La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, promulgó la ley SB1070 que establece como un crimen la presencia en el estado de extranjeros que no posean papeles de inmigración en regla y autoriza a todos los agentes de policía a implementar las leyes de inmigración si tienen "sospechas razonables" de que alguien está de manera ilegal en el estado.
Brewer afirmó que la ley ayudará a aumentar la seguridad en el estado y prometió que no va a tolerar que se utilice en forma indebida o que al aplicarla se violen los derechos civiles y se apliquen perfiles raciales.
Mientras la gobernadora presidía la ceremonia de firma de la nueva ley, en las afueras del Capitolio estatal miles de personas se congregaban para protestar. Al mismo tiempo, varios dirigentes comunitarios afirmaron que de inmediato se va a demandar la SB1070 en las cortes superiores porque están seguros de que puede ser anulada por ser anticonstitucional.