Dando voz a los muertos: 50 años de lucha por salvar histórico cementerio de raíces mexicanas en Phoenix

El Cementerio Sotelo-Heard en el sur de Phoenix, ha sido objeto de vándalos y de la negligencia por más de medio siglo. Protegerlo ha sido una batalla perdida

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Debajo de un lote cubierto de piedras en el sur de Phoenix hay más de 300 almas.

Ninguna lápida se encuentra en su lugar original de descanso final; fueron vandalizadas o robadas hace mucho tiempo. Las pocas que quedaron fueron retiradas y almacenadas en otro sitio para su resguardo.

Tim Díaz creció viviendo frente al cementerio. Él y sus hermanos solían ahuyentar a los malvivientes que muy frecuentemente se metían al panteón a hacer averías.

Él contempla las ruinas con un silencio nostálgico. Puede recitar de memoria los nombres de algunas de las lápidas que faltan.

Le duele ver a los muertos tan desamparados.

"En nuestras tradiciones, tratar a los muertos de esta manera es como una maldición de Dios", explica.

¿Cómo llegaron a ponerse las cosas hasta este punto? ¿Quien es el responsable?

La historia es complicada, pero comienza con los estragos del tiempo y el hecho de que pocas personas luchan por honrar a los muertos, cuando estos fueron de pobres en vida.

  • Paul Bustamante. Nacido en 1921. Falleció el 21 de mayo de 1923 de neumonía. 2 años de edad.
  • García Carillo (bebé). Nacido en 1917. Falleció el 4 de abril de 1918 de hipotiroidismo. Edad 1 año.
  • Margarita Cota. Nacida en agosto de 1912. Falleció el 11 de marzo de 1913 por intoxicación alimentaria. Edad seis meses.
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'¿Nos ven?'

Lo mejor que pueden esperar Díaz y otras personas que se preocupan por este panteón es que permanezca cercado, no necesariamente para mantener a la gente fuera o dentro, dice, "sino para que la gente sepa que estas personas están sepultadas aquí".

El cementerio, que está cercado por dos lados, mide poco menos de un acre. En realidad, puede contener los restos de más de 400 personas pero la única manera de saberlo con seguridad es desenterrándolos, pero nadie tiene tiempo ni dinero para hacerlo.

El cementerio es propiedad privada, por lo que recibir la ayuda de la ciudad o de cualquier agencia gubernamental es poco probable.

Al oeste del camposanto, estudiantes de una escuela secundaria chárter practican entre gritos el voleibol al aire libre, sin darse cuenta de que la mayoría de las personas enterradas al otro lado de la cerca eran niños más pequeños que ellos.

La directora de dicha escuela, que está en su segundo año en el puesto, no tenía idea de que había un cementerio a menos de 100 yardas de su oficina.

Al este hay un centro recreativo del Salvation Army. Una cerca de hierro forjado separa los campos de fútbol del cementerio y evita que los niños atraviesen el cementerio como lo hacían hace años.

Al sur de la escuela, alguien ha tirado un viejo sofá y un buró junto a unos montones de tierra.

Los restos de postes de madera viejos, trozos de una cerca de alambre de púas oxidado que una vez rodearon el cementerio ensucian el lote. En un tiempo, una alambrada mantuvo alejados a los intrusos, pero en una ocasión alguien llegó en medio de la noche y lo vandalizó.

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More than 300 people lie in unmarked graves at Sotelo-Heard Cemetery. Its condition shows how some Mexican-American pioneers have been forgotten. Sean Logan, azcentral.com

Díaz se para en medio del cementerio y mira al horizonte, hacia el centro de Phoenix a unas pocas millas al norte.

"Podemos verlos", comenta, "pero, ¿nos ven?"

  • Ernesto Abril. Nacido el 28 de octubre de 1915. Falleció el 11 de junio de 1916 de una peritonitis. Edad 7 meses, 14 días.
  • Fred Abril. Nacido el 27 de agosto de 1918. Falleció el 9 de septiembre de 1918 de neumonía. 13 años de edad.
  • Crysanta Badilla. Nacido en 1892 o 1893. Falleció el 4 de marzo de 1914 de tuberculosis. Edad 21 años.

