LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

¿Quién ganó ahora que no hay oración en las reuniones del consejo de la ciudad de Phoenix? Definitivamente no los cristianos; ganaron los satanistas. ¿Creen ustedes que a ellos de verdad les interesaba hacer una oración? ¿o que siquiera conocen el significado de esa palabra? No señores, su objetivo fue otro desde el principio y lo consiguieron.

Una vez más Dios es desterrado de un ambiente público, algo que ha venido sucediendo en este país desde hace varias décadas. ¿Cómo comenzó? El 25 de junio de 1962 la Corte Suprema de Justicia tomó la primera de una serie de decisiones que terminarían erradicando a Dios de los salones de clase en los Estados Unidos. En el caso Engel vs. Vitale el Tribunal Supremo decidió que era inconstitucional que los distritos escolares instituyeran una oración oficial o fomentaran de alguna manera el rezo en las escuelas públicas.

La oración en cuestión, la que causó todo el tumulto decía así: “Dios Todopoderoso, reconocemos nuestra dependencia de ti, y te pedimos tus bendiciones sobre nosotros, nuestros padres, nuestros maestros y nuestro país. Amén”. Aparentemente esa oración resultó ser ofensiva para alguien en las escuelas públicas de Nueva York. El resto ya es historia.

Aquí en Phoenix todo empezó en enero cuando el grupo satanista pidió a la ciudad hacer una oración, como lo han venido haciendo por años otros grupos religiosos antes de cada reunión del consejo de la ciudad. Los principios de igualdad, derecho de libertad de religión y expresión indican que, si a algunas religiones se les permite orar en las reuniones del consejo, no puede haber excepciones. Pero como nadie quería a los satánicos, “para evitar problemas” la ciudad decidió deshacerse de la oración y punto. Lo peor, es que ahora este grupo ha pedido también “orar” en Scottsdale. Es decir, buscan lo mismo en esa ciudad. La pregunta es ¿con qué base podemos los cristianos, judíos, musulmanes y otros excluir a los satánicos?

Con la siguiente, nuestros derechos terminan ahí donde estos infringen los derechos de los demás. Y la ciudad de Phoenix no puede aceptar a un grupo que por definición es antagonista para con otra religión. Un grupo religioso neonazi sería antagonista con los judíos, por ejemplo; tampoco me imagino a la ciudad permitiéndole rezar a un grupo anti musulmán. Pues señores, el argumento es claro, los satanistas son por definición anticristianos, antagonistas de una religión pacífica. Eso es todo lo que el Consejo de la ciudad necesitaba decir para prohibirles orar en la reunión; sin ninguna necesidad de relegar desastrosamente a Dios de un espacio donde tanto nos hace falta.

Read or Share this story: http://www.lavozarizona.com/story/opinion/2016/02/17/gana-satanas/80452398/