BAGDAD - El vicepresidente iraquí Tariq al-Hashemi vetó el miércoles parte de un proyecto de ley electoral, lo que podría retrasar los comicios nacionales de enero, pese a que el comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak insistió que el calendario para la retirada de sus fuerzas sigue firme.
El veto seguramente retrasará la votación, ya que el parlamento debe debatir ahora las demandas de al-Hashemi, un suni, y someterlas a votación, un proceso que podría durar días e incluso semanas dada la multitud de facciones que integran la legislatura.
Para empezar, la comisión electoral nacional anunció que ha suspendido los preparativos de los comicios.
Una nueva complicación surgió el martes cuando los líderes curdos amenazaron con boicotear las elecciones a no ser que las tres provincias norteñas que controlan reciban más bancas en el próximo parlamento, integrado por 223 escaños.
Al-Hashemi devolvió parte del proyecto de ley al parlamento para que lo enmiende con el fin de asignar más bancas para los iraquíes que residen en el extranjero, en su mayoría sunis.
Al-Hashemi dijo que todas las otras previsiones en la ley son satisfactorias, e insistió que solamente la parte relacionada con el número de bancas para los electores afincados en el extranjero será debatible.
"Mi objeción no es a la totalidad de la ley, sino al primer artículo a fin de ser justos con los iraquíes que residen en el exterior", dijo al-Hashemi a los periodistas. "Espero que el parlamento efectúe pronto una votación sobre las enmiendas sugeridas para que las elecciones puedan ser efectuadas en la fecha acordada".
Uno de los tres miembros del consejo presidencial iraquí, al-Hashemi tiene poder de veto sobre los proyectos de ley.