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Las tradicionales "Calaveritas" de personajes famosos

Las 'calaveritas' son versos y rimas, que son dedicadas a personalidades del entretenimiento, el deporte y la política. Aquí te presentamos unas

Agencia El Universal
Calaveritas de Día de Muertos.

CIUDAD DE MÉXICO --- Editores y reporteros de EL UNIVERSAL, las tradiciones buscaban continuar.

Dijeron: en el año del centenario del Gran Diario de México, las calaveritas no podían faltar.

Así que por unos momentos dejaron de reportear para tratar de algunas rimas lograr.

Cuando se pusieron a escribir sin temor sobre políticos, empresarios, artistas y deportistas le muerte llegó a la redacción y sin mayor pudor levantó la guadaña y dijo: “mis periodistas no les tengo ninguna estima y me los llevo a todos al otro mundo pues verdaderamente son muy malos para la rima”.

DONALD TRUMP

La muerte a Donald Trump se llevó
Tan rápido que el peluquín olvidó.
Al magnate el dinero no le sirvió
Ni aquello de: “¿No sabes quién soy yo?”.
Hoy en el panteón andan penando.
Los muertos un golpe del más allá organizando, 
al güerito quieren enviar de regreso volando, 
o construirle un muro donde a nadie pueda seguir molestando.
Las insinuaciones de Trump a las calacas tiene fastidiadas
y la Muerte le grita y grita: “¡Déjate de payasadas!”.
Pero el magnate, además de showman, no sabe hacer nada, 
a todas tiene ya desesperadas.
La muerte por fin lo saca del panteón
y al mundo lo regresa, sin devolución.
En el más allá se ha armado un fiestón
Pues el “desagradable” ya no estará de llorón.

HILLARY CLINTON

A la Casa Blanca Hillary Clinton llegó
Cuando vino la muerte prestita y se la llevó.
Ninguna súplica ni ruego a la güerita le sirvió.
Que cuando la calaca llega, todo eso ya valió.
Hillary, enojada, a la tilica encaró
Que llegar a la presidencia muchos años le costó.
Tras 10 horas de discurso la calaca se enfadó
Y de “desagradable” y gritona ya no la bajó.
Nadie sabe para quién trabaja.
Bill Clinton de la presidencia ya no se baja
Sentado en el Despacho Oval se relaja
Mientras desde ultratumba su mujer se desquebraja.
Primero fue Obama; Trump lo intentó después.
Una y otra vez, Hillary sufrió traspiés
Cuando finalmente parecía
Que ser presidenta de EU lograría
Sería la muerte quien se lo prohibiría.

NICOLÁS MADURO

Estaba Nicolás Maduro encabezando una reunión
cuando llegó la muerte y se lo llevó al panteón.
Cansada estaba, le dijo, de tanta desolación
Y llevándoselo al otro mundo encontró la solución.
Maduro a Chávez anda buscando
Mientras sus penas a los muertos anda contando.
El imperio, asegura, estuvo complotando
Hasta que a la calaca terminó mandando.
Buscando, buscando, Maduro a Chávez encontró
Convertido en pajarito, así lo aseguró.
La calaca lo oyó y hasta los ojos torció
Y a la sección imperialista mejor lo mandó.
Desde el más allá, a Maduro se oye cantar
Sin Chávez no hay nada, dice su penar.
Mientras a la muerte se le oye rogar:
“Por este hombre que alguien venga, hasta les puedo pagar”.

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR

De la muerte la libró una vez, pues la calaca le sonrió
Un testarudo Andrés Manuel, ni siquiera se inmutó. 
“He peleado contra cerdos, puercos, marranos y ninguno me espantó”
Dijo el tabasqueño en La Chingada, el rancho que heredó. 
La huesuda, burlona, del amoroso peje se mofó 
Pues en dos ocasiones, con las ganas se quedó.
“Viene una tercera”, el tabasqueño amenazó
“Ojalá sea la vencida”, si no en La Chingada me quedó yo.
“Pero si no hay quinto malo”, la muerte se pitorreó
“Qué tal si en el 24”, ora sí le pegas al jonrón. 
Un pacífico AMLO, su pañuelo blanco agitó
Pues con la huesuda, el de Macuspana se sentó.

RODRIGO MEDINA

Deuda y corrupción sin par
Se registró en su sexenio
Y así no pudo evitar 
Que el PRI perdiera el gobierno
Se lo llevó Satanás 
A vivir al Quinto Infierno. 
Entregó hasta la camisa 
A empresa trasnacional
Dijo “El Bronco” que había prisa
Por llevárselo al penal
Pero lo mató de risa,
No lo pudo vincular.

