Activistas pidieron iniciar un diálogo nacional sobre una reforma migratoria que no criminalice a los indocumentados y no convierta a los empleadores en agentes de inmigración, algo que aseguran no han tomado en cuenta los organizadores de la "Marcha por América". "No estamos criticando la marcha, creo que toda movilización es buena, lo que queremos es que se le diga la verdad a la comunidad y se representen realmente sus necesidades", dijo Isabel García, directora de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona, sobre el evento pautado para este domingo en Washington. En su opinión, las propuestas que actualmente se encuentran en la mesa de discusión están basadas en el aumento de la militarización de la frontera y la criminalización de los indocumentados. "El primer paso incorrecto que ha tomado el Partido Demócrata es pensar que el pueblo va a aceptar cualquier tipo de propuesta", dijo Juan José Bocanegra, representante de trabajadores en Seattle, durante la conferencia organizada por Grassroots Inmigrante Justice Network y que reunió a varios activistas de todo el país. Añadió que actualmente existe una lucha de poderes políticos en la que la víctima "son los inmigrantes", por lo que hay que integrarlos a la discusión para que sean ellos quienes expongan sus necesidades. "Se debe abrir un proceso democrático donde se escuche la voz de los inmigrantes", enfatizó Bocanegra. García recalcó que inclusive la propuesta promovida por el congresista demócrata Luis Gutiérrez no otorga la residencia permanente a los inmigrantes indocumentados. "Si este problema no lo enfrentamos a fondo, tomando en cuenta el punto de vista socio-político, dentro de los próximos 20 años estaremos en el mismo lugar que nos encontramos ahora", sostuvo por su parte Nativo López, presidente nacional de la Asociación Política México-Americana.