WASHINGTON - En un revés para la Casa Blanca, el líder demócrata del Senado dijo el martes que el Congreso no lograría cumplir con el plazo de fin de año para aprobar la reforma al sistema de salud, dejando la medida a su suerte en medio de la incertidumbre de las campañas electorales del 2010.
El senador Harry Reid hizo sus declaraciones mientras funcionarios demócratas afirmaban que era probable que el Senado no comience a debatir hasta diciembre la principal prioridad de política interna del presidente Barack Obama, meses después de lo previsto por los líderes del Congreso y de la Casa Blanca.
El avance del proyecto de ley ha estado afectado por divisiones entre las filas demócratas.
Los líderes de la Cámara de Representantes, que han avanzado con mayor celeridad, aseguraban que habría una votación este fin de semana sobre un proyecto de ley para ampliar la cobertura a decenas de millones de estadounidenses sin seguro médico, prohibir las prácticas de las aseguradoras de negar seguro debido a enfermedades preexistentes, y en general reducir el ritmo del crecimiento en gastos médicos a nivel nacional.
La ley, que demandará un gasto de 1,2 billones de dólares en 10 años, ampliará su cobertura a aproximadamente un 96% de los estadounidenses que reúnan las condiciones para recibirla.
La medida incluye una opción para que los consumidores compren un plan de seguro del gobierno, en un intento por presionar a las empresas privadas.
Mientras la presidenta de la cámara baja, la demócrata Nancy Pelosi, y otros líderes estudiaban los cambios de último minuto de su versión de proyecto de ley, Reid habló por primera vez públicamente sobre la posibilidad de que los legisladores no iban a poder cumplir con el plazo impuesto por Obama de completar el trabajo para la reforma a fines de año.
"No nos vamos a dejar atar por plazo alguno. Necesitamos realizar el mejor trabajo posible para el pueblo estadounidense", afirmó Reid después de concluir una reunión semanal de los legisladores demócratas.
Unas horas después, la oficina de Reid emitió un comunicado modificando sus declaraciones. "Nuestro objetivo continúa siendo el mismo. Deseamos realizar la reforma de salud este año, y estamos cobrando un impulso sin precedentes para lograrlo. No existe ninguna razón por la cual no podamos tener un debate transparente y minucioso en el Senado y que podamos enviarle un proyecto de ley final al presidente para Navidad", destacó el vocero Jim Manley.
En la Casa Blanca, el portavoz Reid Cherlin trató de dar la mejor versión de los acontecimientos. "Avanzamos con suficiente tiempo. La cámara votará sobre un proyecto de ley dentro de unos días, y tal como el senador Reid dijo hoy, él comparte el compromiso de la Casa Blanca de aprobar una reforma importante para Navidad y avanzará con rapidez una vez que el Senado reciba el informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso", agregó.
La oficina calcula el costo del proyecto de ley que Reid presentó la semana pasada.
Los líderes demócratas revelaron el proyecto con bombos y platillos la semana pasada, un plan de 1.990 páginas que busca satisfacer las preocupaciones de liberales y moderados combinando proyectos separados aprobados por tres comités diferentes durante el verano.
Los líderes de la cámara baja han hecho progresos para conquistar el apoyo de los liberales pese a un proyecto más débil que el que éstos hubieran preferido. Pero todavía no han convencido a suficientes miembros de su propio partido. Un recuento inicial de votos reveló que no tienen todavía la mayoría de 218 votos que necesitan, según asistentes demócratas.
En el Senado Reid necesitaría 60 votos para superar algún intento de maniobra dilatoria de la minoría republicana.
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Los periodistas de The Associated Press Andrew Taylor, Charles Babington y Erica Werner contribuyeron a esta información.