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SOCHI, Rusia— Cinco pabellones deportivos y un estadio. Cuatro estaciones de esquí. Una red de góndolas para subir y bajar de las montañas. Kilómetros y kilómetros de autopistas y ferrocarriles. Hoteles con 40.000 habitaciones.

Todo nuevo y resplandeciente, a un costo récord de 51.000 millones, para los Juegos Olímpicos de Invierno que Rusia montó durante 17 días en Sochi, una ciudad en la costa del Mar Negro que hace no más de una década estaba en el anonimato.

Pero ahora viene la mejor parte. ¿Qué pasará con todo eso? ¿Cuál será el legado para los 350.000 habitantes de Sochi?

Las autoridades rusas aseguran que su objetivo es convertir a Sochi en un destino para el turismo interno y del exterior.

Siempre en guardia ante las críticas de que los juegos dejan "elefantes blancos" sin uso, el Comité Olímpico Internacional insistió en que Sochi es una ciudad que se mantendrá en el mapa internacional.

La agenda de eventos promete: una cumbre de las potencias del G8; el Gran Premio de Rusia de Fórmula Uno y varios partidos de la Copa Mundial de fútbol en 2018, en el estadio donde se realizaron las ceremonias de inauguración y clausura de la justa de invierno.

"Es una ciudad que tiene futuro", dijo el presidente del COI Thomas Bach.

Lo que se deberá determinar es si será un legado de luces como el de Barcelona 1992 o de sombras como el que se ha etiquetado a Beijing 2008.

Barcelona siempre es mencionada como el modelo ideal, ya que sus juegos de verano sirvieron para que la ciudad española remozara su paisaje urbano y se catapultase como un destino que atrae a millones de visitantes año tras año.

La Villa Olímpica terminó en una zona residencial y varias de la sedes, como el Palau Sant Jordi, siguen en uso para competiciones deportivas.

En cambio, Beijing es la otra cara de la moneda. Los chinos invirtieron 2.000 millones de dólares para construir 31 sedes, pero sólo han logrado sacarle provecho a un puñado, con el grueso dependiendo de subsidios para su mantenimiento. El "Nido de Pájaros" —el espectacular Estadio Olímpico en el que Usain Bolt batió tres récords mundiales en las pruebas velocidad— básicamente está para que los turistas se saquen fotos, pero los 8 dólares que cuesta el paseo en su interior no es aliciente. Dentro de un año el estadio despertará para albergar un Mundial de atletismo.

Al menos el "Cubo de Agua", el escenario donde Michael Phelps hizo historia al ganar ocho medallas de oro, fue reconfigurado en un parque acuático para la población local y las canchas de tenis alojan cada año un torneo de la serie Masters 1.000 de la ATP. Pero las sedes de vóleibol de playa, remo y ciclismo han quedado en desuso.

Aún no se sabe lo que se hará con el complejo de estructuras del Parque Olímpico, con frecuentes cambios de planes. Se dice que el centro de prensa será transformado en un centro comercial y que las arenas de hockey, patinaje y curling acabarán como sitios para exposiciones o remodelarlos para otros deportes. Se ha hablado incluso de trasladarlos a otras ciudades o abrir casinos.

Tampoco existe consenso en cuanto a lo que costará el mantenimiento. Luego que la estatal Cámara de Auditoría indicará que se necesitarían de por los menos 2.000 millones de dólares anuales para su preservación, el viceprimer ministro Dmitry Kozak rechazó ese estimado y aseguró que será "diez veces menos".

La zona de la montaña, con las estaciones de esquí de Rosa Khutor y Laura, espera un incremento en el flujo de turistas.

Pero el escepticismo impera al respecto. Los precios de los hoteles (entre los 150 y 200 dólares la noche) pueden ser muy caros para el ruso común. Los turistas estadounidenses y europeos tienen opciones más cercanas a donde viven, en países que no les exigen visado, para unas vacaciones en la nieve con el sol. Sochi también es una ciudad de difícil acceso, con pocos vuelos directos desde Europa.

"Los europeos pueden viajar a casi todas partes del mundo sin visa. Venir a un sitio donde les exigen visa es un elemento en contra", dijo Vladimir Kantorovich, primer vicepresidente de la Asociación de Operadores de Turismo de Rusia.

"Lo ocurrido aquí, toda esta transformación es increíble. Ahora lo importante es asegurar que estos juegos dejen un legado", puntualizó Bach.

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