Cómo los esfuerzos para limpiar un río contaminado en la frontera entre EEUU y México se han quedado cortos durante décadas

Lo que los funcionarios de EEUU y México han hecho, y no han hecho, en décadas de esfuerzos para limpiar las aguas residuales sin tratar y los químicos tóxicos en el Río Nuevo

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El problema de la contaminación tóxica que ensucia el Río Nuevo se remonta a décadas y ha sido objeto de múltiples estudios, varios acuerdos entre Estados Unidos y México, y unos 35 millones de dólares en gastos del gobierno estadounidense para ayudar a mejorar el sistema de alcantarillado de Mexicali.

A pesar de los años de promesas y esfuerzos de cooperación para limpiar el agua que fluye a través de la frontera, el Río Nuevo todavía está plagado de vertientes que llegan contaminados de las fábricas, infraestructura de alcantarillado deficiente y derrames de aguas residuales sin tratar. Aquí le presentamos una cronología de los pasos tomados, y los no tomados, en la larga historia de este río tóxico.

1950s

A principios de la década de 1950, la gente en Mexicali todavía se bañaba y pescaba en algunas partes del Río Nuevo, donde los escurrimientos de las granjas se convertían en agua clara. Pero a mediados de los años 50, las aguas residuales sin tratar de Mexicali se vertían en el río, y las personas que vivían cerca comenzaron a quejarse de los olores.

1956

El flujo del Río Nuevo aumentó con más escurrimientos agrícolas, y la disolución de sustancias en el agua, ayudó temporalmente a reducir los olores a lo largo de la frontera.

1960s

El gobierno mexicano buscó promover la inversión y crear empleos con su Programa de Industrialización de Fronteras, que abrió las puertas a las empresas estadounidenses para establecer maquiladoras. Las plantas de fabricación en la región fronteriza no tenían que pagar impuestos de importación sobre las materias primas que traían, siempre y cuando exportaran sus productos. A medida que la creciente ciudad generó más aguas residuales sin tratar, la pestilencia del río Nuevo empeoró.

1970

La población de Mexicali había crecido a más de 260 mil habitantes, y la ciudad estaba enviando más aguas residuales a través de la frontera.

1973

Se construyeron estanques de oxidación en Mexicali, que ayudaron a tratar algunas de las aguas residuales de la ciudad.

1975

La Junta Regional de Control de la Calidad del Agua de California comenzó a hacerle pruebas al río de manera frecuente.

1979

El Dr. L. Lee Cottrell, del Departamento de Salud del Condado de Imperial, escribió al Departamento de Justicia de Estados Unidos para pedir ayuda con los altos niveles de bacterias y otros contaminantes que pueden causar enfermedades en el río. "No puede haber justificación para esperar hasta que ocurra un brote de una enfermedad grave y posiblemente letal, antes de que se tomen algunas medidas para corregir este peligro", escribió.

Los funcionarios federales respondieron que ellos también estaban muy preocupados. El presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, y el presidente mexicano, José López Portillo, abordaron el tema en una declaración conjunta y dijeron que le habían dicho a la Comisión Internacional de Límites y Aguas (IBWC, por sus siglas en inglés) "hacer recomendaciones inmediatas para seguir avanzando hacia una solución permanente para el saneamiento de las aguas en la frontera."

1980

México y Estados Unidos adoptaron el Acta 264, que estableció estándares de calidad del agua para el Río Nuevo en la frontera y pidió que se eliminen las descargas de aguas residuales sin tratar para 1982. El acuerdo indicaba que el río era el problema de saneamiento más urgente en la frontera y "debería ser el primero en beneficio de la salud y bienestar de los ciudadanos de ambos países ”. Sin embargo, las aguas residuales sin tratar y los desechos industriales continuaron fluyendo. Años después, José Ángel, de la Junta Regional de Control de Calidad del Agua de California, dijo que los requisitos del acuerdo nunca se han cumplido y que "México ha estado en una violación crónica".

