MEXICO - Fuerzas federales mexicanas capturaron a dos sucesores del líder recién detenido de un grupo del narcotráfico que ha aterrorizado el noroeste fronterizo del país y a una decena de presuntos cómplices entre los que hay cinco policías municipales.
La Policía Federal presentó el martes a José Manuel García Simental, alias "El Chiquilín", y a Raydel López Uriarte, alias "El Muletas", hermano y lugarteniente, de forma respectiva, de Teodoro García Simental "El Teo", quien fue detenido en enero y era considerado un sanguinario miembro del poderoso Cartel de Sinaloa.
El jefe de la división antidrogas de la Policía Federal Ramón Pequeño informó en rueda de prensa que "El Chiquilín" y "El Muletas" fueron aprehendidos el lunes junto con dos escoltas en La Paz, en el estado de Baja California Sur. Ambos asumieron la jefatura del grupo cuando quedó vacante por la captura de "El Teo".
El embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, felicitó al gobierno del presidente Felipe Calderón por la captura de "El Muletas" y "El Chiquilín", lo cual es una muestra de "la creciente capacidad operativa del gobierno e México de detectar, investigar y detener a peligrosos narcotraficantes".
Pequeño dijo que la detención del dúo permitió obtener información para ejecutar otra operación en Tijuana, en el estado vecino de Baja California y fronterizo con Estados Unidos, que derivó en la localización de 11 personas. Cinco de ellos son policías municipales, incluidos dos jefes.
Al momento de su detención, los 11 tenían secuestrados a dos hombres, señalados como miembros del Cartel de Tijuana.
Entre los policías detenidos se encuentra Francisco Ortega Zamora, nombrado en diciembre jefe del distrito de La Mesa, y al subjefe del área Juan Carlos Espinoza.
"Confiamos en su responsabilidad y en sus conocimientos", dijo durante el nombramiento de Ortega el secretario de Seguridad Pública de Tijuana, Julian Leyzaola.
Los otros agentes detenidos son José Enrique Ramírez Zambrano, comandante del distrito de La Mesa; su segundo Macario Arturo Ramírez y el supervisor Ramón Angel Soto Corral.
El alcalde de Tijuana, Jorge Ramos, dijo en rueda de prensa que el arresto de los policías demuestra el compromiso por limpiar las instituciones.
"Quien la hace la paga", afirmó.
Tijuana ha visto una ola de violencia a partir de 2003 con la captura y muerte de algunos de los hermanos Arellano Félix, considerados los líderes del Cartel de Tijuana, del cual se escindió El Teo para disputar el control del grupo con un sobrino de los Arellano identificado como Luis Fernando Sánchez Arellano, alias "El Ingeniero". Luego se unió al cartel de Sinaloa, dirigido por Joaquín "El Chapo" Guzmán.
"El Teo", "el Muletas" y "El Chiquilín" representaban en la frontera de Baja California y particularmente en Tijuana, Ensenada, Tecate y Mexicali al cartel de Sinaloa, dijo Pequeño.
El funcionario antidrogas de la Policía Federal dijo que según sus investigaciones, "El Muletas" entregaba cadáveres que "El Teo" se encargaba de deshacer con sosa cáustica.
Para su operación, López tenía a su cargo seis grupos de entre 30 y 40 personas cada uno, equipados con armas largas y cortas y chalecos antibalas con la leyenda "FEM", que según Pequeño quería decir "Fuerzas Especiales del Muletas".
A "El Muletas" también se le atribuye transportar al mes entre dos y tres cargamentos con media tonelada de marihuana desde el estado de Sinaloa o Durango hacia Tijuana. También desplazaba mensualmente 250 kilos de drogas sintéticas desde la ciudad de Guadalajara y el estado de Michoacán.
El gobierno del presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra el narcotráfico en diciembre de 2006, días después de haber asumido el poder. Los carteles respondieron a la ofensiva federal con más violencia que desde entonces ha dejado más de 15.000 muertos.
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El reportero de The Associated Press en San Diego, Elliot Spagat, contribuyó con esta nota