LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN


BUENOS AIRES (Argentina) — Lionel Messi podrá embolsar cien títulos y construir montañas de goles en el Barcelona, aunque para doctorarse como ídolo en Argentina tendría que ganar una Copa Mundial.

Si bien en Argentina se valoran sus hazañas por los campos europeos, Messi todavía encuentra cierta resistencia porque con la selección mayor no ganó nada y hasta se le objetan trivialidades como que no conoce la letra o no quiere cantar el himno nacional argentino en los duelos internacionales.

Pero la carencia de triunfos es lo que más le juega en contra al astro del Barcelona: dos copas del Mundo y otras tantas de América con Messi en la cancha sumaron cuatro frustraciones.

Esa falta de éxitos en un país donde la derrota en fútbol es sinónimo de tragedia hacen que Messi no haya entrado en el corazón deportivo de sus compatriotas tanto como sí se incrustó Diego Maradona —más allá de su vida personal— desde que causó conmoción en México 1986 cuando metió un gol con la mano y otro en el que se gambeteó a media corona inglesa.

¿Podrá Messi quebrar esa racha adversa y nada menos que en Brasil?

Claro que sí. Es más, gran parte de las esperanzas de Argentina recaen sobre Messi. Sin él, los Albicelestes serían un equipo casi del montón.

Messi estudió los principales libros de fútbol y se sabe todas sus páginas de memoria. Es filósofo de goles y gambetas y no hay casi nadie como él para tejer las mejores obras de arte.

Además llega a Brasil en la plenitud de su madurez, con 26 años, uno más que Maradona en México, y al igual que el ex Pibe de Oro es la voz cantante dentro y fuera de la cancha, lejos de tiempos recientes en los que era bastante introvertido.

No solo eso, el técnico Alejandro Sabella acepta públicamente los puntos de vista estratégicos de Messi, y al parecer ese entrenador hasta sacrificó a un tremendo goleador como Carlos Tevez, porque no se llevaría bien con la Pulga, en una ausencia que hace ruido.

Esta es una muestra de la influencia que tiene Messi en el plantel: sin perder su humildad y sencillez, la Pulga pidió jugar con un planteo bien ofensivo y Sabella accedió, rodeándolo con Sergio Agüero, Gonzalo Higuaín y Angel Di María, en un bloque al que se le conoce como "Los cuatro fantásticos".

No cualquier técnico acepta sugerencias de ese tipo y mucho menos las ventila a la prensa.

"Y sí, a Messi le gusta jugar con más compañía arriba", reconoció Sabella, quien es un público protector de Messi. "La soberbia es un pecado que no me puedo permitir, al contrario, tengo que ser humilde y escuchar".

Escuchar a Messi, claro está.

Messi acusó una lesión en el músculo femoral de su pierna izquierda que entre una cosa y la otra lo mantuvo dos meses alejado de las canchas a fines del año pasado. Volvió con todo y siguió marcando goles de a dos y de a tres hasta convertirse en el máximo goleador en la historia blaugrana. Y cada partido que pasa, se va sintiendo mejor.

"La máxima ilusión es salir campeón en Brasil, salir campeón allí sería algo muy lindo", subrayó Messi. "Pero en el Mundial hay que ir despacio porque puede pasar de todo. Podés hacer un partidazo y terminar perdiendo".

Argentina debutará ante Bosnia-Herzegovina el 15 de junio (Rio de Janeiro); el 21 se las verá con Irán (Belo Horizonte) y cuatro días después lo hará con Nigeria (Porto Alegre), en un Grupo F que parece hecho a medida de los Albicelestes.

Será una primera etapa para lo que debería ser una gran carrera de Messi, quien una oportunidad dorada de dejar una huella indeleble entre los argentinos, ganando el Mundial en Brasil.

¿Además de sus éxitos en Barcelona, Messi necesita algo más?

"Messi no necesita ganar un Mundial para ser el mejor futbolista del mundo. No confundamos gordura con hinchazón. Un Mundial no le va a quitar ni uno sólo de los méritos que hizo hasta ahora para estar donde está".

Palabra de Diego Armando Maradona.

LINKEDINCOMENTARIOSMÁS INFORMACIÓN
Read or Share this story: http://www.lavozarizona.com/story/deportes/2014/04/02/messi-mundial-brasil/7229521/