WASHINGTON - El presidente Barack Obama reconoció el sábado que el entrenamiento para proteger a los efectivos estadounidenses en el exterior evitó más muertes en Fort Hood.
El presidente dio su reconocimiento a aquellos que trabajan o han prestado servicio en el ejército y recordó a la población sobre la diversidad en las fuerzas estadounidenses, una medida con la finalidad de reducir las tensiones creadas por el atacante en la base militar, el mayor Nidal Malik Hasan.
"Son estadounidenses de todas las razas, de todas las religiones y de todo tipo. Son cristianos, musulmanes, judíos, hindúes y no creyentes", dijo Obama en su mensaje por radio e internet transmitido en fin de semana antes del Día de los Veteranos de Guerra.
"Son descendientes de inmigrantes e incluso inmigrantes. Ellos reflejan la diversidad de Estados Unidos. Pero lo que comparten es un patriotismo sin igual".
Después de su mensaje, Obama dio otro mensaje en persona sobre el incidente en Fort Hood ante varios representantes demócratas. El presidente asistió a una junta a puerta cerrada en el Capitolio para discutir la reforma al sistema de salud, pero comenzó por hablar sobre Fort Hood, según asistentes a la reunión.
Dijo a los legisladores que las dificultades que pasan los integrantes del ejército a favor de la comunidad son "realmente un sacrificio", según el representante Robert Andrews, en comparación con "emitir un voto que podría hacerte perder una elección".
El presidente pidió paciencia mientras las autoridades descifran lo que ocurrió el jueves en Texas en la base militar más grande de Estados Unidos. Los tiroteos dejaron 13 muertos y 30 heridos.
"No podemos saber completamente que es lo que lleva a un hombre a hacer algo así", dijo Obama. "Pero lo que sabemos es que nuestras oraciones están con cada uno de los hombre y mujeres que resultaron heridos en Fort Hood. Nuestros pensamientos están con todas las familias que perdieron a un ser querido en esta tragedia nacional".