Autoridades del Departamento de Salud de Arizona (AZDHS) mantienen una alerta ante el incremento de casos del Virus Sincicial Respiratorio (VSR), que desde octubre pasado ha registrado 470 contagios confirmados en 13 condados del estado.
El aumento más drástico hasta el momento se registró la semana pasada al confirmarse 70 casos que dieron positivo al VSR.
El 94 por ciento de los casos, unos 413, son en menores de 5 años de edad, confirmó Karen Lewis, coordinadora de Epidemiología de AZDHS.
El VSR se presenta normalmente con síntomas muy similares a los de un resfriado, como goteo nasal o una fiebre baja, y éstos por lo general mejoran por sí solos.
El virus se presenta por lo común en los meses de otoño e invierno y afecta principalmente a los menores de 5 años. No existe una vacuna ni antibiótico para tratar el virus, por lo que una persona contagiada puede empeorar su estado de salud de forma drástica si no se cuida.
Los bebés prematuros, incluso los que nacen sólo unas cuantas semanas antes de tiempo, son los más vulnerables, señaló Lewis.
Un reporte de los Centros de Control de Enfermedades (CDC) en el país advierte de una epidemia de contagios del VSR.
El mismo reporte señala que Arizona se encuentra entre los estados con altos niveles de contagios con un 15 por ciento de casos que han resultado positivos al virus del VSR.
Se calcula que todos los años se hospitalizan 125 mil bebés en los Estados Unidos con casos graves de VSR, la causa principal de hospitalización de bebés en la nación.
Aunque la enfermedad es leve en la mayoría de los niños, puede ser más grave en los bebés prematuros, señala el reporte de CDC.
Los padres de los bebés prematuros deben prestar atención especial a los signos que pueden indicar un caso más grave de VSR, tales como dificultad al respirar, silbidos en la respiración, respiración rápida o entrecortada, dificultad para alimentarse o desgano en el apetito. Se debe buscar atención médica si el bebé presenta estos síntomas.
Lewis señaló que una forma eficaz de prevenir el contagio del VSR y otros virus comunes que pueden afectar al bebé es adoptar la costumbre de lavarse muy bien y regularmente las manos.
Esto incluye a toda persona que tenga contacto con el bebé. Lavar los juguetes y objetos que toca el bebé y evitar contacto con personas que tienen resfriados, así como toda exposición que no sea necesaria a grupos grandes de personas, también puede ayudar a disminuir las posibilidades de que su bebé se contagie de los virus "normales" de temporada.
La comunicación oportuna y continua con un proveedor de atención médica y las citas para revisiones médicas de rutina de los bebés prematuros también son importantes para ayudar a asegurar que permanezcan sanos durante la estación de invierno.