Una familia clama ansiosa por cualquier pista que ayude a resolver el homicidio de un ser querido en abril.

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La vida se ha vuelto extremadamente difícil para Kellie Sánchez desde el asesinato en abril de su esposo y su "mejor amigo", José Sánchez, dentro del apartamento que compartían con dos de sus hijos en Glendale.

"Él era el centro de nuestras vidas, era el que mantenía a nuestra familia unida", dijo Kellie entre lágrimas. "Estamos luchando para obtener justicia para él, pero parece como si estuviéramos luchando en contra del mundo entero".

El 22 de abril, Kellie volvía del trabajo y de pasar por la escuela con una de sus hijas cuando se encontró el cuerpo de José Sánchez de 49 años, tendido en el piso con varias heridas de bala en el cuerpo.

Hasta ahora, la policía de Glendale tiene pocas pistas, dejando a la familia de Sanchez en un limbo emocional, y con más preguntas que respuestas.

"Por favor ayuden", ella suplicó. "Si este fuera tu papá o el papá de tus hijos, o familiares, no querrías justicia? No querrías la explicación de lo que pasó para decirle a tus hijos? No querrías saber si sufrió?".

Un día normal

Kellie y José Sánchez se conocían desde hace 28 años y vivieron la mayor parte de ese tiempo  en Michigan. Él era un trabajador de campo originario de Michoacán, y la mamá de Kellie era su supervisora. No tomó mucho tiempo para que surgiera un romance entre los dos.

Después de casarse y crear una familia, tres hijas y un hijo, la pareja se mudó a California, antes de finalmente establecerse en los apartamentos Cedar Creek de Glendale. Para ese entonces, la hija mayor de 23 años se había casado y vivía con su esposo en un apartamento vecino.

"Creímos que los apartamentos serían seguros, por eso nos mudamos ahí", dijo Kellie, notando que habían visto uno que otro problema menor como personas fumando mariguana.

Por los últimos tres años, José había trabajado como camionero para la bodega Swift/Winco en Laveen.

"Siempre quiso ser un camionero, siempre", dijo su esposa. "Su inglés no era muy bueno, nunca fue a la escuela para obtener una educación, pero tomó su examen de licencia comercial y lo pasó la primera vez".

Ese día, el viernes 22 de abril, Kellie recuerda haber hablado con él dos veces desde su trabajo. José se había ido ese lunes a California, pero regresó a Glendale el viernes. La última llamada entre ambos fue como a las 1:45 p.m.

"Por fin podré verte", recordó haberle dicho Kellie.

Una vez fuera del trabajo, Kellie regresó al departamento junto a su hija. Pero al llegar no se imaginó lo que encontraría dentro.

Homicidio con pocas pistas 

Oficiales de la policía de Glendale respondieron a llamadas de emergencia en los Cedar Creek Apartments a las 2:51 p.m. del viernes 22 de abril.

Dentro del apartamento, los oficiales encontraron a un hombre baleado, recibiendo tratamiento de los bomberos. A pesar de sus esfuerzos, José Sánchez fue declarado muerto en la cocina de su apartamento.

De acuerdo a información de la policía de Glendale, testigos en la zona reportaron haber visto a cuatro hombres huir del complejo habitacional en dos distintos autos: un Dodge avenger blanco con techo negro, y un Dodge Charger azul.

Los cuatro hombres son descritos como Latinos en sus 20's y 30's, entre 5 pies y 9 pulgadas y 6 pies y 2 pulgadas de estatura. Uno de ellos tenía barba y pesaba 210 libras. Los otros tres  pesan entre 160 y 180 libras, según información de la policía. Todos de ellos estaban utilizando una gorra y lentes de sol.

El sargento Scott Waite, vocero de la policía de Glendale, se rehusó a decir si cualquier cosa fue robada del apartamento o o que tipo de evidencia, incluyendo balas, se encontraron en la escena porque la investigación sigue abierta.

Tres días después de la muerte de Sánchez, la policia difundió las pocas imágenes disponibles de los autos con información de los cuatro sospechosos para pedir la ayuda del púbico, pero Waite agregó que hasta ahora no han recibido mucha información que les ayude.

"[Los investigadores] esperan que estas pistas los ayudarán a establecer un motivo para el crimen", dijo Waite, agregando que estas pistas "vinieron de la investigación que se ha hecho hasta ahora".

El sargento también detalló que los investigadores del caso están más interesados en saber sobre el auto blanco que el azul.

"No puedo decir que descartó directamente al auto azul, pero creo que [los investigadores] están enfocados en la participación del vehículo blanco", dijo Waite. "Ese es el vehículo del que están buscando ayuda del público".

Cualquier persona con información puede de comunicarse con ellos al 623-930-3000, o llamando de manera anónima a Testigo Silencioso al 480-TESTIGO.

Vida en pausa

Kellie se siente frustrada por la situación. Llamadas frecuentes a la policía no la dejan satisfecha ante la falta de información y avances y en el caso.

"Alguien allá afuera conoce este carro, alguien allá afuera sabe que pasó" dijo.

Tan difícil como ha sido para ella adaptarse a esta realidad sin José, Kellie dijo que ha sido aún peor para sus cuatro hijos, en especial para el menor, y el único hombre, de tan solo 15 años. Ya no habla y suele llorar de noche, agregó.

Después de su muerte, el cuerpo de José fue cremado y entregado a su familia en Michigan. Asechados por los malos recuerdos, Kellie y sus hijos decidieron marcharse de Arizona, y quedarse temporalmente con familiares en California.

"Nos da miedo estar en Arizona. Nuestra ansiedad es tan alta ahora. Ni puedo trabajar porque mi ansiedad es mucha, así que no se que voy a hacer sobre el dinero", dijo Kellie.

Ante su desesperación, ella admitió que pasa buen parte de su tiempo publicando información en redes sociales sobre la muerte de su esposo, haciendo lo que puede para diseminar información que pueda ayudar en la investigación.

"Quiero saber quien hizo esto", concluyó. "Perdí a mi mejor amigo".

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