1983

En el verano de 1983, Phil Gruenberg, funcionario ejecutivo de la Junta Regional de Control de Calidad del Agua, fue a Mexicali para investigar la contaminación del río. Había crecido en Calexico y estaba profundamente preocupado por el problema. No pidió permiso a las autoridades mexicanas. Tomó su cámara y fotografió los desechos no tratados que fluyen de las fábricas y son arrojados al río. Cuando la junta de aguas de California publicó sus hallazgos, las autoridades mexicanas se quejaron de que Gruenberg había estado husmeando a escondidas y dijeron que ya estaban al tanto de los problemas. La junta de agua de California lo defendió. Los reguladores estatales expresaron su preocupación por la contaminación en cartas al senador Pete Wilson y la Agencia Federal de Protección Ambiental. La ciudad de Calexico adoptó una resolución sobre la "Necesidad urgente de remozar y limpiar el estado contaminado del Río Nuevo".

1984

La EPA federal envió a la Junta de Control de Calidad del Agua Regional del estado una propuesta para abordar la contaminación del Río Nuevo. Mencionó varias alternativas, que incluyen tratar todo el flujo del río o construir una alcantarilla a través de Calexico para llevar el agua a las ciénagas, entre otras cosas. Mientras tanto, un funcionario de salud del Condado de Imperial dijo en una carta que los funcionarios encontraron virus en el agua, incluida la poliomielitis, así como pesticidas y otros químicos tóxicos en la lista de contaminantes prioritarios de la EPA, muchos de ellos carcinógenos. Un artículo de 1984 incluido en el medio de comunicación San Diego Magazine, llamó al río "La Cloaca Abierta" y concluyó que el gobierno del presidente Ronald Reagan confiaba en el uso del escaso dinero del gobierno mexicano para lidiar con el problema, a pesar de que la "economía casi en bancarrota de México ofrece pocas posibilidades de solución a largo plazo, sobre el problema de la contaminación fronteriza en el futuro inmediato".

1986

Los periodistas de investigación atrajeron mayor atención nacional al problema de la contaminación. Lowell Bergman, cofundador del Center for Investigative Reporting (Centro de Investigación Periodística), realizó una exposición en el programa televisivo "60 Minutes" titulado "El Río Más Sucio". En el, la corresponsal Diane Sawyer dijo que durante décadas "una sucesión de presidentes, comisiones, comités del Congreso, los gobiernos estatales y locales, acordaron que el Río Nuevo es un peligro para la salud y un desastre ambiental ”. El Presidente Reagan se reunió con el Presidente mexicano Miguel de la Madrid en 1986 y se comprometieron una vez más a limpiar el río. Pero Sawyer dijo que "mientras tanto, el Río Nuevo solo empeoraba". De pie junto a la valla fronteriza y junto al río, Sawyer señaló: "En general, es un río de venenos y un río de enfermedades".

1987

Los funcionarios de Estados Unidos y México aprobaron el Acta 274, que solicitó un proyecto de 1.2 millones de dólares financiado por ambos gobiernos, para mejorar la calidad del agua mediante la construcción de una planta de bombeo de aguas residuales y otras mejoras del alcantarillado.

1988

La Junta Regional de Control de Calidad del Agua del estado, solicitó un informe de la condición a la EPA y dijo en una carta que "la aparente falta de un progreso significativo en los últimos años es decepcionante, y sigue siendo una preocupación creciente". La EPA respondió que los funcionarios habían expresado su preocupación con las contrapartes mexicanas, quienes prometieron mejoras, pero "por varias razones, incluida la falta de fondos, se ha retrasado la implementación de controles adecuados".

1989

Los reguladores de California hicieron una lista de recomendaciones para abordar los problemas de contaminación en Mexicali, incluida la construcción de una nueva planta de tratamiento de aguas residuales y otras mejoras al sistema de alcantarillado.

1990

Los legisladores de California aprobaron un proyecto de ley que exige que la Junta de Control de los Recursos Hídricos del Estado, lleve a cabo un proyecto piloto de tratamiento de agua para el Río Nuevo. El gobernador George Deukmejian firmó el Proyecto de Ley del Senado de 1999, pero eliminó una medida que habría asignado 100 mil dólares para el proyecto.

1991

El gobierno mexicano lanzó un plan para abordar los problemas de contaminación del agua en Mexicali. Los funcionarios de los Estados Unidos estimaron el costo en 100 millones de dólares y preguntaron a los funcionarios de California si el estado consideraría participar en compartir el costo.