Una parte de la historia de los pioneros latinos de Phoenix

El terreno ubicado en la calle 12 y Broadway Road en el sur de Phoenix, se conoce oficialmente como el cementerio Sotelo-Heard, pero ha tenido muchos nombres: "El Cementerio del Granjero", "El Cementerio del Lado Sur", "El Cementerio al Otro Lado del Río", "El Cementerio Mexicano", entre otros.

Nadie ha sido enterrado allí en casi un siglo, y ha estado muy descuidado, vandalizado y robado durante al menos 50 años.

En realidad no es el único cementerio en condiciones precarias en Arizona, ni siquiera de los que se encuentra dentro del área metropolitana de Phoenix.

Pero Sotelo-Heard es diferente. Una vez fue parte de la trama y la narrativa latina de Phoenix. Ahora es como si se hubiera jalado un hilo del tapiz, dejando un agujero en la tela.

Este hilo en particular cuenta historias de tragedias. La más obvia es el estado actual del cementerio el cual se encuentra en ruinas.

Pero la historia de Sotelo-Heard va más allá. El camposanto revela historias de personas que fueron despojadas de su tierra, algunas de ellas más de una vez.

También narra la tragedia que vivieron los mexicanos en aquel tiempo, una vida brutalmente dura en cuyas espaldas se construyó una ciudad y se hicieron grandes fortunas, pero no para ellos.

  • Joe Flores: Fecha de nacimiento, desconocido. Muerte por herida de bala el 26 de noviembre de 1916. 28 años de edad.
  • Louisa Flores. Nacido en 1870. Murió el 3 de septiembre de 1918 de tuberculosis. 48 años de edad.
  • Manuel Fuertz. Nacido en 1857. Falleció el 1 de mayo de 1917 por causas naturales. 60 años de edad.

Una cuestión de justicia

El primer entierro registrado en Sotelo-Heard data del 3 de mayo de 1896, pero una referencia al "Cementerio Mexicano" en un artículo publicado en 1892 por The Arizona Republic, indica que había estado en uso el tiempo suficiente como para ser conocido de forma cotidiana.

En 1995, un arqueólogo llamado K.J. Schroeder realizó un estudio del sitio para la Cemetery's Pioneers Association de Phoenix, que trabaja para preservar los cementerios históricos.

Schroeder encontró que todo el terreno de 9 acres, incluido el cementerio, estaba lleno de utensilios prehistóricos, herramientas de molienda e incluso fragmentos de huesos que probablemente provenían de dos pequeñas aldeas Hohokam que habían sido identificadas en el área. Los dos sitios probablemente estaban conectados con un sitio Hohokam mucho más grande conocido como Pueblo Viejo, aproximadamente a una milla al sur de la necrópolis.

Schroeder, quien murió en 2015, también reconstruyó la historia más moderna del cementerio.

Usando registros mortuorios, archivos de iglesias, obituarios de periódicos y otros registros y entrevistas, pudo documentar 177 nombres de personas enterradas en Sotelo-Heard. Más de 100 son niños.

Se cree que la mayoría de los enterrados en el cementerio fueron obreros mexicanos y familiares de hombres y mujeres que trabajaron en lo que se conoció como el Rancho Bartlett-Heard. Los restos de seis hombres de origen Pima que murieron construyendo el puente de la Avenida Central, se cree que también están enterrados allí.

Díaz tiene una lista que un investigador de la ciudad de Phoenix amplió a unos 300 nombres. Él dice que muchas familias méxico-estadounidenses de abolengo ni siquiera saben que tienen un ser querido enterrado en el Sotelo-Heard.

Durante más de 30 años, Díaz -quien es propietario de un negocio de puertas de seguridad- y un puñado de activistas han tratado de unir esfuerzos para regresarle cierta dignidad al cementerio, en nombre de esos seres queridos.

Es una lucha que continúa, pero una que han emprendido de forma voluntaria porque los muertos no pueden luchar ni defenderse por sí mismos.

Para ellos, proteger el Sotelo-Heard no es solo una cuestión de respeto, sino de justicia.

