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Pocos lugares son tan seguros y acogedores como el regazo de una madre. Cuán importante es el sentimiento de equilibrio que este brinda a un niño. Y lo extraordinario del regazo de una madre es que siempre está cercano, no solo en la niñez; en cualquier etapa de nuestras vidas, la infancia, adolescencia, adultez e incluso la vejez. Si contamos con la dicha de tener a nuestra madre cerca de nosotros, es a su regazo –precisamente- que acudimos como refugio fiel e incondicional siempre que las trabas de la vida nos acorralan sin salida. Los creyentes tenemos la fortuna de contar además de una madre biológica con una madre celestial, María.

Sabemos bien que el amor de Dios es el más grande que existe pues es divino y no tiene punto de comparación; Dios mismo es en esencia amor. Sin embargo, podemos decir que el amor de una madre representa el auténtico amor incondicional que un ser humano puede llegar a experimentar. Todos lo sabemos. Es quizá por eso que a veces, con tanta facilidad la olvidamos. Sabemos que el regazo de mamá siempre estará esperándonos. Sabemos que sin importar la falta cometida, sin importar el crimen, nuestra torpe indiferencia, y a veces cruel majadería, el regazo de nuestra madre nos recibirá siempre amorosamente.

Por eso cuando crecemos la adoramos, con el pasar de los años la admiramos; pero a veces llega también el momento en que con injusta arrogancia la olvidamos. ¿Qué es lo que ella pide de nosotros? La verdad es que Nuestra Madre María al final solo espera con ansia y con los brazos abiertos aquel momento en que volvamos a ella, a ocupar ese lugar que alguna vez nos llenó de felicidad, calor, y seguridad, espera que volvamos a su regazo.

¡Encontrémonos con nuestra Madre María de Guadalupe! Los invito a todos, este 6 de diciembre en la celebración Honra Tu Madre, dedicada a la Virgen Morena. Habrá varias actividades de pre-procesión desde las 8:30 am. Los fieles se congregarán afuera de la parroquia Inmaculado Corazón de María en el 909 E Washington St en Phoenix. Luego, la procesión empezará a las 10 de la mañana rumbo al Centro Pastoral Diocesano, donde ambos el Obispo Thomas J. Olmsted y el Obispo Auxiliar Eduardo Nevares estarán presentes para celebrar misa justo afuera de las oficinas de la diócesis. Se espera acudan más de 4,000 católicos en su mayoría hispanos. Nuestra madre, María, nos espera.

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