DENVER - El venezolano Yorvit Torrealba necesitó unos pocos partidos en ligas menores para recuperar su ritmo de juego en el plato.
En cuanto a su estado emocional, el receptor de los Rockies de Colorado necesitaba algo mucho más sencillo: recuperar a su hijo.
Torrealba fue reincorporado a la lista de peloteros activos el miércoles después de dedicar un tiempo al secuestro y la recuperación sano y salvo de su hijo de 11 años, Yorvit Eduardo, y otros familiares en Venezuela.
Ahora está ávido por dejar atrás la situación y volver al campo de béisbol.
"Me siento dichoso de haber vuelto y reunirme con mis compañeros de equipo", dijo Torrealba, que no fue colocado como titular para el partido del viernes contra Arizona.
En estos días su hijo lo sigue como una sombra. Los dos reían en el vestuario el viernes, donde el padre se vestía para la práctica de bateo.
"Tuve el mejor regalo del Día del Padre que he tenido jamás: lo tuve a él a mi lado", dijo Torrealba, quien agregó: "Es hermoso tener a la familia alrededor y no estar preguntándose si están bien".
El hijo, el cuñado y otro pariente de Torrealba fueron secuestrados el mes pasado cuando iban a la escuela. Los secuestradores pidieron un rescate de 500.000 dólares, que no fue pagado.
Torrealba fue a Venezuela el 2 de junio para estar con su esposa y escuchar mientras ella negociaba con los secuestradores. Le dijeron que era mejor que no hablara con ellos.
Un día después, los secuestrados fueron liberados en las afueras de Caracas. Su esposa y su hijo están con él en Denver.
"Mentalmente, me siento mejor", dijo. "No tengo que preocuparme por nada".