"Estas eran personas pobres", explica Frank Barrios, un funcionario estatal de recursos hidráulicos que ha trabajado con Díaz durante años para defender el cementerio.

"Se pasaron la vida básicamente construyendo el área de Phoenix", indica Barrios. "Ignorarlos y decir que nunca existieron, eso es un sacrilegio".

Díaz comenta que el cementerio es propiedad de una empresa de viviendas accesibles sin fines de lucro.

Díaz se pregunta en voz alta si en lugar de obreros mexicanos hubiera anglosajones en este cementerio, estaría en las mismas condiciones de abandono.

Él cree que sabe la respuesta.

"Para mí es una cuestión de principios", apunta Díaz. "Esto es una tierra sagrada".

  • Franciscio Jantiga. Nació en 1912. Falleció el 8 de febrero de 1913 de tos ferina. Edad 1 año.
  • Felipe García. Nació en 1870 o 1871. Falleció el 28 de mayo de 1899 por lesiones en una caída. 28 años de edad.
  • Emilio de Leyvas. Nacido en 1849 o 1850. Falleció el 8 de junio de 1905 de disentería. 55 años de edad.

Perdiendo su tierra

El apellido Sotelo que es nombrado en el nombre del cementerio Sotelo-Heard, con toda probabilidad se refiere a un miembro de una familia prominente del sur de Arizona que habitó en el área y trabajó para un terrateniente reconocido que una vez poseyó miles de acres en el sur de Phoenix, incluida la tierra donde se encuentra el camposanto.

En la lista de los 300 nombres de Díaz hay una persona de apellido Sotelo. Pero que el nombre de este difunto esté relacionado con el nombre del lugar es una pregunta que se pierde en la historia.

Las posesiones del barón Michael Michael "Don Miguel" Wormser, se extendían desde el Salt River hasta las colinas de South Mountain.

Según una serie de relatos históricos, Wormser, un inmigrante francés que llegó a los Estados Unidos con solamente unos pocos dólares en su bolsillo, amasó sus propiedades en gran parte mediante la ejecución hipotecaria en tierras en las que los granjeros mexicanos se habían hecho de pequeñas haciendas.

Muchos de esos hacendados llegaron cuando el valle del Salt River todavía era parte de México. Es posible que no hayan comprendido o cumplido con las convenciones sobre la propiedad de la tierra, como el registro de propiedad, en el Territorio de Arizona.

Wormser, quien era dueño de los derechos del Canal de San Francisco, que se extiende hacia el este y el sur del cementerio, convenció a las familias mexicanas para que trabajaran en la zona. Les prestó dinero para comprar semillas o suministros y luego mantuvo una hipoteca sobre sus cultivos hasta que se le pagara. Si no podían pagar, los obligaba a cederle sus tierras.

José Villela, un arqueólogo retirado, educador de gran trayectoria y activista que ha investigado extensivamente las tierras alrededor del cementerio, explica que Wormser se aseguró de que las familias no pudieran pagarle restringiendo el acceso al agua de su canal, lo que redujo el rendimiento de los cultivos.

Wormser murió en 1898 y fue enterrado en el cementerio Pioneer de Arizona.

En un poco de ironía histórica, el ejecutor de su finca convenció a los herederos de Wormser de que donaran tierras para crear el cementerio de Beth Israel y volvieron a enterrar su cuerpo en ese lugar. Un monumento de granito marca su tumba en el centro del Cementerio Beth Israel (Avenida 35 y Harrison Street, al sur de Phoenix).

Esa tumba sí permanece bien cuidada hasta el día de hoy.

  • Rita Mejillas. Nació en 1900 o 1901. Murió el 3 de febrero de 1902 de fiebre escarlata. Edad 1 o 2 años.
  • Isabel Jesús de Leyvas. Nació 1886 o 1887. Murió el 12 de noviembre de 1914 en el parto. 27 años de edad.
  • Guadalupe Madrid. Fecha de nacimiento desconocida. Murió el 16 de agosto de 1915 de la hepatitis. 34 años de edad.

