No cabe duda que todos los días se aprende algo nuevo, pero lo triste es que la mayoría de las veces es por las decepciones de quienes dicen querer "ayudarnos". Hace aproximadamente seis años, fui a un centro de ayuda propiedad de un conocido "activista" para preparar el pago de mis impuestos. Confié ciegamente en lo que me recomendaba. ¿Cómo iba yo a dudar de "alguien" que ayuda y lucha por mi comunidad? Su centro de ayuda "negocio" estaba muy bien instalado además de estar administrado por su cónyuge y de tener un personal serio y conocedor, (eso creía yo). Me sentí apoyada por todos ellos porque hablaban español y me explicaron paso a paso como podía yo tener una mayor devolución de impuestos; creo que todos los que estábamos en la antesala sentían lo mismo que yo. Por alguna razón la oficina que me "ayudó" desapareció hace aproximadamente seis meses, por lo que me di a la tarea de buscar quien me ayudara. Un amigo, mi agente de seguros, me recomendó a su contador, quien me hizo ver la cantidad de errores que había cometido el personal del "Centro de Ayuda". Y que me estaban haciendo correr enormes riesgos. Me dijo que iba a ser necesario hacer correcciones muy importantes para evitar el riesgo de que el IRS me acusara de "mala fe". Aprendí que en nuestra comunidad existen personas sin escrúpulos e inexpertas, que por lucro exponen no solo a nuestra comunidad sino también a sus empleados, incluso a ir a la cárcel. Empleados que creo son inocentes también y que confían en la capacitación y orientación express que les brinda su "jefe" que por desgracia no es la apropiada. Mi pregunta es ¿Por qué un gobierno tan implacable como el de Estados Unidos, en especial el IRS, permite que se abran centenas de "changarros", ventanillas, en cualquier tipo de negocio, únicamente en temporada de declaración de impuestos? ¿Por qué se les permite dar servicio al público sin tener una certificación además de no contar con personal especializado? Lamentablemente los errores que se cometen en la declaración de impuestos se vuelven mayores al paso del tiempo, cuando están hechos por quienes no saben. Mi recomendación es que acudan y se dejen guiar por un contador que les enseñe todo sobre el IRS en la recaudación de impuestos. Pero la más importante es que digan basta a los abusos de personas inexpertas, o mal intencionadas, que únicamente nos usan con fines de lucro. Nuestra comunidad tiene que aprender quien es quien, en este proceso tan delicado. Y por último ¡no se vale que hispanos abusen de hispanos!