Por su dedicación y por ser un modelo que inspira a otros en su profesión, seis maestros latinos del Valle del Sol fueron reconocidos con los Premios Esperanza que otorga Chicanos Por La Causa (CPLC) como un estímulo a la excelencia en el campo de la docencia.
En la onceava entrega anual de los Premios Esperanza, tuvo lugar en céntrico hotel de Phoenix el pasado 22 de octubre, se congregaron varios miembros de la comunidad para convivir y rendir honores a los homenajeados.
Este año se rindió tributo a los maestros Cindy Amos, Irene Trujillo, Lilly Gómez, Vanessa Casillas y al entrenador deportivo Vidal Mejía.
Durante la tradicional cena que enmarca la entrega de los reconocimientos se proyectaron las historias y méritos por los que se reconoció a los galardonados.
Cada uno de los premiados recibió de parte de empresas patrocinadoras y de CPLC una computadora portátil, mochilas con útiles escolares para sus alumnos y un cheque por la cantidad de 5 mil dólares.
“Esto es más que un reconocimiento por mi carrera, también es una directa reflexión de cómo me criaron mis padres”, expresó orgullosa Lily Gómez, una de las maestras homenajeadas que eligió la carrera de maestra inspirada por el carácter de su mamá que crió a diez hijos.
“Respeto mucho a mis padres como consejeros. Los valores que me han dado ellos y otros miembros de mi familia continúan sirviéndome en mis logros, como este reconocimiento”, mencionó.
Sobre lo difícil que representa ser maestro en estos tiempos de cambio, comentó que actualmente se observa cierta apatía de algunos padres hacia la formación académica de sus hijos, lo que en muchos casos puede frenar el potencial de desarrollo integral de los estudiantes.
“Cuando yo estaba creciendo, toda la comunidad estaba involucrada en criar a los niños: la escuela, el vecindario, las familias y la iglesia. Si yo me metía en problemas en la escuela, también me metía en problemas en otros lados, principalmente en mi casa”, abundó al exhortar a los padres a involucrarse más en la vida de sus hijos.