Heard, un señor más benevolente

El apellido Heard en el Sotelo-Heard, tiene que ver con Dwight B. Heard, quien compró 7 mil acres de la propiedad de Wormser y estableció la Bartlett-Heard Land and Cattle Company con su suegro, Adolphus Bartlett. En su apogeo, el rancho de Heard se extendía hacia el este desde la Séptima Avenida hasta la Calle 48 y desde el Salt River al sur, hasta el inicio de South Mountain.

Heard descendía de una familia de comerciantes de Massachusetts y vino al oeste en 1895 para cuidar su salud. Construyó un imperio inmobiliario y financiero que lo convirtió en uno de los hombres más poderosos e influyentes de Arizona. Contó a Theodore Roosevelt entre sus amigos y una vez recibió al ex presidente en su casa.

Heard jugó un papel decisivo en la construcción de la presa Roosevelt para proporcionar agua al Valle del Sol. Compró el periódico The Arizona Republic y usó su influencia para abogar por causas progresistas y lanzarse a la política. Perdió la elección para gobernador de 1924 por solamente 801 votos.

Heard y su esposa Maie, viajaron por el mundo coleccionando arte nativo y fundaron el museo de renombre internacional en la Avenida Central que lleva su nombre: Heard Museum.

A diferencia de Wormser, Heard era un hombre mucho más benevolente. Fue la fuerza impulsora detrás de la construcción del puente de la Avenida Central sobre el Salt River. Era la única forma de cruzar cuando el agua corría fuerte, que era la mayor parte del tiempo.

Estableció una escuela y un centro comunitario para las personas que trabajaban en su rancho, y su esposa solía conducir regularmente carruajes con libros por el río para ayudar a educarlas.

El rancho de los Heard produjo de todo, desde cítricos y nueces, hasta alfalfa y avestruces, pero su enfoque principal era el ganado, y las labores de Heard fueron reconocidas por ganaderos de todo el estado.

Algunos de los que trabajaron para Heard eran vaqueros, campesinos mexicanos cuyas habilidades eran legendarias y acarreaban una tradición de 400 años de equitación traída al Nuevo Mundo por los españoles.

El autor, historiador y experto en equitación, Lee Anderson, dice que los vaqueros eran muy solicitados en los ranchos estadounidenses del sudoeste y que a menudo se usaban para los trabajos más difíciles y peligrosos, porque sus habilidades de cabalgar y montar eran muy superiores a los vaqueros anglosajones.

Aun así, seguían siendo considerados ciudadanos de segunda clase y se agrupaban con otros trabajadores y agrícolas.

"Había muchos prejuicios en ese tiempo", indicó Anderson. "Hubo muchas historias desagradables".

  • Maggie Marage. Nacido en 1912. Falleció el 7 de julio de 1915 de sarampión. 3 años de edad.
  • Juan coronado Nació 1880 o 1881. Falleció el 17 de diciembre de 1916 de tuberculosis. 35 años de edad.
  • Biatris Martínez. Nació el 15 de agosto de 1913. Falleció el 18 de noviembre de 1916 de fiebre tifoidea. 3 años de edad.

Propiedad enredada

Heard vendió porciones de su rancho para subdividir, y en 1918 una parcela que incluía al cementerio fue vendida a un ministro llamado Isaac Forney, quien también era tendero y usurero de tierras.

Forney nunca trabajó la propiedad y la mantuvo hasta su muerte en 1955. Después de la muerte de su esposa en 1958, la propiedad se enredó.

Se incluyó en la lista de exentos de impuestos cuando Phoenix anexó el terreno que lo rodea desde el Condado Maricopa en 1960, indicando que había un cementerio.

Los registros muestran que los herederos de Forney a lo largo de los años negaron que hubiera un cementerio en la propiedad, pero Villela dice que un miembro de la familia le dijo en la década de 1980 que pensaba que el cementerio había sido donado a un grupo latino.

Si hubo tal regalo, nunca se registró en la Oficina del Registro del Condado Maricopa, y no parece existir un registro oficial de la transacción.

A partir de 1988, la propiedad ya no mantenía la exención de impuestos. Los investigadores dicen que fue por un error burocrático o porque alguien lo cambió intencionalmente para ocultar el hecho de que había un cementerio en la propiedad y tener una mejor oportunidad de venderlo.

