sunny
8:57 am
Noticias  •  Su Dinero  •  Mexico  •  Deportes  •  Entretenimiento  •  Clasificados
  • Tamaño de Tipo: A A A
  • ImprimirImprimir
  • EmailEmail
  • Compartir

Cuidado con los “inofensivos” productos del hogar

Phoenix, Arizona

Cuando uno piensa en el hogar, piensa en un refugio seguro donde la familia puede vivir aislada de peligros del mundo “real”, que está fuera de sus puertas.

Sin embargo, en la búsqueda por proteger su núcleo familiar muchos padres de familia han subestimado los peligros que amenazan a sus hijos en el interior del lugar menos esperado: su hogar.

Cada vez con más frecuencia se dan casos de jóvenes que recurren a materiales caseros para satisfacer sus curiosidades por las drogas, sobre todo por la disponibilidad de los productos en casa.

Muchos de estos componentes que se utilizan de manera cotidiana, para hacer la vida más fácil, son utilizados por adolescentes para drogarse.

Artículos simples como desodorantes, ambientadores, latas de crema Chantilly, betún para calzado, quita esmaltes, productos de limpieza, o hasta materiales escolares, pueden llegar a ser utilizados para alcanzar un estado de estupefacción sin que los jóvenes imaginen el riesgo que eso representa para su bienestar.

Este fenómeno se ha venido dando en jóvenes entre los 13 y los 18 años, para quienes el drogarse se ha convertido en una tarea relativamente fácil, accesible y barata.

Según Frank LoVecchio, director del Centro Regional de Control de Envenenamientos en el Hospital y Centro Medico Banner de la ciudad de Phoenix, esta práctica se ve predominantemente en jóvenes de 12 a 15 años; sin embargo, en menor escala, en jóvenes hasta los 18 años de edad.

“Vemos este tipo de tendencia en jovencitos de secundaria y el primer año de la preparatoria, grupo de edad en el que los jóvenes comienzan a experimentar antes de involucrarse con el alcohol”, explica LoVecchio.

Al mismo tiempo, comenta que si los jóvenes supieran cuán nocivas para su organismo son estas substancias, asume que sería suficiente motivo para que lo dejen de hacer o para que en el mejor de los casos ni lo intenten.

Sin embargo, la responsabilidad recae en los padres, quienes deben mantener un control y monitorear los hábitos de sus hijos.

Uno de cada cuatro estudiantes ya ha consumido inhalantes antes de ingresar al séptimo grado según estadísticas reveladas en la National Inhalant Prevention Coalition (Coalición Nacional de Prevención contra Inhalantes).

La razón de esta tendencia es porque los inhalantes son fáciles de adquirir, ya sea en el hogar o en cualquier expendio, son relativamente baratos, no se requiere parafernalia para consumirlos y tampoco se precisa contactar a un traficante.

Las formas de consumo de lo que se conoce como inhalantes son las siguientes: por inhalación directa conocida en inglés como “sniffing”, lo cual implica inhalar el producto directamente del recipiente; o “huffing”, que consiste en verter el químico en un trapo o rollo de papel higiénico o calcetines.

LoVecchio afirma que existen efectos a corto y a largo plazo por el consumo de estos químicos. El efecto inmediato es una sensación de embriaguez que impide el habla, la coordinación de movimientos y el sentido de percepción entre otros efectos. Este efecto puede durar entre 15 y 45 minutos lo cual es difícil de detectar para los adultos.

Una inhalación normal de aire, contiene entre 15 y 20 por ciento de oxigeno; al inhalar estos químicos lo único que se aspira son toxinas dañinas para el sistema nervioso.

El Centro Medico Banner Good Samaritan reporta que reciben de 10 a 15 pacientes adolescentes intoxicados cada mes, y si bien algunos casos solo requieren asistencia medica básica, otros pacientes resultan con graves lesiones neurológicas, e incluso la muerte.

Según estadísticas del National Survey on Drug Use and Health revelado en marzo del 2009, 17 por ciento de los jóvenes que consumen drogas en los Estados Unidos, han comenzado con inhalantes.

Shelly Mowrey, directora de programas y comunicaciones para el estado de Arizona con la organización Drug-Free America, explica que el mejor tipo de prevención es la comunicación temprana con los jóvenes, el alertarlos sobre los peligros de los químicos en momentos en los cuales la relación con los hijos esta en buenos términos, leer las especificaciones de los productos juntos y alertar sobre los efectos en su organismo.

“El mejor momento de abordar el tema con sus hijos es cuando están calmados y no cuando están reaccionando impulsivamente”, explica Mowrey. “Lo principal es pasar menos tiempo corrigiendo y más tiempo informando a sus hijos sobre los peligros de estas drogas, las consecuencias físicas y mentales”, acotó.

Asimismo, el consumo de estas drogas trasciende cualquier estado económico, social y cultural, pues las consumen por igual jóvenes de distintos estratos sociales.

Señales de jóvenes que consumen inhalantes:

- Irritación de la piel y las fosas nasales.

- Enrojecimiento de los ojos.

- Desorientación y alteración de la memoria.

- Somnolencia

- Distracción

- Insuficiencia al hablar y temblores

Consecuencias del consumo de inhalantes:

- Reducción de la memoria e inteligencia

- Epilepsia y trastorno mentales

- Daño de órganos vitales

- Problemas respiratorios crónicos

- Estados de depresión o paranoia

- Problemas cardiacos

Recursos informativos

www.az.drugfreeamerica.org

www.parterupaz.org

www.inhalants.org

Poison Control Center: 1800-222-1222

  • Tamaño de Tipo: A A A
  • ImprimirImprimir
  • EmailEmail
  • Compartir