MADRID - El salario inicial de un inmigrante en España es un 35% menos que el de un trabajador español en igualdad de condiciones, informó el viernes el Banco de España, citado por la agencia Europa Press.
El banco dijo en su boletín mensual que brecha se reduce al 15% aproximadamente después de 10 años y se mantiene estabilizada en esa cifra, sin que se logre nunca una convergencia salarial plena.
El banco calculó que en los primeros 10 años, la brecha entre los salarios de los trabajadores extranjeros y los nativos se recorta 20 puntos, a un ritmo de dos puntos por año, siendo la reducción mucho más intensa en los primeros cuatro o cinco años de estancia en España, período en el que la diferencia salarial se acorta casi 15 puntos.
El patrón de asimilación salarial es muy similar en los primeros años tanto para los inmigrantes latinoamericanos y de los países de la ampliación, como para los trabajadores africanos llegados a España, si bien con el paso del tiempo éstos últimos son los que se llevan la peor parte.
Según el banco, durante los primeros cinco años los tres colectivos se comportan de forma similar, experimentando un "fuerte grado de asimilación" a los salarios de los españoles, pero a partir de ese momento el colectivo africano se estanca y no logra reducciones adicionales de su diferencia salarial.
A largo plazo, el mejor comportamiento lo muestran los inmigrantes procedentes de países latinoamericanos, que son los que más consiguen acercarse a los salarios de los trabajadores españoles, aunque el Banco de España precisa que debe tenerse en cuenta que los flujos migratorios de los países de la ampliación europea son aún muy recientes.