LONDRES - El personal de cabina de British Airways realizó el domingo su segundo día de huelga, aunque la aerolínea insistió en que el paro tenía un impacto menor al previsto y aseguró haber logrado el restablecimiento de vuelos cancelados.
La empresa _que sostiene una enconada disputa con sus empleados sobre un congelamiento de salarios y cambios en las condiciones laborales_ fue obligada a cancelar o a demorar cientos de vuelos el fin de semana a causa de la huelga de tres días, decidida por el personal de cabina después de que el viernes fracasaran las negociaciones.
Numerosos viajeros que tenían como destino Estados Unidos y que harían breves escalas en Heathrow, el centro neurálgico de la aerolínea en Londres, terminaron varados en el aeropuerto y afrontaron largas esperas para abordar vuelos que los llevaran a ese país.
Sin embargo, British Airways dijo que sobrellevaba la huelga gracias a sus planes amplios de contingencia y a que muchos tripulantes de cabina desobedecieron la huelga.
"Nuestros planes de contingencia funcionaban bien el domingo por la mañana en todo el mundo", dijo la aerolínea en un comunicado.
British Airways afirmó que se presentó a trabajar casi todo el personal de cabina en el aeropuerto de Gatwick y casi la mitad en Heathrow, lo cual le permitió la reanudación de más de una decena de vuelos cancelados, incluidos los que tenían como destino Miami y Los Angeles, así como otros para trayectos cortos en Europa.
La empresa dijo que todas las aeronaves procedentes del extranjero arribaron el domingo sin contratiempos a Londres y afirmó que no había indicios de paralizaciones de vuelos a causa de la huelga en aeropuertos extranjeros.