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"Menos poder mis polainas, esa ya no me la creo", dijo el cronista de TV y ex manager de los D-backs Bob Brenly después de ver como el primera base de los Dodgers Adrián González conectaba un cuadrangular de línea por todo el jardín derecho en el Chase Field.

Brenly se refería a que, tras haber sido operado del hombro en octubre del 2010, el propio Adrián González aseguró que ya no sería el mismo bateador y que su poder mermaría, sobre todo hacia la banda contraria. Y es que de conectar 40 palos de vuelta entera en 2009, pasó a dar 27 en 2011 con los Medias Rojas de Boston.

Esa cifra disminuyó a 18 en 2012 y subió ligeramente a 23 el año pasado en su primera temporada completa con los Dodgers. Además, el mexicano lideró la Liga Nacional en bases por bolas recibidas en 2009 con 119, y terminó en el tercer lugar en 2010 con 93. Pero apenas caminó 74 veces en 2011, y desde entonces el promedio de pasaportes recibidos ha caído: 42 en 2012, 47 en 2013, prácticamente a la mitad.

Lo cierto es que la cirugía en el hombro obligó al mexicano a modificar su disciplina en el plato, su elegante swing arqueado ya no era tan común, jalaba más la bola y los cuadrangulares hacia la banda contraria a los que nos tenía acostumbrados cada vez eran menos.

Pero el Adrián de antaño parece estar de regreso, o al menos parte de él. Los equipos ya se están dando cuenta que el poder de González hacia todas las bandas ha vuelto a aparecer. El nativo de San Diego llegó a Phoenix el pasado fin de semana bateando para apenas .189 de promedio esta campaña. Pero se notaba confiado, asegurando que sentía que sus swings eran buenos, aunque no los resultados.

Pero la actuación ofensiva que tuvo en Arizona podría ser una señal de que Adrián está recuperando la clase de swing que alguna vez tuvo. El mexicano se voló la barda en el último juego de la serie en contra de los Tigres en Los Angeles y luego conectó jonrón en cada uno de los tres juegos en contra de los D-backs el fin de semana en Phoenix.

El Titán terminó la serie en el desierto con 10 carreras producidas. Antes del juego del martes en San Francisco, Adrián mantenía una racha de nueve partidos conectando de hit, y otra de ocho juegos pegando al menos un extrabase, a uno del récord de la franquicia impuesto por Jack Fournier en 1925 e igualado por John Roseboro en 1961.

Diez de los primeros 14 hits de González esta temporada fueron extrabases, y si el martes logra volarse la barda empataría la marca de la franquicia de juegos seguidos con al menos un jonrón. Adrián también sabía que el Chase Field era el estadio ideal para comenzar a encenderse a la ofensiva, ya que en 59 partidos que ha jugado en este parque techado ha producido 59 carreras y conectado 24 palos de vuelta entera.

El toletero de 31 años de edad no ha llegado a los 30 jonrones desde el 2010, pero si la exhibición de poder que tuvo en Arizona es una señal de lo que nos espera por el resto de la campaña, el mexicano podría retomar el mote de A-Gon y volver a ser uno de los mejores bateadores zurdos de todo el béisbol.

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El autor es Productor Editorial para los servicios de Grandes Ligas: MLB.com * LasMayores.com. Twitter: @CMolinaMLB

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