1992

Los Estados Unidos y México adoptaron el Acta 288, que los gobiernos llamaron un “plan conceptual para la solución a largo plazo del problema de saneamiento de la frontera en el Río Nuevo”. Para ese momento, entre 10 millones y 20 millones de galones de aguas residuales por día, eran desaguados en el río. El plan requería reparaciones inmediatas, así como mejoras de alcantarillado a largo plazo, que serían pagadas por ambos gobiernos. Se creó un comité binacional para supervisar el trabajo. Mientras tanto, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos estimó que las deficiencias de aguas residuales de Mexicali, requerían un presupuesto de construcción de 447 millones de dólares para los próximos cinco años.

1993

Presionando para una acción más rápida, los supervisores del Condado Imperial aprobaron una proclamación que declaraba una "emergencia local" debido al flujo de aguas residuales y la "infiltración de los principales basureros, mataderos y desechos industriales que cruzan la frontera diariamente hacia el Río Nuevo". El condado preguntó si el gobernador Pete Wilson proporcionaría cualquier ayuda estatal y federal disponible. En respuesta, el gobernador declaró la situación de emergencia.

El Condado Imperial solicitó a la EPA federal que “emita una regla que requiera pruebas de las sustancias químicas presentes en el Río Nuevo, para determinar los niveles de estos químicos y sus efectos en la salud de la población hispana predominantemente pobre”. Los funcionarios del condado visitaron Washington para presionar por más acción, diciendo que dada la ratificación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, era el momento oportuno para abordar el problema.

1994

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte entró en vigencia, dando un impulso adicional a las fábricas que producen bienes de exportación en México. La EPA rechazó la petición del Condado Imperial de emitir una regla que requiriera el monitoreo del Río Nuevo para detectar contaminantes químicos. En un comunicado de prensa, el funcionario de la EPA, Harry Seraydarian, escribió: "No hay duda de que el Río Nuevo está extremadamente contaminado y que se necesitan pruebas para comprender el alcance de la contaminación química del afluente". La EPA dijo que financiaría las pruebas de los reguladores estatales para obtener datos de seguimiento.

En busca de información sobre los desechos industriales que contaminan el Río Nuevo, la EPA envió cartas y citaciones a las compañías matrices de maquiladoras estadounidenses en Mexicali, haciéndoles preguntas sobre los productos químicos que estaban usando y descargando al alcantarillado.

1995

La EPA preparó un informe con información recopilada de las empresas matrices de maquiladoras de los Estados Unidos. La agencia dijo que recibió respuestas de 64 compañías que operaban maquiladoras en Mexicali. Algunos informaron que usaban productos químicos a niveles que excedían los límites controlados por la ley de los Estados Unidos. La EPA dijo que no pudo evaluar de forma independiente si la información proporcionada era "representativa de las emisiones reales de contaminantes industriales de las maquiladoras". La agencia concluyó que continuar analizando el agua del río sería la "manera más efectiva de proporcionar información precisa” sobre contaminantes. La EPA no ha usado citaciones para recopilar información de las compañías desde entonces.

También en 1995, los gobiernos de los Estados Unidos y México firmaron el Acta 294, que establece un programa para abordar los problemas de contaminación en la frontera. Un informe de asignaciones del Congreso dijo que se dispondría de 47.5 millones de dólares para ingeniería y diseño de proyectos de aguas residuales en Mexicali y en la frontera. El personal de la EPA dijo en una carta a la sección de Estados Unidos del IBWC, que uno de los "requisitos más importantes para la financiación de la EPA es una garantía adecuada de que la infraestructura financiada se operará y mantendrá adecuadamente", y que México presentaría un documento que describiría cómo haría para mantener la infraestructura de aguas residuales. La EPA proporcionó fondos a los reguladores estatales para monitorear la calidad del agua en la frontera.

1996

La Agencia Federal para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades preparó un informe a solicitud del Condado Imperial que analiza la contaminación en el Río Nuevo. La agencia dijo que el río "representa un peligro potencial para la salud pública porque los residentes del área podrían estar expuestos a estreptococos fecales y otros patógenos a través del contacto con el agua superficial contaminada y la espuma". Dijo que estudios anteriores habían encontrado que el río estaba cargado con altos niveles de bacterias así como los virus que "se informó eran capaces de producir polio, tifoidea, cólera y tuberculosis". Recomendó una mayor cooperación entre los Estados Unidos y México para reducir la contaminación, así como restringir el acceso al río, poner más señales de advertencia y aconsejar Los residentes que no deben comer pescado del río. El Condado Imperial y Calexico adoptaron resoluciones que solicitan el apoyo de los funcionarios estatales y federales "para ver que se proporcione el financiamiento para canalizar el Río Nuevo a través de la Ciudad de Caléxico". Una noche de junio, cientos de personas realizaron una vigilia con velas, cerca de las orillas del río, para protestar y exigir acciones para limpiar el afluente.

