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Desalojado en plena clase: los apuros económicos de los maestros de Arizona

Algunos maestros de AZ sufren una precaria condición económica que se ha complicado aún más estos últimos meses debido a la pandemia de la COVID-19

EFE
Una maestra da clases virtuales desde su casa.

TUCSON -- Emilio Bustamante daba clase de matemáticas de forma virtual a sus alumnos de quinto grado en Arizona cuando tocaron a su puerta. Eran las autoridades ordenándole dejar su departamento, un juez había firmado una orden de desahucio por tener varios meses de renta atrasados.

"Traté de que mis estudiantes no se dieran cuenta de lo que estaba pasando, les asigné trabajo, cerré la sesión y, como pude, saqué la mayor cantidad de mis pertenencias, lo que pude subir a mi auto", relata a Efe Bustamante, de 47 años.

Los primeros días fueron terribles para el maestro, que inclusive al principio se vio forzado a dar sus clases desde su auto en el estacionamiento de un Wal-Mart en Tucson.

Ahora, desde hace un mes da sus clases desde un cuarto de hotel que ha logrado rentar, aunque a veces la señal de internet es "tan mala" que tiene que ir a casa de su madre para poder seguir dando sus clases.

El maestro de matemáticas, Emilio Bustamante, posa para Efe el 5 de octubre en una calle de Tucson, Arizona.

La historia de este maestro de la escuela primaria Craycroft en Tucson es una muestra de la situación que viven los docentes en Arizona, quienes denuncian que enfrentan una seria disparidad de sueldos con respecto a otros trabajadores con grado universitario, en una precaria condición económica que se ha complicado aún más estos últimos meses debido a la pandemia de la COVID-19.

"Los bajos salarios siempre ha sido un serio problema en este estado, pero ahora con la COVID-19 las cosas se han puesto mucho peor", lamenta.

Bustamante, quien ha enseñado matemáticas y ciencias por los últimos 23 años, asegura que más o menos "salía a flote" con sus gastos, sin embargo debido a la pandemia perdió una parte importante de sus ingresos adicionales al no poder contar con las clases de verano o los programas extraescolares.

DISPARIDAD SALARIAL

De acuerdo a un análisis publicado por el Economic Policy Institute el pasado mes de septiembre, en general en los Estados Unidos los maestros ganan en promedio un 20 % menos que otros profesionales graduados de universidades.

A esta desigualdad de salarios se le conoce como "multa de pago del maestro" y en Arizona la brecha es aún mucho más grande, pues se estima que los profesores ganan hasta un 30 % menos.

De acuerdo al análisis, la disparidad a nivel nacional en los salarios ha crecido substancialmente desde mediados de la décaca de los años 90 del siglo pasado.

En 1996 esta diferencia era del 6 %, mientras que en el 2019 la "penalidad" se elevo a 19,2 % y para principios de este año la cifra es de un 22 %.

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En Arizona, el salario promedio de los maestros se encuentra entre los 45.000 dólares anuales, aunque esta cifra varía considerablemente en función a los años de experiencia del docente, si cuenta con alguna maestría o doctorado.

Margaret Chaney, presidente de Tucson Education Association (TEA), el sindicato mas grande de maestros en el sur de Arizona, dijo a Efe que el salario de los maestros no ha mejorado en las últimas cuatro décadas.

Arizona ocupa el segundo lugar a nivel nacional con los salarios más bajos de maestros, solamente superados por el estado de Virginia.

RECORTES PRESUPUESTARIOS

Chaney indicó que esto se debe en gran parte a recortes presupuestarios adoptados por la Legislatura estatal y que afectaron directamente e los fondos destinados a la educación.

En 2018 los maestros en Arizona llevaron a cabo una huelga estatal en la que demandaron mejores salarios, pero solo consiguieron la promesa del gobernador, Doug Ducey, de aumentar sus sueldos en un 20%.

"Al final sí tuvimos un aumento, pero fue mínimo, este dinero extra se distribuyó entre todos los educadores que participan dentro del sistema educativo, desde conductores de camiones hasta los maestros", dijo Chaney.

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La crisis de la COVID-19 vino agravar aún más las condiciones de muchos maestros, quienes hora se encuentran entre la disyuntiva de regresar a los salones de clases, donde poner en riesgo sus vidas, y seguir recibiendo bajos salarios.

Muchos de ellos están optando por retirarse antes de tiempo, otros buscan empleos en otros sectores, mientras que algunos han decidido irse a otros estados donde reciben mejor pago por sus servicios.

LOS GASTOS SALEN DE SUS BOLSILLOS

Maribel Roybal Yánez, maestra de preescolar por los últimos 17 años, posa para Efe el 2 de octubre en su oficina en Tucson, Arizona.

Maribel Roybal Yánez, maestra de preescolar por los últimos 17 años, dijo a Efe que por la pandemia se ha visto obligada a tener que cubrir gastos adicionales con los que no contaba.

"Tengo que pagar más luz, tengo que pagar más por un "buen" servicio de internet para enseñar mi clase, tengo que pagar un mejor plan de teléfono celular, además debo comprar material que cada semana enviamos a los estudiantes para que hagan su tarea. Nada de esto se me va a pagar de regreso, ni siquiera voy a poder deducirlo de mis impuestos", dijo ella.

Tratando de cerrar esta brecha de desigualdad en los salarios, el próximo mes de noviembre los votantes en Arizona decidirán el futuro de la propuesta 208, menor conocida como "Invirtamos en la educación".

La iniciativa aumentaría los impuestos para todos aquellos que ganen más de 250.000 dólares anuales, incluyendo grandes corporaciones y negocios que actualmente están exentos de pagar impuestos en el estado.

De ser aprobada, la iniciativa generará 940 millones de dólares que servirían para financiar salarios más competitivos para los maestros, capacitación y otros gastos educativos.

Mientras tanto, Bustamante, Roybal Yánez y cientos de otros maestros seguirán padeciendo para poder dar sus aulas de la mejor manera al millón de alumnos que estudian en las escuelas públicas de Arizona, ya sea desde el salón de clases, su propia casa o dentro de un auto en el aparcamiento de un Walmart.