No se pagaron impuestos y se colocó un gravamen sobre la propiedad. En 1993, una pareja de California pagó los impuestos atrasados y obtuvo una "orden de ejecución hipotecaria judicial", convirtiendo en suya la propiedad. Ellos no sabían que su compra de tierras incluía un cementerio, hasta que un arqueólogo que estaba inspeccionando la propiedad se los dijo en 1995.

  • Jesus Micarry Nacido en 1833. Falleció el 30 de marzo de 1913 por enfermedad cardíaca. 80 años de edad.
  • Brigida Ysla de Miranda. Nacido en 1871 o 1872. Murió el 11 de octubre de 1902 de fiebre tifoidea. 30 años de edad.
  • Yrinco Rosales. Nacido en 1863. Falleció el 8 de marzo de 1923 de nefritis. 60 años de edad.

Tratando de hacer lo correcto

Sotelo-Heard ahora es propiedad de una empresa sin fines de lucro llamada Trellis, que construye viviendas accesibles en el área de Phoenix.

La presidenta de Trellis, Patricia García Duarte, dice que la compañía ha sido propietaria de la tierra durante más tiempo que su mandato en Trellis, que se remonta a 12 años, y el cementerio ha sido una preocupación desde el primer día.

El cementerio es parte de una parcela más grande que posee la compañía, y los planes iniciales exigían que el cementerio fuera amurallado o cercado cuando el resto del terreno se desarrollara con casas para la ciudad, pero ese proyecto se mantiene detenido de manera indefinida.

Cuando la Gran Recesión golpeó, el dinero se acabó y la organización sin fines de lucro cambió su enfoque de construcción de viviendas asequibles para ayudar a las personas a quedarse en sus hogares, explica ella.

Aún así, dice que Trellis ha tomado medidas para evitar que el cementerio se vuelva aún más irregular. Para empezar, la compañía trabajó para incluirlo en el Registro de Propiedades Históricas de la ciudad de Phoenix, algo que ocurrió hace unos doce años. Esa acción limita lo que se puede hacer con la propiedad y garantiza que nada se pueda construir sobre ella.

La funcionaria dijo que la compañía también le ha pagado a jardineros para que limpien la basura periódicamente y lo hagan respetuosamente.

En un momento dado, la compañía instaló una cerca temporal para evitar que la gente entrara en la propiedad, pero la cerca fue robada en su totalidad.

Duarte comentó que tiene un gran respeto por las personas que se encuentran enterradas en la propiedad que posee su compañía.

"Vengo de una familia de trabajadores agrícolas", señala. "No hemos tenido el dinero para hacer lo correcto, pero espero que lo hagamos".

Añadió que aunque los planes de desarrollo para el lote están en espera, el "comité de voluntarios" de la compañía había encargado a un arquitecto que realizara dibujos de prototipos conceptuales para una cerca de hierro que pudiera ser forjada alrededor del cementerio.

Barrios pagó 150 dólares de su bolsillo, y Cemetery's Pioneers Association de Phoenix pagó otros 150 dólares, mientras que Trellis cubrió los 500 dólares restantes para el trabajo de diseño. No ha habido estimaciones de costos ni ofrecimientos, pero García Duarte expuso que la compañía tiene la intención de comenzar actividades de recaudación de fondos para beneficio del cementerio.

  • Reymundo Valencia. Nació en 1878. Falleció el 30 de septiembre de 1898 después de que Pedro Pérez le disparara por negarse a casarse con la hija de Pérez.
  • Niño Romero. Nacido el 14 de julio de 1918. Fallecido el 14 de julio de 1918. Nacido muerto.
  • Ermimia Quiguas. Nacido en 1895 o 1896. Falleció el 21 de octubre de 1918 de influenza.

Nadie saben que están ahí

A Villela siempre le han atraído los cementerios y la historia que contienen. Sotelo-Heard no es la excepción.

"Pienso en la historia, lo que estas personas (enterradas en el cementerio) hicieron", dice. "Cuando lees sus epitafios, describe su sufrimiento, financieramente, racialmente ... la gripe de 1918 ..."