1997

Un informe encargado por los reguladores de agua de California dijo que aproximadamente 180 empresas industriales estaban descargando desechos en el sistema de alcantarillado, la mayor parte sin tratamiento previo, y que se creía que unas 50 empresas estaban descargando desechos directamente en el Río Nuevo o sus afluentes. El IBWC emitió un informe que presenta los planes para las mejoras de alcantarillado, que incluyen la reparación y el reemplazo de tuberías, la construcción de nuevas líneas y estaciones de bombeo, la construcción de una planta de bombeo, la mejora de una planta de tratamiento de aguas residuales existente y la construcción de otra planta de tratamiento.

1998

Durante una audiencia en la Legislatura de Baja California, las autoridades mexicanas informaron que el Río Nuevo estaba canalizado bajo tierra desde la laguna Xochimilco hasta la frontera. El costo total del proyecto fue de 102.8 millones de pesos, alrededor de unos 12.8 millones de dólares. También ese año, la Junta Regional de Calidad del Agua de California actualizó su designación del Nuevo Río bajo la Ley de Agua Limpia, mencionando que estaba afectado por bacterias, compuestos orgánicos volátiles, nutrientes, sedimentos y pesticidas. El personal de la junta informó en una nota que las autoridades mexicanas estaban progresando lentamente en la "eliminación de las aguas residuales sin tratar de su sistema de recolección y las estaciones de bombeo".

1999

La gobernadora Gray Davis firmó un proyecto de ley redactado por la asambleísta demócrata Denise Moreno Ducheny (Proyecto de Ley de la Asamblea 63), que creó la Oficina estatal de salud fronteriza binacional, para facilitar la cooperación transfronteriza entre los funcionarios de salud y reducir los riesgos de enfermedades. Si bien los objetivos de la legislación eran amplios, afirmaba que el Río Nuevo era "el más contaminado de la nación, con más de 100 productos químicos" y grandes cantidades de aguas residuales sin tratar.

2002

La Junta Regional de Control de la Calidad del Agua de California aprobó una resolución que solicita al gobierno federal que acelere los esfuerzos para reducir la contaminación de Río Nuevo. La junta expuso que hasta 5 millones de galones de aguas residuales sin tratar se derramaban diariamente en el río que contenía desechos industriales de maquiladoras. La junta pidió a los gobiernos de los Estados Unidos y México que declaren la contaminación de Río Nuevo "una emergencia que exige una acción correctiva inmediata".

2003

Gruenberg, de la Junta Regional de Calidad del Agua, escribió a la EPA y a la Comisión Internacional de Límites y Aguas para exigir acción. Dijo que el Río Nuevo estaba en una "condición deplorable" y que México continuaba violando el acuerdo de calidad del agua de 1980. Dijo en una carta al administrador regional de la EPA, Wayne Nastri, que "se han hecho y roto innumerables promesas, y que el río sigue siendo tan contaminado y peligroso como lo fue en 1980".

En su respuesta, Nastri dijo que la EPA acordó que limpiar el río "debería ser una prioridad muy alta" tanto para los Estados Unidos como para México. Nastri dijo que la EPA ya había gastado más de 26 millones de dólares en mejoras al sistema de aguas residuales y planeaba gastar más, para ayudar a construir un proyecto de tratamiento de aguas residuales en Mexicali.

2004

La construcción se concretó en una lista de proyectos de alcantarillado de Mexicali que costaron un total de 55 millones de dólares.

2005

El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, firmó un proyecto de ley centrado en el Río Nuevo. La legislación, SB 387, fue redactada por la senadora Denise Moreno Ducheny y modificó el código de agua del estado en un esfuerzo por facilitar un proyecto de Río Nuevo. El proyecto de ley agregó el "tratamiento de aguas residuales y prevención de la contaminación" como categorías que podrían justificar el trabajo de modificación de arroyos, autorizando así un proyecto para cubrir el Río Nuevo. El proyecto de ley fue apoyado por el Comité de Río Nuevo de Calexico, una organización local sin fines de lucro.