MIGUEL BARBOSA

A las puertas del Senado
La muerte en scooter llegó.
Y, a grito pelado,
Esto es lo que pidió: 
“Vengo por ti Barbosa.
Tu momento llegó.
Tu tiempo de senador,
Para agasajo de Los Chuchos,
Por fin terminó…
Te requieren en el infierno.
No para legislar,
Sino para unos buenos chiles en nogada
Por la eternidad preparar…
“¡Quiero mole de caderas!”, la muerte exclamó.
Barbosa apresurado en Tehuacán 
Un chivo buscó.

TERESA URIARTE

A Tere Uriarte, Doña Catrina un sustote le dio,
pero al final sólo a Gloria Contreras se ejecutó.
¡Ay, doña Gloria, en el taller que fundaste
que paquetetote cochino les heredaste!
“En la UNAM hay changarritos sólo si de Gloria son”,
dijo Uriarte sin denuncia clara, sólo se le “chispoteó”.
Luego quiso la profesora llevársela de a muertito.
“No me engañas. Chupas faros”, la huesuda remató.
“¡No te vayas, Teresita!”, Nicolasito gritaba.
Hoy descansan muy juntitos, sus exabruptos ya pagan.
No hay penas ni novenarios. Nadie su presencia extraña.
Ya reposan, solitarios, en el panteón del olvido.

AURELIO NUÑO

Estaba Aurelio sólo en su despacho
Cuando se le apareció la muerte
Y casi le da el empacho.
“¡Aurelito no te asustes, vine por mi batidora!”.
“¡Ay, qué alivio, yo pensé que eras de la Coordinadora!”.
A la calaca no le gustó la comparación
Y para vengarse le echó una maldición:
“¡Adelfo, Enrique, Rubén!, ¡Adelfo, Enrique, Rubén!
A la reforma educativa, se la llevan en el tren”.
El funcionario, bien enmuinado le dijo:
“¡Ay calaca malediciente, te voy a iniciar tu expediente!”.
La blanquita se rió: a ella nadie la cesa,
ahí fue cuando Aurelio perdió toda la cabeza.
Los profes de la CNTE al panteón se lo llevaron
Y ahora Aurelio está comisionado en otro centro de trabajo,
donde está bien enterrado, pero viendo para abajo.

JUAN GABRIEL

Andaba la calaca 
Buscando alguien que la divirtiera
Cuando se topó con Juanga 
En la meritita frontera.
Nada más de verlo y sin juzgarlo 
La huesuda quiso tenerlo a su lado. 
“Abrázame muy fuerte, te lo pido por favor”, 
Dijo la huesuda. 
“Querida”, le dijo el cantante, 
“yo no nací para amar”.
“Además, no tengo dinero 
ni nada que dar”. 
“¿Por qué me haces llorar?”, 
replicó la muerte. 
“Ahora de castigo 
No te volverás a enamorar”.
“¿Pero qué necesidad?”, dijo Juanga
Si es un lugar de ambiente. 
Pero la calaca no hizo caso: 
“No me importa si es el “Noa Noa”, 
de todos modos, Juanga te llamabas”.

JAIME RODRÍGUEZ, “EL BRONCO”

El Bronco salió mansito
Y quería ser presidente
Como el que robó poquito.
Le caía bien a la gente.
Su destino estaba escrito
Con el sello independiente.
Se autonombró Pedro Infante
Y al peje: Jorge Negrete.
Quería llegar a la grande.
Qué Bronco tan ocurrente
Para que vayas de gane
Termina con tus pendientes.
Un día quedó bien helado
Cuando se topó a “La Güera”
Le dijo: “¿Eres de cuidado?
No me andes con chi...fladeras
Pues tú serás de cuidado
¡cuidado!”, con la cartera.
La huesuda puso fin 
A su gran sueño guajiro.
“¿No que no eras chapulín
Y quieres irte a Los Pinos?
Si no les puedes cumplir,
Ni siquiera a tus vecinos”.

XIMENA PUENTE DE LA MORA

En la iglesia repican las campanas
Los fieles lloran de dolor,
porque a Ximena Puente de la Mora 
la calaca la alcanzó… 
En su oficina del Inai la huesuda la buscó, 
La niña blanca le dio la mano y en su fría tumba la dejó… 
Allá en el campo santo se llora de dolor, 
Rezan y encienden una veladora por
la transparencia que jamás apareció… 
Diablos y catrinas, fantasmas y calabazas,
diputados y senadores, funcionarios y gobernadores
sepultan a doña Ximena que sola se quedó 
exigiendo “su 3de3”, que hasta la muerte le pidió…. 
Con grandes colmillos los murciélagos se deleitan
Seguirán chupando del presupuesto, de los moches
y otras rentas, porque sigue la opacidad andando 
ahora que doña Ximena no puede exigir cuentas.

