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El pasado 31 de marzo celebramos el natalicio número cien de Octavio Paz, uno de los mexicanos más destacados a nivel internacional, hombre de letras, promotor cultural, poeta, ensayista y diplomático de carrera, que alcanzó el máximo reconocimiento mundial en el ámbito de las Letras al ser galardonado con el premio Nobel de Literatura en 1990.

Como reconocimiento a sus aportaciones al pensamiento mexicano e internacional contemporáneos, el Congreso de la Unión ha declarado este año 2014 "El Año de Octavio Paz". Las obras de este gran escritor nacido en la Ciudad de México permiten una mejor comprensión de la vida cultural hispanoamericana, la identidad e idiosincrasia del pueblo mexicano. Sus producciones literarias han sido traducidas a treinta y dos idiomas diferentes, convirtiéndose en referente indiscutible a nivel mundial para academias, instituciones de lengua, filosofía, ciencia política y sociología.

Desde temprana edad, Octavio Paz destacó como un importante promotor de las letras y de la cultura. Antes de cumplir 20 años publicó las revistas Barandal y Cuadernos del Valle. Posteriormente, participó en la publicación de la revista Taller, fundada en 1938; Plural (1971-1976) y finalmente Vuelta, reconocida como la revista literaria más importante en el mundo hispanohablante, fundada en 1976.

Algunas de las obras más destacadas de Paz son: El Laberinto de la Soledad (1950), Piedra de Sol (1957), Ladera Este (1969) y El mono gramático (1974). En 1990 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura "por su escritura apasionada y de amplios horizontes, caracterizada por la inteligencia sensorial y la integridad humanística". Junto al también diplomático Alfonso García Robles y al Doctor Mario Molina, Paz es uno de los tres mexicanos que ha sido distinguido con un premio de dicha naturaleza.

Paz fue reconocido con importantes premios internacionales de literatura, incluyendo el premio Nacional de Ciencias y Artes en 1977, el Premio Miguel de Cervantes en 1981, el Premio Internacional de Literatura Neustadt en 1982, el Premio Alfonso Reyes en 1986; el Premio Príncipe de Asturias en 1993, entre otros. Fue nombrado Doctor Honoris Causa por distinguidas universidades nacionales e internacionales.

Octavio Paz ingresó al Servicio Exterior Mexicano en 1944. Su carrera diplomática le permitió conocer Francia, India y Japón, países que influyeron en su formación literaria. Como funcionario de la Cancillería, se desempeñó como Director de Organismos Internacionales. En 1962 fue nombrado Embajador de México en India, cargo que desempeño hasta 1968, año en el que concluyó su actividad diplomática en protesta a la política del gobierno mexicano ante el movimiento estudiantil.

Una de las grandes reflexiones del escritor se centró sobre la importancia de reconocer las diferencias entre los individuos como motor del crecimiento para las sociedades: "Para que pueda ser, he de ser otro, salir de mí, buscarme entre los otros, los otros que no son si yo no existo, los otros que me dan plena existencia" (Piedra de Sol,1957).

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