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WASHINGTON, D.C. — Estados Unidos dio un plazo de 48 horas para abandonar el país a tres diplomáticos venezolanos en reciprocidad a medidas similares adoptadas por Venezuela, mientras que Caracas propuso el martes un nuevo embajador en la capital norteamericana.

La portavoz del Departamento de Estado Jen Psaki identificó en conferencia de prensa a los tres expulsados, funcionarios de la embajada en Washington, como los primeros secretarios Ignacio Luis Cajal Avalos y Víctor Manuel Pisani Azpúrua, y el segundo secretario Marcos José García Figueredo.

Desde caracas no hubo de inmediato una reacción al plazo de 48 horas, pese a que el canciller venezolano Elías Jaua fue consultado sobre el tema durante una conferencia el martes en la que anunció que propuso como nuevo embajador en Estados Unidos a Maximilien Sánchez Arveláiz, quien recientemente se desempeñó como embajador en Brasil y a quien describió como "hombre de confianza del presidente" Maduro.

Jaua dijo que propone a Sánchez como una señal de su disposición a "hacer política de más alto nivel", aunque agregó que Washington necesita rectificar su "injerencia" en asuntos internos venezolanos.

"Rectifique Estados Unidos en su política de injerencia hacia Venezuela y nosotros rectificaremos en lo que haya que rectificar desde el punto de vista de las relaciones bilaterales, que los asuntos internos lo decidimos nosotros los venezolanos", indicó Jaua.

Antes de que Caracas nominara a Sánchez, el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney dijo en conferencia de prensa que es posible un intercambio de embajadores en el futuro, pero que la reciente expulsión de los diplomáticos estadounidenses lo dificulta y Venezuela "necesita mostrar seriedad" para que el tema avance.

Ambos países no tienen embajadores desde 2010.

Entretanto, el representante demócrata por Florida Joe García dijo haberle enviado la víspera una carta a Obama para que ordene a las agencias federales la suspensión de deportaciones a la nación sudamericana, y el procesamiento expedito de las solicitudes de asilo presentadas por ciudadanos venezolanos.

"Lo que tenemos con este limbo migratorio no ha sido justo", dijo García. "Los eventos de los últimos días demuestran que es la hora de arreglar eso".

La expulsión de los venezolanos se dio a conocer al día siguiente de que el gobernador republicano por Florida Rick Scott planteara a Obama la necesidad aplicar sanciones a Venezuela por limitar la libertad de expresión.

El presidente Obama "debería poner sobre la mesa sanciones como congelar las cuentas bancarias de Maduro y su pandilla y revocar las visas estadounidenses de cualquiera relacionado con el ataque a manifestantes pacíficos", indicó el republicano tras una reunión que el presidente demócrata sostuvo con los gobernadores en la Casa Blanca.

Ante una pregunta de AP sobre si el gobierno está sopesando la propuesta de Scott, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Jonathan Lalley respondió por correo electrónico: "Continuamos llamando al gobierno venezolano a involucrarse en un diálogo auténtico y a atender las quejas legítimas de los venezolanos".

Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, dijo a AP que la aplicación de sanciones corre el riesgo de darle argumentos a Caracas para denunciarlas como un ataque desproporcionado del "imperio".

Sin embargo, el jefe del centro de estudios advirtió que "si las cosas siguen deteriorándose, habrá creciente presión para tomar medidas un poco más duras, ahora que la gente está girando desde Ucrania a Venezuela".

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