FÉLIX FULGENCIO PALAVICINI

Estaba el fundador de EL UNIVERSAL en su despacho,
cuando en silencio entró la huesuda sin mayor empacho.
La pelona dijo al mismo tiempo que le arrebató pluma 
y aliento: “Ya te veo Félix Fulgencio escribiendo muy atento…
esas tus editoriales que no a todos tienen muy contentos”.
A lo que el tabasqueño Palavicini contestó:
“No seas así catrina, pues aún tengo mucho qué decir”.
Pero de inmediato cambió al ver el rostro de aquella fruncir:
“Al menos deja cargar con mi vieja máquina de escribir”.
A lo que ella añadió: “Jajaja a donde vas ya no habrá mucho qué decir —se burló
la indolente— Pero eso sí, aquí en la Tierra dejarás a mucho doliente”.
Hoy a 100 años de fundado EL UNIVERSAL, 
Por las noches las teclas de su máquina de escribir aún
se escuchan sonar.
Dicen que es Félix Palavicini que trabaja hasta altas horas 
sin cenar.

IGNACIO PADILLA

La flaca ni se dio cuenta del error que cometió
al mandar al buen Nachito tan temprano al socavón.
Cuando razonó lo hecho las canillas le temblaron.
Quiso recular perpleja porque se había equivocado.
Padilla era el mejor del Crack, eso ni duda tenía,
era el más inteligente y el menos aburridor,
tan de buen ánimo siempre, siempre tan encantador.
Un escritor ingenioso, de estilo arrebatador. 
La muerte tilica y flaca fue acusada de traidora,
de pérfida y miserable por la comunidad literaria.
En el paraíso de autores, Carlos Fuentes reclamó,
Garcilaso de la Vega molesto le armó un dramón
y ni se diga Cervantes que le dio todo un sermón.
Nacho Padilla se ha ido, hace dos meses de ello,
México perdió su pluma y su gran inteligencia,
Pero nos quedan sus libros, su humor y su sapiencia.
La muerte tan distraída no ha salido del espanto
y por pura mala leche ya se ha llevado a otros cuantos.

BLIM Y NETFLIX

Triste por el ciberespacio
la huesuda reclamaba: 
“Los de Netflix quitaron la serie 
que más me gustaba”, 
Blim la escuchó
y a su plataforma la jaló. 
Más cuando preguntó por Breking Bad
le dijeron que esa no estaba. 
“Mejor me quedó en el más allá
Sin Netflix y sin Blim, 
por lo menos nunca nos faltará
El señor de los infiernos”.

ALEX FERNÁNDEZ

Directito de Las Vegas,
Alex Fernández llegó al infierno 
sin camisa y enfiestado 
hasta al chamuco le pintó un cuerno 
y nadie lo quiso a su lado.
Se fue entonces al cielo
en donde felices lo recibieron: 
ahí estaban todos los que se rieron 
de sus desfiguros en Las Vegas.

ALFREDO CASTILLO

La huesuda anda buscando un Castillo
Pero no de esos que son monumentos
El que le interesa tiene por nombre Alfredo
Y dirige el deporte mexicano, algo nada sencillo
A la Flaca le disgustó su trabajo en Olímpicos
Pues lo vio paseando con su novia en Brasil
Mientras los atletas aztecas nos ponían a sufrir
“Algo hay qué hacer para que reaccione”, pensó la Calaca
“No puede ser que cometa tantos errores
A veces sin querer, a veces por pura fiaca”
Ya cuando ponían su nombre en la cripta
El funcionario se salvó por un pelito
Resulta que las medallas de México fueron cinco
Y las presumió como si fueran un… hito

DE LA HOYA, NO TE ESCONDAS

Cansada de esperar la pelea
Entre El Canelo y Golovkin
La Calaca le cantó la neta 
A Óscar de la Hoya con sigilo
Le dijo que de tanto cuidar a su pupilo
Provoca que le falten al respeto
“No le hace que sea una joya
Si la tienes guardada bajo llave
A nadie dejarás contento
Mejor déjalos que se agarren
A puño limpio o con guantes
De lo contrario vendré por ti
Aunque llores y te espantes”

JOSÉ NARRO

Al compás de “¡Ámate!” bailaba José Narro,
de pronto llegó la Huesuda en un carro:
“¡Te vas conmigo, querido matasanos!
En el panteón bailarás con puros gusanos”
“¡No me das miedo!”, sentenció el secretario,
me asustan más la diabetes y los infartos
Un paro cardiaco me puede dar
si ya no veo a los Pumas triunfar
“¡Ya no corras ni huyas!”,
Se burló la Huesuda
“Te vas conmigo a ultratumba
Aunque no tengas chikungunya”
“¡No me lleves!”, insistió el galeno,
la Flaca dijo: “¡No sufras, es sólo un momento!”
De pronto ésta gritó: “¡Ay, algo me pica!”
Y Narro contestó: “¡Cuidado, puede ser zika!”

