con sus dos hermanas, en una larga jornada de limpieza junto a su progenitora. Ambas observaron en la televisión cómo la gobernadora Jan Brewer firmaba la ley SB1070.

"Recuerdo vívidamente sentir un golpe en mi estómago. No entendía por qué, pero me quitó el aire", recordó Ellie. "Por primera vez en mi vida, vi que mi madre tenía miedo. Una madre soltera que no hablaba inglés, que no tenía trabajo seguro y que no tenía miedo de enfrentarse al mundo, tenía miedo de que una mujer acabara de firmar un pedazo de papel."

La joven comentó que su madre les dijo en ese momento que tendrían que regresar a México. Esto la enfureció. Ella no quería dejar atrás su vida para ir a un país que no conocía, comentó.

Decidió no dejar que la SB1070 la detuviera.

Con el tiempo, la joven estudiante cambió su especialidad universitaria de enfermería a ciencias políticas. Durante el verano posterior a la firma de la SB1070 y la promulgación de la ley, se unió en eventos a miles de manifestantes. Participó en campañas políticas para cambiar la composición de la municipalidad y la Legislatura Estatal.

"Cuando llegó a nuestras vidas la SB1070, teníamos miedo pero no teníamos otra opción", dijo. "Teníamos que ser la voz de nuestra comunidad porque no había nadie más luchando por nosotros".

En 2012, la Administración del presidente Obama creó el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, conocido como DACA (por sus siglas en inglés), que permitió a ciertos jóvenes inmigrantes indocumentados solicitar un permiso de trabajo temporal renovable y ser excluidos de la deportación siempre que cumplieran requisitos legales, como no tener antecedentes penales.

Ellie Pérez aplicó al programa con éxito. Se graduó de ASU en 2017 con un título de estudios en justicia.

Trabajó como directora de campo de Arizona para la campaña electoral de Hillary Clinton y como organizadora laboral para el sindicato United Food and Commercial Workers. Luego se convirtió en la primera receptora de DACA en trabajar para la municipalidad de Phoenix, como asistente de la entonces concejal Kate Gallego, ahora alcaldesa de la ciudad.

Ahora, Pérez se desempeña como directora política de la Asociación de Educación de Arizona, el sindicato más grande del estado que agrupa a maestros de las escuelas públicas.

"La SB1070 me recuerda todos los días que hay una larga fila de Ellies esperando, y que nuestro trabajo es encontrarlas y entrenarlas", aseguró. "La SB1070 me inculcó que no podemos dejar a nadie atrás. No podemos darnos el lujo de hacer eso".

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Arizona's immigration enforcement law SB1070 galvanized a generation of Latinos to run for political office and get politically involved. Arizona Republic

Sacando el Voto latino

Antonio Valdovinos, de 29 años, nació en Colima, México. Tenía 2 años cuando sus padres lo pasaron ilegalmente a través de la frontera de Arizona.

Cuando Brewer firmó la SB1070 no estaba involucrado en la política. Comenta que ni siquiera tiene el recuerdo de cuando la gobernadora firmó el proyecto de ley, a pesar de que la medida apuntaba a complicar la vida de inmigrantes indocumentados como él.

En ese momento estaba tomando clases en el Colegio Comunitario Gateway y realizando trabajos de construcción con su padre. El Cuerpo de Marines de los Estados Unidos le había negado la admisión debido a su condición migratoria.

Su despertar político se produjo un año después de que Brewer firmara la SB 1070, en marzo de 2011, cuando la junta directiva del Distrito de Colegios Comunitarios del Condado Maricopa votó para triplicar el costo de la matrícula escolar para los estudiantes indocumentados.

Valdovinos se enteró de la votación por uno de sus profesores y fue a la reunión. No tenía pensado hablar, pero terminó parado detrás del micrófono y diciéndole a los miembros de la junta que el aumento le causaría tener que dejar la universidad.

Ese día, conoció a Hernández, quien también era indocumentada en ese momento, pero que ahora se ha convertido en una residente permanente. Hernández le mostró mapas políticos a Valdovinos que ilustraban cómo los distritos con altos porcentajes de latinos, tenían algunas de las tasas de votación más bajas en el Condado Maricopa.

Los mapas fueron reveladores, recuerda Valdovinos. Decidió unirse al movimiento político que comenzó en respuesta a la SB1070 para lograr que más latinos participen en las elecciones y promover a más latinos para cargos de elección popular que ayuden a combatir leyes y políticas dirigidas contra los inmigrantes.

