El Día de los Muertos se celebra en la frontera de Arizona con una ceremonia que recuerda a los inmigrantes que perdieron la vida en el desierto en su intento por cruzar a Estados Unidos y que este año superó los 200.
Según la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona, 206 inmigrantes fallecieron durante el año fiscal 2009, una cifra que la organización estima sobre la base de información proporcionada por las oficinas del médico forense de los condados fronterizos de Yuma, Cochise y Pima.
De los 206 inmigrantes indocumentados fallecidos, se desconoce la identidad del 48 por ciento, pero se determinó que 141 fueron hombres, 33 mujeres y el resto no se pudo identificar por el avanzado estado de descomposición de los cuerpos o porque solo se encontraron algunos huesos.
Esta cifra representa un incremento de 23 muertes más comparadas con las 183 reportadas por esta misma organización al término del año fiscal 2008.
"A pesar del dinero sin precedentes que el Gobierno Federal está gastando para incrementar la seguridad en la frontera, más gente está muriendo en su intento por cruzar esta frontera, en su intento por ayudar a su familia", dijo Isabel García, abogada y directora de la coalición.
Realizan caminata
Por noveno año consecutivo, la coalición organizó el sábado una caminata para honrar la memoria de los cientos de indocumentados muertos en la frontera de Arizona, al mismo tiempo que recordaron el tradicional Día de Muertos que se celebra en México.
Durante cuatro horas, los participantes caminaron por las calles del sur de la ciudad hasta la Misión San Xavier portando una cruz blanca por cada persona fallecida.
Con letras negras se escribió sus nombres en la cruz y de aquellos cuya identidad no pudo ser determinada solo fueron identificados como "desconocido" o “desconocida”.
"Hoy es un día muy triste, porque estamos recordando a todas esas personas que han muerto en el desierto, que sólo buscaban un mejor futuro", dijo Mike Wilson, miembro de la reserva indígena Tohono O'dham.
Wilson aseguró que ha colocado en varias ocasiones estaciones de agua dentro de la reserva indígena para tratar de prevenir las muertes, pero constantemente éstas son confiscadas por las autoridades de la tribu.
Indicó que alrededor de 100 inmigrantes indocumentados mueren anualmente dentro del territorio de la reserva indígena Tohono O'odham.
En su opinión, la estrategia del Gobierno federal para proteger la frontera es "un fracaso" ya que aunque el número de inmigrantes indocumentados que cruza el desierto de Arizona ha disminuido, las muertes continúan en desproporcionado aumento.
Opinión que comparte García, quien dijo que la sociedad estadounidense identifica las muertes de los indocumentados como un resultado "natural" de la inmigración.
"Desafortunadamente y de manera más triste también hay personas en este país que aseguran que estas personas "merecen" morir por el solo hecho de violar las leyes de inmigración", dijo la abogada y activista.