MONTEVIDEO - El presidente José Mujica reafirmó el lunes su determinación de permitir que presos mayores de 70 años o gravemente enfermos puedan cumplir el arresto en su domicilio, sin aludir específicamente a militares retirados denunciados como violadores de los derechos humanos.
La situación ya está contemplada en la ley de procedimiento penal y queda a criterio del juez decidir si el reo puede cumplir la prisión en su domicilio.
El Comisionado Parlamentario para asuntos carcelarios, Alvaro Garcé, indicó el lunes a la AP que "desde 1980 la ley de procedimiento penal ya prevé esta situación y que no se modificó bajo la llamada ley de humanización carcelaria" del gobierno anterior del presidente Tabaré Vázquez (2004-2010).
Admitió que de las declaraciones actuales de Mujica se desprende que su propósito es a favor de esos militares.
De todas formas, Garcé dijo que los presos comunes de un total de 8.880 verificados a fines de enero que se hacinan en las cárceles uruguayas, "sólo unos pocos centenares" pueden tener más de 70 años. "Los presos de esa edad o aproximados siempre están vinculados a delitos sexuales o asesinatos", dijo el experto.
La posición de Mujica aludiendo a esas perspectivas desató un alud de controversias en la siempre compleja oficialista del Frente Amplio por cuanto pareció con esa idea iba destinada exclusivamente a una decena de uniformados retirados de la dictadura militar entre 1973 y 1985 que están presos preventivamente por causas de violaciones a los derechos humanos.
Ya fue condenado a 30 años de prisión el presidente devenido en dictador Juan M. Bordaberry en la causa por atentado a la Constitución y ahora se le pidió igual condena en otra causa por asesinatos. Bordaberry cumple arresto domiciliario por su estado de salud.
Sin embargo, los anuncios de Mujica sobre los presos siguen en el candelero de las controversias.
Mujica, que estuvo 13 años preso hasta 1985 por sus acciones como subversivo tupamaro había declarado al diario chileno La Nación en septiembre de 2009 que no le gustaba "tener a ancianos militares presos".
"Ya han pasado muchos años desde los hechos y detesto tener a ancianos presos", dijo Mujica.
Por su parte, la senadora tupamara como su esposo presidente, Lucía Topolansky, dijo que "no sirve tener un viejo afuera de la vida, preso. Mujica tiene en su cabeza que los presos de más de 70 años cumplan su pena a domicilio".
Para hacer el cuadro más complejo, en un libro recientemente editado, la ex ministra de Defensa y abogada de ex-presos políticos, Azucena Berruti afirmó que "tener a todos esos viejos enfermos, cocinándolos en el odio, no me gusta" y consideró un "acto de crueldad" la situación en que se encuentran.
Organismos de derechos humanos se oponen a ese beneficio.