WASHINGTON - John Boehner podría caminar por casi cualquier calle de Estados Unidos sin ser notado.
Pero el perpetuamente bronceado legislador por Ohio, un fumador incesante, pudiera ser el próximo presidente de la Cámara de Representantes y una figura sumamente influyente en la política nacional, tratando de manejar una bancada republicana cada vez más derechista al tiempo que encabeza la oposición al presidente Barack Obama.
Para aquellos que conocen a Boehner, la pregunta es cuál versión del líder republicano va a emerger como presidente de la cámara baja si el partido le arrebata al menos 40 escaños a los demócratas en noviembre.
¿Va a ser el legislador concentrado en políticas que a veces muestra tendencias a la colaboración o el partidista de meses recientes que gritó su oposición a la reforma de salud de Obama?
Boehner dejó pocas dudas de que el presidente y otros demócratas enfrentarán una fuerte resistencia en la cámara baja si él es el presidente, comenzando con un esfuerzo por desmantelar la reforma de salud.
"Vamos a hacer todo lo posible para impedir que esa ley sea implementada. Todo lo posible", dijo Boehner en una entrevista reciente. "Pienso que va a arruinar el sistema de salud y llevar el país a la bancarrota."
Lo cierto es que el poder de veto de Obama hará virtualmente imposible revocar la ley. Aún así, dijo Boehner, él va a usar todo truco parlamentario posible.