La mayoría de los indocumentados detenidos durante una redada de inmigración el año pasado en el norte de Arizona no tenía antecedentes criminales, de acuerdo con documentos obtenidos por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).
ACLU informó hoy en un comunicado que durante la redada efectuada en noviembre del 2008 en las ciudades de Flagstaff, Sedona, Prescott y Prescott Valley se arrestaron a 80 personas, de las cuales sólo 14 habían sido deportadas previamente y de éstas, solamente dos tenían récord criminal.
Se indicó que 43 de las 80 detenciones fueron resultado de esfuerzos conjuntos con agencias del orden local y que hubieran sido procesadas aun si no se hubiera realizado el operativo.
Al menos 23 de los 80 arrestados fueron personas que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) calificó de "incidentales", es decir, que se encontraban presentes en viviendas o lugares de trabajo cuando las autoridades se presentaron buscando a otra persona.
"Contrario a lo que oficiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguran que se enfocan en aprehender criminales fugitivos, estos documentos demuestran de que continúan deteniendo inmigrantes que no contaban con una orden de deportación previa o que representaban un peligro para la seguridad pública", dijo Alessandra Soler Metes, directora ejecutiva de ACLU en Arizona.
ACLU manifestó preocupación porque para su operativo, ICE utilizó una base de datos de 50 direcciones con más de 10 años de antigüedad, mientras que otras databan de antes de 1990.
Los datos sobre la redada fueron proporcionados en 618 páginas después de que ACLU junto con el Concilio Interreligioso del Norte de Arizona y el Centro de Paz Nuevo Día de Flagstaff los solicitaran por medio de la Ley de Información Pública.