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Biografía del columnista

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La tarde del 11 de marzo Noemi Alvarez Quillay, una niña de 12 años colgaba del cuello de una barra en el baño de un refugio para niños en Ciudad Juárez. Estaba completamente sola a miles de kilómetros de sus abuelos en Ecuador y miles de kilómetros de sus padres que la esperaban en Nueva York.

La breve vida de Noemí comienza en una humilde comunidad agrícola llamada El Tambo, no lejos de Quito. Su padre salió para Nueva York poco después de su nacimiento, su madre la dejó para unirse a él tres años después. Noemi fue criada por sus abuelos. Sus padres vivían indocumentados y no pudieron arreglar su situación migratoria para que Noemí entrara legalmente a Estados Unidos y tampoco podían viajar a Ecuador por ella.

Cuando cumplió los 12 años sus padres enviaron por ella. Habían ahorrado para este fin y le pagaron a un coyote para traerla desde El Tambo hasta Nueva York, mas de 10,400 kilómetros de distancia.

Noemí y su coyote llegaron hasta Ciudad Juárez, ahi fueron capturados por autoridades mexicanas. Cuentan los testigos que la niña lloró inconsolablemente cuando la llevaron al albergue. Unos días después, durante la cena, dejó la mesa para ir al baño, donde se encerró y no quiso salir. El médico de la instalación al fin rompió la puerta y la encontró colgando, ahorcada. La niña se había quitado la vida.

Noemí era simplemente un niña buscando a su mamá, como tantos niños.

Se estima que este año 60,000 niños sin sus padres entrarán a los Estados Unidos. Estos son viajes de desesperación y de amor que a veces terminan en muerte. En ocasiones es el gobierno federal el que destruye los sueños.

Entre enero y agosto de 2010, 44,918 los niños fueron deportados a México y Centro América. Algunos de ellos llegaran a su casa pero otros no.

Melissa del Bosque escribió en la revista Texas Observer lo que un trabajador social, en el albergue infantil en Reynosa le dijo: "Mire, yo sé lo que está pasando aquí… los niños son secuestrados en la estación de autobuses y la policía está implicada, pero no podemos hablar de ello porque vivimos aquí. Hay personas que nos ven todo el tiempo".

En mi propio libro, To Sin Against Hope, describo una trabajadora social de Nogales, quien me pidió ayuda para salir de México porque "no puedo vivir con mi consciencia" …ella describió que especialmente niñas se las llevaban los carteles en medio de la impunidad.

Qué piensa el presidente Obama les sucede a niños en busca de sus madres? O a niños tomados por los carteles cuando su gobierno hace sus entrega de inocentes en las ciudades fronterizas?

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