Entre otros encuentros, el congresista mantuvo una reunión con el director de la Patrulla Fronteriza, Ronald Vitiello, en la que se abordaron diferentes opciones para aumentar la protección en las zonas

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN

AUSTIN, Texas -- El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, examinó hoy los retos que presenta la frontera sur con México en términos de seguridad, en su primera visita a la ciudad limítrofe de McAllen (Texas).

Entre otros encuentros, el congresista mantuvo una reunión con el director de la Patrulla Fronteriza, Ronald Vitiello, en la que se abordaron diferentes opciones para aumentar la protección en las zonas más conflictivas del linde, reportó el periódico local The Monitor.

Tras reunirse con Vitiello, Ryan recorrió el río Bravo, separación natural entre Estados Unidos y México, en un barco de la Patrulla Fronteriza, para ver de cerca qué problemas afrontan diariamente los agentes fronterizos y cuáles son los puntos más sensibles de esa zona.

Fue entonces cuando el congresista se encontró con una concentración de más de cien personas de la organización hispana La Unión del Pueblo Entero (LUPE), que portaban pancartas con lemas como "Puentes sí, muros no" o "No somos invisibles" y que pretendían que el político les recibiera, algo que finalmente no ocurrió.

Durante su visita a la frontera, Ryan estuvo acompañado por el presidente del comité de Seguridad Nacional de la Cámara, el republicano por Texas Michael McCaul; el también congresista conservador texano John Carter y por varios funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional.

Antes de la inspección acuática del río, Ryan sobrevoló la frontera que divide ambos países a bordo de un helicóptero propiedad de Protección de Aduanas y Fronteras (CBP, en sus siglas en inglés), en un recorrido dónde evaluó alternativas para aumentar la seguridad de la misma, acompañado por varios oficiales federales y representantes del Departamento de Seguridad Pública (DPS) de Texas.

A pesar de que la delegación del presidente de la Cámara de Representantes quiso realizar la visita de la manera más discreta posible y no hubo declaraciones a la prensa, detalles de su estancia en la frontera se dieron a conocer en un encuentro paralelo de empresarios texanos en la ciudad de Weslaco, situada a menos de treinta kilómetros al este de McAllen.

De este modo, Ryan se encontró esta mañana brevemente con un grupo de propietarios de puentes internacionales que unen las dos naciones, quiénes le hicieron llegar su disconformidad sobre el conocido como "impuesto del ajuste de frontera", que pretende fijar una tasa del 20 % sobre todas las importaciones procedentes de México para costear el muro que quiere construir en el límite común.

Sam Vale, dueño del puente de peaje privado de Starr-Camargo, que se ubica cerca de la ciudad de Rio Grande City (Texas) y la conecta con el estado mexicano de Tamaulipas, dijo a Ryan que este impuesto "no debería ser aplicado de manera generalizada", según explicó él mismo hoy durante este encuentro empresarial, apuntó el diario local Río Grande Guardian.

Por otro lado, el congresista también tuvo contacto telefónico con el alcalde de McAllen, el independiente JimDarling, en una llamada en la que la autoridad local trasladó su preocupación sobre las futuras relaciones comerciales de las ciudades estadounidenses a lo largo del confín con México si las relaciones entre ambos países siguen deteriorándose como hasta ahora, según señalaron a Efe fuentes del Ayuntamiento de esta localidad limítrofe.

El Gobierno anunció este martes que quiere empezar la construcción del muro con México en los enclaves fronterizos de El Paso (Texas), Tucson (Arizona) y El Centro (California) y pagarlo con dinero aprobado por el Congreso.

El muro en la frontera fue una de las promesas estrella con las que llegó a la Casa Blanca Donald Trump, quien ha asegurado que el costo de la obra lo asumirá México, aunque el Congreso adelante el dinero.

México se niega tajantemente a asumir ese coste, lo que ha abierto una crisis diplomática entre los dos países vecinos.

Para buscar soluciones en medio de este choque el secretario de Estado, Rex Tillerson, y el de Seguridad Nacional, John Kelly, viajaron hoy a México, donde tienen previsto reunirse con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, y varios de sus ministros.

El coste estimado del muro fronterizo ha ido creciendo progresivamente desde los alrededor de 8.000 millones de dólares que calculó inicialmente Trump, hasta los 21.600 millones, según los últimos números del Departamento de Seguridad Nacional. EFEUSA

Read or Share this story: http://www.lavozarizona.com/story/noticias/2017/02/23/paul-ryan-seguridad/98296822/