EL CAIRO - La secretaria de Estado norteamericana Hillary Rodham Clinton modificó sus planes para incluir el martes una visita a la capital egipcia a fin de consultar con un antiguo aliado árabe en torno al conflicto palestino-israelí.
Aparentemente Estados Unidos está modificando su estrategia con el fin de lograr que israelíes y palestinos retornen a las negociaciones de paz.
En vez de regresar a Washington, como tenía previsto después de participar en un foro internacional en Marrakech, Marruecos, Clinton viajó a El Cairo donde sostuvo conversaciones con el ministro de relaciones exteriores Ahmed Aboul Gheit y con Omar Suleiman, jefe de inteligencia egipcio. El miércoles se reunirá con el presidente Hosni Mubarak antes de regresar a Washington e informar al presidente Barack Obama sobre lo alcanzado en el viaje.
Egipto y otras naciones árabes reaccionaron con gran preocupación ante las declaraciones que hizo Clinton el sábado en Jerusalén. En una conferencia de prensa conjunta ese día con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, la funcionaria provocó un gran revuelo cuando dijo que la oferta del gobierno israelí de restringir _pero no detener_ la actividad en los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén oriental no tenía precedente.
En un nuevo episodio el martes, Clinton al parecer cometió un error durante una entrevista en televisión con la cadena Al Yazira al referirse al objetivo de "una capital israelí en el este de Jerusalén".
La política estadounidense nunca ha favorecido la inclusión del este de Jerusalén en una capital israelí. Los palestinos la reclaman como su capital, y el asunto es uno de los más delicados e importantes que tendría que ser resuelto en cualquier acuerdo de paz final entre las dos partes.
Dos colaboradores de Clinton que observaban la entrevista le avisaron sobre el error y esa porción de la entrevista fue regrabada a fin de que pudiera corregirlo.
A su llegada a la capital egipcia, Clinton fue recibida al pie del avión por el ex senador George Mitchell, enviado estadounidense para la paz en Medio Oriente, quien informó a Clinton a bordo de la nave sobre sus reuniones con el rey Abdalá II en Amán, Jordania, y con el líder palestino Mahmud Abbas.
Los gobiernos árabes criticaron sus declaraciones sobre los asentamientos el fin de semana en Jerusalén como un aparente cambio de la política estadounidense hacia Israel. Pero el lunes en Marrakech, Clinton hizo una aclaración, señalando que sus palabras en Jerusalén tenían la intención de ser un "refuerzo positivo" para los israelíes. Agregó que el esfuerzo de Israel no cumple del todo con las expectativas de Estados Unidos, y agregó un gran elogio para los palestinos.
Clinton instó el martes a árabes e israelíes a deponer sus diferencias históricas, evitar toda retórica agresiva y buscar un plan de paz amplio en el Oriente Medio.
En su discurso en un foro internacional al que asistieron altos funcionarios de gobiernos de la región, el norte del Africa y varias naciones industrializadas, Clinton utilizó un tono grave y cauteloso al plantear la cuestión del plan de paz.
"Sé que éste es un asunto de grave y permanente preocupación para los países aquí representados, pero también más allá de esta región", afirmó. "Estamos comprometidos con la solución de dos estados", agregó refiriéndose a los esfuerzos por establecer estados separados palestino e israelí. "Y estamos decididos a buscar ese objetivo".
En la entrevista del martes con Al Yazira, Clinton reiteró que Obama ha expresado claramente su deseo de que se detenga la construcción de asentamientos israelíes.