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WASHINGTON, D.C. — Los viajes al extranjero de Barack Obama frecuentemente se ven alterados por distracciones, pero en su visita de un día a México el presidente estadounidense superó su propio record de multifuncionalidad.

Obama estuvo en México el miércoles para una cumbre con sus contrapartes norteamericanas, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto y el primer ministro canadiense Stephen Harper, con quienes habló de comercio, seguridad y energía.

Cada tema era suficientemente tenso: la oposición en Estados Unidos a un acuerdo con 12 naciones del Pacífico, una reforma migratoria estancada y una decisión pendiente en su gobierno sobre un controvertido oleoducto desde Canadá.

Pero hubo más, y no sólo de la agenda original de la cumbre.

Ante el estallido de violencia en Ucrania, Obama, acompañado por Peña Nieto, exhortó al gobierno del presidente Viktor Yanukovych que frenara la violenta represión a las manifestaciones en las calles de la capital Kiev o enfrentara a las consecuencias. Para cuando terminó el día, Obama habló con cautela acerca de los reportes de una tregua entre Yanukovych y los manifestantes: "Esto podría crear el espacio necesario para que las partes resuelvan pacíficamente sus desacuerdos", dijo.

También condenó la violencia en Venezuela y pidió al gobierno del presidente Nicolás Maduro que libere a los manifestantes detenidos.

Entretanto, aplaudió las prácticas salariales de una fábrica de ropa, llamó al primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan y mantuvo un ojo en el hockey olímpico para enterarse de la victoria de Estados Unidos ante República Checa en Sochi, para ir a la semifinal con Canadá.

De alguna forma, fue un día común de segundo mandato con todas sus limitaciones, símbolos y gestos modestos, así como su enfoque en los asuntos externos.

Obama reconoció que "elementos de mi partido" se oponen al acuerdo de Asociación Transpacífico, pero puso en duda la idea de que las preocupaciones demócratas puedan descarrilar el acuerdo.

"Lograremos que sea aprobado si es un buen acuerdo", agregó en conferencia de prensa conjunta con los otros dos mandatarios.

Obama firmó una orden ejecutiva para reducir los trámites en las exportaciones como una forma de determinación frente a la inacción legislativa.

Luego elogió a The Gap por anunciar que la empresa intentó elevar el sueldo a sus empleados este año, en el marco de la idea del presidente de elevar el salario mínimo.

Otros viajes de Obama también se han visto ensombrecidos:

En junio, su cumbre de dos días con el Grupo de los Ocho y su visita a Berlín sucedió cuando se reveló la existencia de programas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional.

En marzo de 2011, su visita a Brasil y Chile se ensombreció por el bombardeo estadounidense a Libia.

En 2012, un micrófono abierto grabó a Obama hablando con el primer ministro ruso Dmitry Medvedev sobre el mejor momento para un acuerdo de defensa misil.

Obama estuvo apenas nueve horas en Toluca, México. "No estaré aquí tanto tiempo como me gustaría", dijo e incluso dijo que no le daría tiempo de probar el "famoso chorizo" (un embutido) que se hace en la ciudad.

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