BEIJING - Al menos tres personas murieron el domingo cuando unos 1.000 manifestantes de un grupo étnico musulmán en el lejano oeste de China protagonizaron disturbios callejeros en que atacaron a transeúntes y chocaron con la policía, dijeron testigos y la prensa oficial.
Los medios estatales dijeron primero que al menos tres chinos de la etnia Han había muerto, pero luego informaron que había una cantidad no confirmada de decesos, entre ellos un policía armado. Un grupo de activistas dijo que un manifestante podría haber fallecido.
Los manifestantes, principalmente de la minoría étnica de los uigures, prendieron fuego a por lo menos un automóvil, derribaron barreras policiales y atacaron autobuses durante varias horas de violencia que parecieron menguar un poco mientras efectivos de la policía y el ejército aumentaban su presencia por la noche, dijeron participantes y testigos.
La agencia oficial de noticias Xinhua dijo que "la situación estaba bajo control" la mañana del lunes y que la policía había cerrado partes de la ciudad al tráfico como precaución.
Las tensiones entre uigures y chinos son recurrentes en la inmensa provincia china de Xinjiang, en el centro de Asia, donde rebeldes uigures han conducido una violenta pero esporádica campaña separatista.
Los manifestantes demandaban el domingo que se investigara una pelea entre trabajadores uigures y chinos Han en una fábrica en el sur de China. Al parecer la violencia comenzó cuando la multitud se negó a dispersarse.
Adam Grode, un estudiante estadounidense en Urumqi, dijo que escuchó explosiones, vio algunas personas que eran llevadas en camillas y también a un chino Han con sangre en su camisa que era internado en un hospital.
Grode, de 26 años, también dijo que vio policías reprimiendo a manifestantes con gas lacrimógeno, chorros de agua y porras, así como a manifestantes derribando las barreras policiales y rompiendo las ventanas de los autobuses.
"Cada vez que la policía mostraba algo de fuerza, la gente saltaba las barreras y volvía a la calle. Eran como un juego de gato y ratón", dijo Grode.