"Realmente me entristece", comenta. "Dios mío, nadie sabe que están ahí".

Villela dice que ha estado defendiendo a los muertos de Sotelo-Heard desde la década de 1960, cuando comenzó a alertar a los potenciales desarrolladores que había un cementerio en esa tierra.

Él dice que sus peticiones a menudo se encontraron con negaciones.

Describió la reunión con una de los herederos de Forney en el lugar y le dijo que allí había un cementerio. En ese momento, todavía había algunas cruces de hierro y madera esparcidas por todo el lote.

"Ella dijo que no creía que había un cementerio allí", recordó. "Le dije, ¿qué crees que son estas cosas?"

Comentó que él regresó varias semanas después, y que las cruces habían sido retiradas.

Villela lidera una organización llamada Primeras Familias Campesinas, o First Farm Families, que celebra la herencia agrícola mexicana de Phoenix.

"El papá de mi papá vino de Sonora. Mi abuela solía decir: 'Vine aquí antes de que hubiera una frontera'", señala Villela.

Se desempeñó como miembro de la junta directiva en Trellis durante casi una década y no cree que la organización sin fines de lucro realmente esté haciendo todo lo posible por conservarlo.

"Ellos tienen los recursos", apuntó. "Si no los tuvieran, no estarían en el negocio".

Él cree que Trellis está preocupado por los costos en los que incurriría al tener que realizar estudios arqueológicos en la zona, así como qué pasaría si las cuadrillas de construcción desenterraran algún hueso humano fuera de los límites del cementerio, una clara posibilidad dado que se sabía que la gente tenía seres queridos enterrados en los bordes del cementerio, cuando no tenían dinero para sepultarlos dentro de los límites.

Villela ha hecho el esfuerzo de juntar voluntarios para recaudar dinero para colocar una cerca decorativa alrededor del cementerio, y ha ido de casa por casa en el vecindario para ayudar a recuperar los artefactos robados, en particular lápidas que han sido reutilizadas como adoquines.

Para él, la condición de Sotelo-Heard es una afrenta personal.

Su abuelo era un vaquero en el rancho de Heard, y su abuela trabajaba en la granja de avestruces de Heard, arrancando plumas para adornar sombreros de moda para las damas. Dos de sus hijos están enterrados en el cementerio Sotelo-Heard.

  • Villela, Manuel. Fechas de nacimiento y muerte desconocidas. Edad 1 año.
  • Villela, Sentada. Fechas de nacimiento y muerte desconocidas. Edad 3 años.

No es una tarea simple

Barrios ha dedicado su vida al servicio público. Un funcionario estatal de mucho tiempo, ha trabajado para garantizar que generaciones después de él tengan el agua que necesitan para prosperar.

Pero también siente obligación hacia los que llegaron antes que él.

Como miembro de la Asociación de Cementerios Pioneros, ha trabajado durante décadas para revitalizar los cementerios históricos de Arizona, en particular el Pioneer & Military Memorial Park en la Avenida 15 y la Calle Jefferson, lugar en el que han sido sepultados los nombres más históricos de Phoenix como "Lord" Darrell Duppa , a quien se le atribuye el nombre de Phoenix; Jacob Waltz de la mina Lost Dutchman Mine; El luchador apache del King Woolsey; y Charles Poston, primer delegado territorial de Arizona en el Congreso.

Barrios es el autor del libro Images of America "Mexicans in Phoenix", y dice que los que están enterrados en Sotelo-Heard merecen un reconocimiento, al igual que las familias prominentes que aparecen en su libro.

Barrios no tiene hijos. Espera que la protección de camposanto sea parte de su legado.

En la década de 1990, como miembro de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), trabajó para que los terratenientes de California entregaran el cementerio a la organización para protegerlo.

El acuerdo fracasó cuando la pareja vendió el terreno a Neighborhood Housing Services of Phoenix, que más tarde cambió su nombre a Trellis.

