NUEVA YORK - En su nuevo libro Sarah Palin describe la terrible angustia que sintió mientras el embarazo de su hija adolescente se desarrollaba bajo los reflectores de la nación. Pero las memorias de 413 páginas no hacen ni una sola referencia al padre de su nieto, Levi Johnston, quien planea posar desnudo para una revista.
La táctica parece tener mérito; Johnston, quien ha discutido en repetidas ocasiones con Palin, sigue diciendo que si ella no lo deja en paz revelará serios trapos sucios que le "harán daño".
Mientras el libro _ que contiene 68 fotos a color pero ningún índice _ no habla de Johnston, la ex candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos no tiene pelos en la lengua cuando se trata de aquellos que dirigieron la campaña del senador John McCain.
Confirma que hubo gran tensión entre sus asesores y los de McCain. Detalla con amargura cómo se le impidió pronunciar un discurso la noche de las elecciones, cómo se la mantuvo aislada de los reporteros durante la campaña y se evitó de muchos modos que simplemente fuera ella misma. También sostiene que la prepararon para que respondiese vaguedades durante su debate con Joe Biden.
El libro, con una tirada inicial de 1,5 millones de ejemplares, ha estado al tope o cerca del tope de la lista éxitos de Amazon.com y otros durante semanas, aun cuando su editorial HarperCollins anunció que estaba listo antes de lo previsto y adelantó algunos meses su publicación. The Associated Press pudo adquirir un ejemplar el jueves.
La semana que viene se televisarán entrevistas con Oprah Winfrey y Barbara Walters, coincidiendo con la publicación. Palin dijo en su sitio de Facebook que esperar programar entrevistas con otros conocidos periodistas.
Palin realizará una gira en la que visitará principalmente pequeñas ciudades y que comienza el 18 de noviembre en un Barnes & Noble en Grand Rapids, Michigan, donde ella y McCain hicieron campaña a finales del año pasado.
La gira durará unas tres semanas, con un descanso el Día de Acción de Gracias, y terminará alrededor del 10 de diciembre, según HarperCollins. Palin viajará en autobús la mayoría del trayecto, probablemente acompañada por familiares y la asesora Meg Stapleton.
Mientras el libro sigue la vida de Palin desde su nacimiento en Sandpoint, Idaho, hasta las interrogantes sobre sus pasos futuros, Palin, quien recibió un pago adelantado de por lo menos 1,25 millones de dólares, se guarda sus palabras más fuertes para confrontaciones con personal de McCain y su entrevista con la presentadora de CBS Katie Couric, en la que se vio muy mal.
Describe a Couric como condescendiente, tendenciosa y "fastidiosa". Sostiene que la periodista eligió momentos impactantes en los que ella trastabilló y dejó sus declaraciones más sustanciales afuera.
Palin también da a entender que Couric no sabía mucho de cuestiones energéticas. Dice que quedó anonadada cuando Couric le preguntó qué periódicos y revistas leía, y agrega que, en virtud de la falta de conocimientos de la periodista acerca de temas energéticos, debió haberle preguntado a su vez qué leía ella.
También señala con nombre y apellido al estratega en jefe de la campaña de McCain, Steve Schmidt. Citando a otro funcionario de campaña, escribe que Schmidt sintió que ella no estaba lo suficientemente preparada en materia política y que incluso se preguntaba si estaba sufriendo de depresión posparto tras el nacimiento de su hijo Trig, quien tiene síndrome de Down, en abril del 2008.
Dice que Schmidt también se molestaba si cualquier persona de su círculo trataba de corregir _ sin la aprobación de la campaña de McCain _ lo que percibían eran retratos inexactos de los registros de Palin como gobernadora de Alaska.
Escrito con Lynn Vincent, "Going Rogue" tiene un tono informal y simple. Palin escribe sobrecogida cómo la campaña de McCain contrató a un estilista de Nueva York que también había trabajado con Couric.
Comparte momentos entre bambalinas cuando la nación se enteró del embarazo de su hija Bristol, cómo reescribió la declaración preparada para ella por la campaña de McCain sólo para ver con horror que un presentador de noticias leía el comunicado original que, en los ojos de Palin, presentaba como algo bonito la situación de su hija.
En pasajes limitados de su entrevista pregrabada con Winfrey, Palin dice que Johnston sigue siendo parte de la familia. Sin embargo, se atribuye a Johnston haber dicho que cualquier intento de reconciliación es falso.