2007

El trabajo se completó en más proyectos de alcantarillado de Mexicali, que costaron alrededor de 30 millones de dólares e incluyeron la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, denominada Las Arenitas. Las pruebas de agua realizadas por funcionarios de California mostraron que después de que la planta se conectara, la calidad del agua del río mejoró dramáticamente. Sin embargo, los problemas de contaminación se mantuvieron.

2008

Cabildeando para la acción, el Comité del Río Nuevo de Calexico produjo un video que destaca la crisis de la contaminación. El narrador describe: "Hay una comunidad en los Estados Unidos donde los residentes viven con incertidumbre y temor: de ser víctimas de una situación que ha sido ignorada durante muchos años". A mediados de la década del 2000, el comité colocó señales de advertencia amarillas cerca del Río con símbolos de venenoso con calaveras y tibias cruzadas y el mensaje: “¡PELIGRO! TIERRA Y AGUA DEL RÍO NUEVO CONTAMINADA ¡PROHIBIDO ENTRAR! ”

2009

El gobernador Schwarzenegger firmó el Proyecto de Ley de la Asamblea 1079, sentando las bases para un plan llamado el Proyecto de Mejora del Río Nuevo. El proyecto de ley, presentado por el asambleísta demócrata V. Manuel Pérez, solicitó al Consejo de Relaciones Fronterizas de California y México, desarrollar un plan para mejorar la calidad del agua para proteger la salud y restaurar el río. La legislación dijo que parte del proyecto sería desarrollar un parque fluvial. Mientras la Legislatura consideraba el proyecto de ley, un grupo de residentes de Calexico viajó a Sacramento para expresar su apoyo. El proyecto de ley creó una cuenta para el plan propuesto pero no asignó fondos.

2010

El gobernador Schwarzenegger vetó un proyecto de ley, AB 2022, que habría puesto a disposición 20 millones de dólares para los proyectos de Río Nuevo, si los votantes hubieran aprobado una medida propuesta en la boleta electoral.

2012

Un comité asesor incluyó un nuevo plan para el Río Nuevo que incluía funcionarios federales, estatales y locales, así como profesores universitarios y líderes comunitarios. El plan, completado en diciembre del 2011 y hecho público en 2012, recomendó limpiar todo el flujo del río en la frontera mediante la construcción de una instalación de desinfección que usaría tratamiento de ozono, así como una estación de bombeo y tuberías, así como dispositivos de aireación para mejorar el agua. Además de pantallas en la frontera para no dejar pasar la basura. El comité recomendó la construcción de humedales que limpiarían el agua al absorber sedimentos, metales y otros contaminantes. El plan describía los planos para un parque junto al río con un carril para bicicletas en Calexico, y dijo que los fondos disponibles incluían 3.2 millones de dólares en dinero federal, que se otorgó a la ciudad más 800 mil dólares asignados por la Agencia de Recursos Naturales de California, como fondos complementarios. El plan no incluía una estimación del costo total, pero dijo que construir la planta de desinfección y un sistema de transporte de agua, costaría alrededor de 100 millones de dólares.

2015

El gobernador Jerry Brown firmó una ley que apuntó a acelerar los esfuerzos para limpiar el Río Nuevo. El asambleísta Eduardo García había presentado el Proyecto de Ley de la Asamblea 965, que requería que el Consejo de Relaciones Fronterizas de California y México, estableciera un programa para coordinar la implementación del plan del Río Nuevo. El Comité de Seguridad Ambiental y Materiales Tóxicos de la Asamblea Estatal, celebró una audiencia en Calexico para hablar sobre los esfuerzos de limpieza del Río Nuevo. Luis Olmedo, del Comité Cívico del Valle sin fines de lucro, dijo en la audiencia que "a los residentes se les ha negado el derecho a vivir en un ambiente libre de tóxicos". Mientras tanto, los problemas con las plantas de bombeo en Mexicali provocaron varios derrames de aguas residuales en 2015 y desbordamientos al alcantarillado empeoraron al año siguiente.

2016

El comité que preparó el plan Río Nuevo 2011 escribió al secretario de EPA de California, Matthew Rodríguez, quien preside el Consejo de Relaciones Fronterizas de México y California, para recomendar un plan reducido. El Copresidente del Comité, José Ángel, entonces director ejecutivo de la Junta Regional de Control de Calidad del Agua, recomendó eliminar las instalaciones de desinfección de 85 millones de dólares, citando la falta de fondos y el hecho de que el flujo del río se ha ido reduciendo. Ángel dijo en el memorando que la planta de desinfección "es de utilidad cuestionable en vista de la disminución acelerada del flujo del Río Nuevo en la Frontera con México y la disponibilidad de una estrategia más ecológica y fiscal".

