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Biografía del columnista

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En mi reciente libro, To Sin Against Hope (Pecar Contra la Esperanza), lamento el papel de Wall Street en estableciendo las políticas de inmigración; "como suben las aprensiones, Wall Street y ICE han reducido la tragedia humana a oportunidades de inversión".

Mi preocupación es la creciente dependencia por la administración de Obama en prisiones privadas. La industria carcelaria privada que hoy contrata para detener aproximadamente el 50% de los 400,000 in-migrantes que serán encarcelados este año.

La industria está dominada por dos empresas públicas cotizadas en Wall Street: Geo Group y Corrections Corporation of America. Las empresas emplean a cientos de abogados para cabildear para que más y más inmigrantes sean encarcelados por todavía más largos períodos de tiempo. Estos por ejemplo fueron los que estuvieron detrás de la ley anti-inmigrante SB1070.

El gobierno federal les recompensa generosamente, según una organización nacional que estudia el sistema de detención migratoria, Detención Watch. "En 2010…GEO reportó ingresos anuales de 1,69 mil millones y 1,17 mil millones, respectivamente. Debido a la falta de datos disponibles públicamente de parte de las empresas o de ICE, no es posible determinar qué porcentaje de esos beneficios son atribuibles a inmigrantes." Lo que si está claro es que Obama ha convertido la tragedia humana a oportunidades de inversión.

Y ahora, el New York Times informa sobre un patrón de abuso en instalaciones privadas. Según el periódico 5,500 inmigrantes, la mayoría de los cuales nunca han sido condenados por un crimen, son obligados a trabajar como porteros, cocineros, trabajadores de lavanderías y todas otras tareas concebible en una prisión.

Se les paga un dólar al día. El abuso se basa en una ley promulgada en 1950 que estableció un dólar como el pago diario. Con La mano de obra barata, 13 centavos por hora, ahorra el gobierno y las empresas privadas 40 millones de dólares o más en un año.

La tercera enmienda a la Constitución dice: "ni la esclavitud ni la servidumbre involuntaria, excepto como un castigo por delito lo cual el individuo fue debidamente condenado, debe existir en los Estados Unidos o en cualquier lugar sujeto a su jurisdicción." Inmigrantes detenidos no han sido condenados por un crimen. Parecería que el gobierno federal está violando la Constitución.

Quizás la ironía mas sobresaliente fue capturada por Carl Takei, un abogado representando a inmigrantes: "En esencia, el gobierno que prohíbe a todos los demás de contratar a personas sin documentos, es el mayor empleador de inmigrantes indocumentados en el país".

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