MEXICO - El partido oficialista Acción Nacional (PAN) admitió el domingo el triunfo del ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) en los comicios para renovar la totalidad de la Cámara de Diputados.
"Reconocemos y felicitamos a esa primera minoría del PRI en la nueva Cámara de Diputados", dijo el líder del PAN, Germán Martínez, luego de que encuestas de salida y los primeros conteos preliminares oficiales dieran la ventaja a los priístas.
Con el 25,50% de un conteo preliminar oficial de las actas electorales, el PRI tenía 35,02% y el PAN un 26,81%.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD), de tendencia izquierdista, que en el 2006 tuvo su mejor desempeño al quedarse en la antesala de la presidencia, se veía relegado a un lejano tercer lugar con un 12,10% en el conteo preliminar.
Más de 77 millones de mexicanos fueron convocados a unos comicios que según autoridades electorales y observadores se realizaron sin mayores incidentes, y que sirvieron para medir el desencanto con la clase política y el apoyo al partido del presidente Felipe Calderón, quien ha hecho del combate al narcotráfico el eje de su gobierno.
En la conformación actual de la cámara baja, el PAN tiene la mayoría relativa con 206 de los 500 escaños. Le siguen el PRD con 126, y el PRI con 106.
En los comicios del domingo fueron elegidos de manera directa 300 diputados y los restantes 200 serán repartidos a partir del porcentaje de votación de cada uno.
De continuar la tendencia del conteo preliminar, el PRI _que gobernó el país por siete décadas continuas hasta el 2000_ podría prácticamente duplicar el número de curules actuales, pero sin tener la mayoría absoluta.
En la jornada también se eligieron seis de 31 gobernadores y centenas de alcaldías y legisladores locales, en un país sumido en una recesión económica y con varias regiones afectadas por la violencia del narcotráfico.
A nivel estatal, encuestas de salida de empresas privadas señalaron que en los estados de Campeche, Colima y Nuevo León el PRI mantendría las gubernaturas.
Aún no se daban tendencias para los estados de Querétaro, San Luis Potosí y Sonora porque estaba muy cerrada la diferencia entre el primero y segundo lugar.
La jornada se realizó con algunos incidentes como en la municipalidad de Ecatepec, vecina a la capital en el Estado de México, donde se registró un enfrentamiento entre supuestos vendedores ambulantes y policías que acudían a verificar una denuncia de que alguien presionaba a la gente para que votara por el PRI. Cinco policías resultaron heridos, incluido uno por un disparo.
Para la Organización de los Estados Americanos (OEA), que por primera vez realiza una misión de observación electoral en México, la jornada se desarrolló sin mayores incidentes y sólo recibió una denuncia del partido minoritario Convergencia sobre posibles actos irregulares en el estado sureño de Oaxaca, relacionada con un supuesto acto público del gobernador y la detención de uno de sus presidentes municipales, aunque no dio detalles.
La elección nacional ocurrió en medio de un inusual movimiento respaldado por intelectuales, líderes de opinión y ciudadanos en general que promovió la emisión de votos nulos en protesta por una clase política que, a juicio de algunos, sólo vela por intereses de grupo y no de los ciudadanos que la eligen.
El conteo preliminar señaló que los votos anulados alcanzaban el 6,43% de la votación, prácticamente el doble del porcentaje que históricamente se había registrado.
La abstención se estimaba en casi 57% del electorado.
"Siempre he votado por el PAN, pero esta vez he anulado mi voto, porque ahora los partidos no funcionan", comentó Marta Tamayo, de 43 años, tras votar en la capital mexicana. Tamayo trabaja en un área de recursos humanos.
La campaña tuvo tanto impacto que en el último par de semanas el mensaje de la mayoría de los actores políticos _incluido el presidente_ fue llamar a la ciudadanía a no anular su voto y ser parte de los electores que decidirán la nueva conformación de la Cámara de Diputados, actualmente con mayoría relativa del PAN.
"El voto es un derecho y es un deber; un derecho y un deber que millones de ciudadanos en todo el mundo, en varios países no tienen. Y me parece que debemos aprovecharlo", dijo Calderón después de emitir su sufragio.
Algunos votantes manifestaron su rechazo a la anulación.
"Anular mi voto sería como tirar mi voto a la basura", dijo Mauro Zarza, un empleado gubernamental de 56 años.
Calderón también enfrentó el domingo una prueba del apoyo a su lucha antidrogas, sobre todo porque el PAN fincó su campaña electoral precisamente en el combate al narcotráfico que el mandatario ha emprendido desde los primeros días de su mandato.
El PAN prácticamente acusó al PRI de haber tolerado durante sus administraciones el narcotráfico, que se ha cobrado más de 10.800 muertes desde el inicio del actual gobierno en diciembre del 2006.