En lugar de tratar el agua y devolverla al canal del río, el comité recomendó canalizar el río en una tubería que descargaría el agua residual abajo de Calexico y la enviaría hacia los humedales. Ángel señaló que este enfoque tiene sentido porque se proyecta que el flujo del río se reducirá hasta en un 30-50 por ciento en los próximos 10 a 15 años "y en casi cero a largo plazo, ya que México retiene y trata más aguas residuales". Al eliminar la planta de desinfección, dijo Ángel, el costo total de construcción disminuiría de aproximadamente de 184 millones dólares a 22 millones de dólares. El gobernador Brown, más tarde, firmó una ley (Proyecto de Ley del Senado 859) que asigna 1.4 millones de dólares para pagar los trabajos de planificación y diseño.

2017

24 de febrero de 2017 _ Los reguladores de California enviaron una carta a los funcionarios de la EPA para convocar una reunión y hablar sobre los derrames de aguas residuales. Nancy Wright, presidenta de la Junta Regional de Control de Calidad del Agua, indicó que los derrames están dañando la calidad del agua y que Mexicali necesita mejoras en las alcantarillas y que el equipo cuesta aproximadamente entre 70 y 80 millones de dólares. Wright dijo que los derrames de aguas residuales representan una "grave amenaza de salud pública para cualquier persona que pueda entrar en contacto con el Río Nuevo ". Ella le dijo a Alexis Strauss, administradora regional en funciones de la EPA, y al Comisionado de la IBWC, Edward Drusina, que ella y otros reguladores esperaban discutir "cómo podemos trabajar de manera cooperativa para abordar los problemas de manera prioritaria y con un mayor sentido de urgencia ".

19 de abril de 2017 _ Wright y otros funcionarios estatales se reunieron con funcionarios federales en la oficina de la EPA en San Francisco. Hablaron sobre el estudio de alcantarillado de Mexicali, que dijo que el sistema necesita aproximadamente 77 millones de dólares en actualizaciones para ampliar la cobertura y reparar o reemplazar la infraestructura que está sobrecargada, que no se ha mantenido adecuadamente o está desgastada. Hablaron sobre cómo ayudar a Mexicali a obtener equipos de bombeo para evitar derrames de aguas residuales.

30 de octubre de 2017 _ La ciudad de Calexico, el Condado Imperial y el Distrito de Riego Imperial, firmaron un acuerdo para compartir los costos de mantenimiento del Proyecto de Mejora de Río Nuevo una vez que se construya. El proyecto propuesto, sin embargo, todavía carece de fondos.

27 de diciembre de 2017 _ Strauss, de la EPA, dijo en una carta a Wright que la agencia federal autorizó la compra de equipos de bombeo de aguas residuales para Mexicali desde 96 mil dólares, que quedaron después de otro proyecto de infraestructura de agua en la ciudad. Strauss expuso que se esperaba que la empresa de agua de Mexicali comprara bombas para ayudar a prevenir derrames de aguas residuales sin tratar. La carta no mencionó las mejoras de alcantarillado mucho más grandes, que la ciudad aún necesita.

2018

5 de junio de 2018 _ Los californianos aprobaron la propuesta 68, una medida de bonos de 4.1 billones de dólares. La medida incluye 200 millones de dólares para proyectos relacionados con el lago Salton Sea. De esos, 10 millones de dólares estarán disponibles para ayudar a pagar el plan estatal de canalizar el New River, en una tubería subterránea en Calexico.

6 de noviembre de 2018 _ Los votantes de California rechazaron una segunda iniciativa de bonos, la Proposición 3, que habría liberado $10 millones adicionales para el proyecto New River.

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Fuentes:

New River Pollution in Mexico: A Historical Overview por Phil Gruenberg, Oficial Ejecutivo” Junta Regional de Control de Calidad del Agua de California. Diciembre de 1998.

New River Strategic Plan Updates, Agencia de Protección Ambiental de California

Otros documentos de agencias mexicanas, agencias de Estados Unidos e informes de Desert Sun.

 

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