Comenzó trabajando para varias campañas electorales, yendo de puerta en puerta en los vecindarios latinos para hablar con los votantes, incluso en favor de su mentor, el representante federal Rubén Gallego.

En 2015, Valdovinos comenzó su propia firma de consultoría política, llamada 'La Machine'. La empresa se enfoca principalmente en ayudar a los candidatos latinos a ser elegidos. Los clientes de la firma incluyen al concejal de la ciudad de Phoenix, Carlos García; a los representantes estatales: Isela Blanc, Diego Rodríguez, Richard Andrade y Lorenzo Sierra; y las senadoras estatales Rebecca Rios y Lupe Contreras.

"Hay muchos grupos (políticos) nuevos... que se han generado a partir de la SB1070. Agrupaciones que han dedicado su trabajo a desmantelar esa legislación perjudicial para la economía estatal, y para a los inmigrantes", asegura el empresario político.

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Arizona's SB 1070 galvanized a wave of Latinos to run for political office, changing Arizona's political landscape in the process. Arizona Republic

"Sabes que algo está mal"

Deya García, de 21 años, cuya familia emigró del estado fronterizo mexicano de Chihuahua, tenía 10 años cuando Brewer firmó la SB1070. Comenta que era demasiado joven para definir sus pensamientos sobre la ley, pero recuerda haber vivido un ambiente estresante y traumático en su hogar después del aprobación de la ley.

En aquel tiempo, sus padres tuvieron que certificar ante un notario un documento que otorgaría la custodia de Deya y su hermana más pequeña, a una tía que era ciudadana estadounidense, eso en caso de que ambos fueran detenidos.

"Tenía siempre una sensación de miedo", recuerda. "Porque si la gente que te cuida tiene miedo, entonces sabes que algo está mal".

García, quien estudia en el Colegio Comunitario de Mesa y recibió DACA, dice que era demasiado joven para ser parte de las protestas y el activismo que surgió en el año 2010.

Pero en agosto del 2018 fue contratada como directora estudiantil de Aliento, una organización que aboga por los jóvenes indocumentados y apoya el que se les otorguen tasas de matrícula universitaria estatales para ellos y los estudiantes de DACA.

Reyna Montoya, quien también recibió DACA y fue indocumentada durante su tiempo como estudiante en ASU, fue quien fundó Aliento.

Entre los trabajadores de Aliento también se encuentra el director de políticas José Patiño, quien junto con Montoya formó parte de la Arizona Dream Act Coalition, un grupo de estudiantes en su mayoría indocumentados que abogaron por un camino hacia la ciudadanía para los jóvenes inmigrantes.

"Todo lo que sé ahora es por conocimiento de ellos, de lo que experimentaron con la SB1070. Y no solo de eso, sino de cómo los afectó antes la Proposición 300", recordó García, refiriéndose al referéndum aprobado por los votantes en el 2006, que requería que estudiantes indocumentados pagaran la matrícula de inscripción como si fueran estudiantes foráneos, a pesar de radicar en Arizona.

Viendo hacia la próxima generación

Carl Hayden, la escuela preparatoria donde Hernández y otros activistas estaban recientemente registrando votantes y enseñando a los residentes sobre varias organizaciones en favor de los inmigrantes indocumentados, fue uno de los lugares donde nació el activismo después de la aprobación de la ley SB 1070.

El día que la gobernadora Brewer firmó el proyecto de ley, cientos de estudiantes de preparatoria del sur y el oeste de Phoenix salieron de clases para marchar hacia el Capitolio en protesta por la reglamentación. Los estudiantes de Carl Hayden se unieron a las protestas después del horario escolar, como lo informó en aquel entonces el periódico Arizona Republic.

Hernández, la fundadora de Poder en Acción, recuerda haber conocido hace 10 años a Patiño y a otros jóvenes inmigrantes en la escuela Carl Hayden. Ella rememora que se reunieron allí para discutir el cómo proteger a sus familias de la SB1070.

Ahora, la activista y otros organizadores están entrenando a la próxima generación de luchadores sociales.

"Ellos tienen un nivel de conciencia que yo no tenía en aquel entonces", finalizó Hernández.

*Uriel García cubre temas de seguridad pública en Arizona. Contáctelo en Uriel.García@azcentral.com. Sígalo en Twitter: @ujohnnyg.

*El periodista de temas de inmigración del Arizona Republic, Daniel González, contribuyó para este reportaje.

*Traducción: Alfredo García

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