CUAUHTÉMOC BLANCO

Cuauhtémoc Blanco jugaba en el panteón
Cuando la Calaca se le apareció de sopetón
“Ay, mi Temo, ya te llegó la hora, 
y ningún partido te salvará ahora”
“No me lleves, Calaquita, 
dame chance de hacer mi vaquita”
“Lo siento, mi Cuau, agarra tu balón 
Que nos vamos en camión”
“Ya te pareces a mi nana, 
mejor espérate, Catrina, que haremos harta lana”
“Te busqué en Tepito y en la Bondojo, 
se me hace que eres puro ojo”
“Soy honesto, no me he robado nadita,
no te voy a fallar, Calaquita”
“Eso siempre dicen los políticos 
y al final salen del poder bien ricos”
“Pero yo vengo desde abajo, 
bien camello, trabajo y trabajo”
“No me importa, mi Temo, te llevo ahora mismo 
porque ya es tu tiempo”
“No, Catrina, espérame a 2018, 
déjame ganar y me verás contento”
“Nada, mi Cuau, vámonos, 
allá jugarás con tu balón”
“No, Catrina, déjame aquí
¿No ves que ya hasta me puse panzón?”
“Pues te quedas en el gobierno, 
ya verás que es el mismo infierno”

AGUSTÍN CARSTENS

Al pobre de Agustín Carstens
La calaca le jugó una mortal 
Por querer robarse las bases
En plena serie mundial.
“Lo tuyo es el Banxico”.
Le dijo la huesuda sin compasión
Mientras el doctor tiró un abanico
Al tiempo que paró su corazón.
Olvidaste a las masas
Por descuidar la inflación
Por subir las tasas
Y no tener compasión.
Al pobre Carstens dicen que lo mató el estrés.
Ahora todos rezan
Para que no suban la tasa de interés.
La verdad nos la dijo un pajarito
Al doctor se lo llevó la flaca
Por cuidar mal un catarrito.

HUGO VALDEMAR

“¡Qué tal, Hugo!”, la parca lo saludó
Cuando con el vocero católico se topó.
Fue tan tremendo el susto
Que Valdemar todito se murió.
Feligreses, prensa y clero lo extrañan,
por sus virtudes polemistas,
admiradas o rechazadas por los periodistas,
mas no para quien tiene la guadaña.
De sus cenizas ya nada se supo.
Por eso, entre panteones y nichos
Deambula llorosa toda su grey,
esperando reencontrase con sus dichos
Y no con la comunidad lésbico-gay.

DANIEL SERVITJE

Feliz andaba Daniel Servitje repartiendo su pan,
cuando la huesuda quiso un gansito sólo por molestar
el empresario con asombro y mucha preocupación,
quiso darle a la huesuda un pan frío por consideración,
pero la flaquita desistió y de coraje le quitó su camión.
Entonces Daniel le presentó una opción a la huesuda:
“Hagamos un plan de negocios donde tú tengas una 
participación futura”.
La huesuda se rió del empresario, 
pero sin duda aceptó el trato.
Ahora Servitje tenía una duda:
“¿Cómo iba la huesuda a cobrar factura?”.
Cuando Daniel le quiso preguntar su forma de cobrar,
la huesuda carcajeó y le dijo con tranquilidad:
“No te preocupes por mi utilidad, 
porque el retorno de inversión que busco no te imaginarás”.
Entonces Servitje confiado le presumió su margen 
de utilidad, y la huesuda se rió por su ingenuidad.
Corrió Daniel a contarle la historia a su hermana,
y Marinela se puso de siete colores por tanta maña.
“Ay hermanito, ahora sí te falló la negociación”,
le dijo la empresaria con tortuosa voz.
“Mejor ve con mi papá para tener mejor opinión”.
Daniel llegó con su padre Lorenzo,
y con sabiduría recibió un consejo:
“Hijo mío, te falta saber un secreto,
la huesuda siempre debe estar en tu planeación,
porque cuando menos la esperas te quita no sólo tu camión,
sino todo el emporio de la panificación”.