Barrios ha trabajado con un arquitecto para diseñar una cerca de hierro forjado alrededor de Sotelo-Heard. El diseño es sencillo y elegante. Tal vez eso no restauraría las condiciones del cementerio, pero al menos lo protegería.

Sin embargo, puede que no sea tan sencillo.

Villela y otros temen que el hierro forjado sea robado por los ladrones, al igual que lo hicieron con la alambrada hace años.

Y a Díaz le gustaría ver una entrada más elaborada, tal vez incorporando las pocas lápidas restantes que ahora están guardadas bajo llave en un mausoleo, un monumento que enumera a los nombres de las personas enterradas allí.

Y luego está la cuestión del acceso al cementerio por parte de las familias y otras personas que desean visitar y mostrar respeto a los difuntos. Sotelo-Heard es una isla dentro de una parcela más grande, y no existe un camino o acceso dedicado para ingresar al camposanto.

  • Marion Rubio Nacido en marzo de 1914. Fallecido el 26 de agosto de 1914 por desnutrición. Edad 5 meses.
  • John Salazar. Nacido en 1845 o 1846. Fallecido el 25 de febrero de 1913. de bronquitis. 67 años de edad.
  • Josefina Pogue. Nació 1886 o 1887. Murió el 13 de abril de 1919 de suicidio.

Una cultura compleja

​​​​​​​Sería fácil ver el sentimiento que comparten Díaz, Villela y Barrios por el Sotelo-Heard a través de una lente que reflejara la actitud de los mexicanos hacia la muerte, como se ve en los eventos culturales del Día de Muertos.

Pero eso sería demasiado simple.

La profesora de sociología de la Universidad de Princeton, Patricia Fernández-Kelly, quien estudió en la Ciudad de México y tiene experiencia en artes culturales y antropología, asegura que si bien todas las culturas veneran a sus muertos a su manera, las tradiciones mexicanas reflejan una visión compleja y múltiple de la muerte. Es una visión formada por una historia única y una mezcla de culturas del Nuevo y del Viejo Mundo.

Los antiguos aztecas glorificaron la muerte y la usaron como un medio para controlar a las poblaciones vulnerables y construir un gran imperio. De manera similar, los españoles pudieron controlar a los indígenas y construir un imperio en el Nuevo Mundo, en parte a través del cristianismo, con su énfasis en la muerte de Jesús.

Y eso llevó a una visión de la muerte como inevitable y necesaria para la transición a la eternidad.

"La muerte fue parte íntegra de tu propia vida", indica. "Sería casi antinatural si no pensaras constantemente en tu propia muerte".

Esa larga historia de sufrimiento bajo el dominio del imperio, también construye una afinidad con las personas marginadas, dijo Fernández-Kelly, señalando que las personas enterradas en Sotelo-Heard "son las estigmatizadas, las olvidadasy las empobrecidas".

Y eso le da un significado especial a los que luchan por ello.

"El cementerio olvidado representa lo que ellos y sus ancestros soportaron", apuntó.

"La gente extrae de la cultura lo que necesita para que sus voces sean escuchadas".

  • Josefa Piña. Nació 1898 o 1899. Falleció el 3 de junio de 1915 de tuberculosis. 16 años de edad.
  • José Seranno. Nació 1826 o 1827. Falleció el 24 de mayo de 1912 por causas naturales. 85 años de edad.
  • Jesús Valenzuela Nació en 1900 o 1901. Murió el 16 de diciembre de 1909 en Heard's Ranch. 8 años de edad.
  • Pedro Tequida, indio yaqui y nativo de Arizona. Fechas de nacimiento y muerte desconocidas. 104 años de edad.​​​​​​​

¿Cómo puedo ayudar?

La Asociación de Cementerios Pioneros, completamente voluntaria, fue fundada en la década de 1930 en un intento por restaurar las tumbas históricas en deterioro.

Trabajando con otros grupos de preservación histórica, la organización sin fines de lucro supervisa el Pioneer & Military Memorial Park cerca del centro de Phoenix y otros cementerios en Arizona.

Para hacer una donación, ser voluntario u obtener más información, se puede visitar el sitio de internet  http://www.azhistcemeteries.org.

Traducción: Alfredo García

 

 

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