HUNTSVILLE, Texas, EE.UU. - Un hombre, cuya cadena de delitos cometida hace una década en compañía de su novia terminó en un enfrentamiento a tiros con la policía en San Francisco, fue ejecutado el jueves por haber matado a un agente de la oficina del alguacil.
Joshua Maxwell, de 31 años y con la voz entrecortada, se disculpó varias veces en los segundos previos a la ejecución realizada por el gobierno estatal como pena por el asesinato cometido en octubre del 2000, del sargento Rudy Lopes, agente de la oficina del Alguacil del Condado de Bexar.
Maxwell dijo que el matarlo "estaba generando más víctimas".
"Esto no va cambiar nada", consideró
La Corte Suprema de Justicia rechazó la semana pasada revisar el caso de Maxwell, quien también fue condenado por asesinar a un hombre en Indiana un mes antes de la muerte de Lopes.
El sargento fue despojado de su camioneta y asesinado de un tiro. Su cadáver amarrado y con el rostro cubierto fue hallado detrás de un centro comercial de San Antonio.