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Don Félix Corona, con una vida entre las estrellas

Alfredo García
Especial para La Voz
Félix Corona
  • Con apenas 17 a%F1os de edad%2C F%E9lix Corona Vallejo hab%EDa dejado su natal rancho en el pueblo de San Antonio de los Mor%E1n%2C en el municipio de Ayutla%2C Jalisco
  • Corona se distingui%F3 por lo organizado y r%E1pido de su trabajo y por buscar mejoras para la gente que empleaba
  • En varias ocasiones se enfrent%F3 a rancheros que quer%EDan aprovecharse de los jornaleros%2C algo que igualmente hac%EDa un l%EDder

La noche era iluminada por las estrellas mientras junto a su hermano esperaba el momento ideal para cruzar la frontera sin ser vistos, con un costal de sueños sobre su espalda y la encomienda de apoyar a su familia se adentró en los Estados Unidos.

Con apenas 17 años de edad, Félix Corona Vallejo había dejado su natal rancho en el pueblo de San Antonio de los Morán, en el municipio de Ayutla, Jalisco, abordando un tren que le permitió llegar hasta Mexicali, Baja California, buscando "el norte".

"Me crié entre la becerrada y siempre andaba entre el ganado y los caballos; pero lo que más me gustaba era montar los toros. Al ser parte de una familia con doce hijos, hubo que trabajar para ayudar a los más chicos y aunque vivía frente a una escuela, nunca pude asistir", recordó para La Voz el fundador del conocido Rancho Corona, al sur de Phoenix.

El primer trabajo de Don Félix fue en un campo de lechuga y le siguieron otros duros oficios como el cultivo de melones o el betabel, donde las largas jornadas bajo el sol del Valle de California no hicieron mella en su espíritu o su meta de progresar.

"Estaba acostumbrado a esa clase de oficios y por ello, con el tiempo mi hermano y yo nos volvimos mayordomos y luego contratistas. Movíamos cuadrillas de trabajadores por el estado de California dependiendo de las cosechas".

Corona se distinguió por lo organizado y rápido de su trabajo y por buscar mejoras para la gente que empleaba. En varias ocasiones se enfrentó a rancheros que querían aprovecharse de los jornaleros, algo que igualmente hacía un líder que empezaba un movimiento social en esa época.

"Conocí a César Chávez en un pueblo al norte de California piscando aceitunas, él también era contratista y fue ahí donde hizo su primera huelga. Lo que generó después fue muy importante para los trabajadores, pero la modernidad terminó por llegar al campo", evocó.

La tecnología permitió crear maquinas que recogían la fruta de los arboles de ciruela, almendra o nuez, y donde antes se tenía que contratar a 200 personas se redujo a 40. Félix Corona le "echó números".

"Compramos unas maquinas y pronto hicimos más trabajo, más recursos y con menos gente. Después hubo la oportunidad de invertir lo ganado", aseguró.

Félix Corona Vallejo.

Se acerca a otras estrellas

Casado, con hijos y con dinero en el bolsillo, le surgió la oportunidad de arrendar el Palace West (actual Orpheum Theatre) una sala de cine en el centro de Phoenix, Arizona, actividad que desempeñó por casi 20 años.

"Eran los 70's y había mucho auge por las películas mexicanas en muchos cines alrededor del país. Mis socios invirtieron en ciudades de California y yo me vine a radicar al Valle del Sol", explicó Corona, quien nunca dejó de sus raíces campiranas.

En 1976 compró el terreno para construir un lienzo charro, buscando iniciar en Arizona una Asociación de Charros como las que había visto surgir en los estados de California y Texas. Formó la Asociación de Charros El Herradero.

"Nunca dejé mi gusto por el deporte de la charrería y al proyectar películas sobre esos temas muchos de los artistas venían a promocionar su trabajo o sus discos. Algunos como Antonio Aguilar, buscaban traer su espectáculo ecuestre y que mejor que hacerlo en un lienzo".

La Banda El Recodo de Don Cruz Lizárraga (cuando todavía vivía) inauguró el Rancho Corona, que entonces quedaba en el aislado e intransitable poblado de Laveen, pero que se convirtió en parada obligada para los cantantes que querían "pegar" en estas tierras.

"Vicente Fernández, Joan Sebastian, Juan Gabriel, Lorenzo de Monteclaro, Los Tigres del Norte, Bronco y muchos artistas más, llegaban a los conciertos y bailes que organizábamos. Con Antonio Aguilar surgió una amistad especial y trabajé 12 años ordenando sus giras en este país", recordó.

Nuevos universos

Junto a su esposa Soledad Díaz procreo 8 hijos que se han desarrollado en diferentes ámbitos profesionales, pero que al igual que su padre disfrutan del mundo de la charrería, acompañándolo en cada uno de los torneos federados que se realizan en su lienzo. Cabe mencionarse que el Rancho Corona ha sido sede de cuatro Campeonatos Nacionales.

"Dos de mis hijos se quedaron conmigo para trabajar el negocio y son los que se han encargado de proyectarlo a otros niveles", comenta.

El Corona Ranch ahora mantiene un calendario anual de actividades que van desde las sociales como bodas o quince años; convenciones empresariales; reuniones de dueños de equipos de la Liga Nacional de Futbol (NFL), sede de actividades del Juego de Estrellas del baloncesto de la NBA, entre muchas otras que buscan el roce con lo latino.

"Por aquí han pasado candidatos, gobernadores, presidentes y políticos de todos los niveles. Tenemos hasta una subasta de Alpacas que trae gente de todo el mundo y la última dejó ganancias de más de 4 millones de dólares".

En la mayoría de los eventos se destacan las decoraciones y espacios donde se puede recrear parte de las haciendas al estilo México, además de que al mostrarle al visitante una charreada se le transporta momentáneamente al país azteca.

"Queremos mostrarles a todos lo orgullosos que estamos de ser charros y de ser mexicanos", concluye Don Félix.

CONÓZCALO

Félix Corona

  • Originario del municipio de Ayutla, Jalisco
  • Fundador del Rancho Corona
  • Ubicado en el 7611 S 29th Ave, Laveen Village, al sur de Phoenix
  • Teléfono (602) 237-3303
  • Con apenas 17 años de edad cruzó la frontera hacia los Estados Unidos por Mexicali, Baja California, buscando la forma de progresar para ayudar a su familia.
  • Trabajó cosechando toda clase de legumbres y frutas en los campos del estado de California; con el tiempo llegó a ser mayordomo y después contratista, manejando cuadrillas de trabajadores.
  • Junto varios socios invirtió sus ganancias en el arrendamiento de varias salas de cine, durante 20 años trabajó entre películas y presentaciones de artistas mexicanos que visitaban el área de Phoenix.
  • Nunca dejó su orgullo por sus raíces mexicanas y ayudó a establecer la Asociación de Charros del estado de Arizona, promoviendo la cultura y el deporte de la charrería.