FAIRFAX, Virginia, EE.UU. - El presidente Barack Obama arengó el viernes a sus partidarios para defender la aprobación de su propuesta reforma del sistema de salud estadounidense.
Ya que el resultado de la votación del domingo dependerá de unos cuantos votos demócratas, Obama dijo a sus partidarios en una universidad de Virginia que el proyecto beneficiará a la sociedad estadounidense.
Si es aprobado, el proyecto prohibirá a las compañías de seguros negar la cobertura a las personas con dolencias preexistentes, cesar la cobertura cuando se enferma una persona o imponer límites anuales o de por vida en los cuidados médicos, además de requerir cuidados paliativos gratuitos y permitirá que los hijos queden incluidos en la póliza de sus padres hasta que cumplan 25 años.
Agregó que "la industria de los seguros seguirá campando por sus respetos" si no es aprobado el proyecto.
Obama pidió a los legisladores que miren más allá de las discrepancias del momento y contribuyan al significado del histórico momento.
"Es un debate no sólo sobre el costo de los cuidados médicos sino el carácter de nuestro país, sobre si podemos seguir encarando los desafíos de nuestro tiempo, sobre si seguimos siendo una nación que da a sus ciudadanos la posibilidad de lograr sus sueños", dijo Obama.
En referencia a la creación hace décadas de la Seguridad Social y el Medicare, el seguro médico de los jubilados, indicó que "cuando hemos encarado esas decisiones, esta nación eligió repetidamente extender sus promesas a más gente".
"Sé que será una votación difícil. Sé que Washington ha tratado este debate como un deporte", insistió el mandatario.