BAGDAD - Los resultados preliminares de las elecciones en Irak dados a conocer el jueves, mostraban una apretada contienda entre el primer ministro y un rival secular, durante un caótico conteo ensombrecido por acusaciones de fraude.
Las cuentas preliminares en cinco de las 18 provincias iraquíes fueron un golpe para líderes políticos radicales chiítas, que vieron al primer ministro Nuri al-Maliki conseguir victorias tempranas en dos provincias chiítas del sur del país que ellos consideran sus bastiones.
El principal rival secular de Al-Maliki, el ex primer ministro Ayad Allawi, en tanto, parecía estar ganando apoyo suní al norte de Bagdad. Pero los resultados en la capital _ el lugar más preciado _ no habían sido dados a conocer aún.
En juego en los comicios celebrados el domingo está el derecho a guiar la frágil estabilidad de Irak en momentos en que las tropas estadounidenses se preparan para retirarse.
Los resultados parciales fueron dados a conocer por la Alta Comisión Electoral Independiente en una caótica sala de monitoreo en Bagdad y los resultados del resto de la nación casi seguramente serán anunciados en los próximos días.
No se prevé que alguno de los bloques consiga la mayoría absoluta necesaria, lo que significa que aquellos que tengan buenos resultados deberán formar alianzas para escoger un primer ministro.
En un esfuerzo por presentarse como el candidato de todos los iraquíes, al-Maliki renunció a la coalición chiíta el año pasado para crear la alianza Estado de Derecho, que incluye algunos grupos suníes.
Funcionarios electorales dijeron que habían recibido unas 1.000 quejas sobre el proceso electoral, aunque no dieron detalles. Y la coalición de Alawi, Iraqiya, describió lo que calificó de numerosas instancias de fraude, incluyendo "procedimientos injustificables e ilegales para distorsionar la voluntad del pueblo".
Con apenas un tercio de los votos contados, al-Maliki iba adelante en las provincias mayoritariamente chiítas de Babil y Najaf, en las que sus rivales en una coalición chiíta con vínculos con Irán habían esperado conseguir ganancias.
Iraqiya, en tanto, tomó la punta en los antiguos bastiones insurgentes de Diyala y Salahuddin, donde apenas 17% de los votos habían sido contados para el final de la tarde del jueves.
En Babil, la coalición de al-Maliki tenía cerca de un 42% de los 160.870 votos que han sido contados, según los datos dados a conocer por la comisión electoral. En la vecina Najaf, la victoria de al-Maliki parecía aún más fuerte, con un 47% de apoyo de los 116.600 votos contados.
La Alianza Nacional Iraquí, la principal coalición de grupos religiosos chiítas, quedó en segundo lugar en las dos provincias. Iraqiya iba en tercera allí.
Algunos rivales de al-Maliki, miembros de la coalición chií que se le opone, dijeron más temprano que la coalición del primer ministro parece ir a la cabecera a lo largo del país.
Los resultados preliminares fueron difundidos en momentos en el que al-Maliki salía del hospital tras ser sometido el miércoles a una cirugía en Medical City, el centro médico más grande del país.
Un comunicado emitido por el gobierno no dio más detalles sobre su hospitalización, sólo que el líder político estaba en buenas condiciones de salud y había reanudado sus actividades cotidianas.