En esta época veraniega en la que la gente utiliza la alberca como medio para escapar del intenso calor y los escolares disfrutan de su vacación, existen algunos riesgos en las albercas que es necesario tener en cuenta.
El Departamento de Servicios Ambientales del Condado Maricopa busca reducir el numero de contagios de enfermedades transmitidas en piscinas públicas y particulares, llamadas Enfermedad Recreacional del Agua o Recreational Water Illness (RWI) la cual es causada por parásitos como el Crypto (Cryptosporidium parvum), que se encuentra presente en algunos alimentos, agua contaminada y heces humanas.
Este agente se encuentra en albercas contaminadas con residuos de heces fecales y es transmitido por medio de ingestión. La contaminación surge cuando una persona con diarrea ingresa a una piscina propagando la enfermedad. No existe un grupo determinado que sea más vulnerable al contacto, el es riego es para todos.
Por tal motivo la mencionada agencia gubernamental ha comenzado una campaña de información pública con anuncios en los medios de comunicación tanto en inglés como español. Del mismo modo, ha montado una página de Internet con toda la información pertinente, así como un número telefónico automatizado para quienes no tengan acceso al Internet.
Tanto el portal de Internet como el servicio telefónico tendrán información disponible sobre este parásito, consejos para evitar el contagio y propagación, otros riesgos así como el rol del Departamento de Servicios Ambientales del Condado Maricopa en cuanto a inspecciones de albercas públicas y medidas preventivas.
Un aspecto importante es que una alberca bajo mantenimiento periódico puede estar contaminada inclusive días después de ser tratada con químicos, algunos parásitos como el Crypto pueden ser resistentes al cloro y propagarse.
John Kolman, director interino del Departamento de Servicios Ambientales del Condado Maricopa, explica que el Programa de Albercas tiene inspectores que constantemente monitorean piscinas públicas así como “semi-públicas” (las que se encuentran en gimnasios o unidades habitacionales), no obstante, explica que es necesario que la comunidad haga su parte y que ayude a reducir los contagios.
Entre algunas de las recomendaciones están el evitar que el agua ingrese en la cavidad bucal o ingerirla, llevar a sus niños periódicamente al baño y lavarse las manos luego de usarlo, cambiar los pañales de sus niños en el baño y no cerca a la alberca.
Johnny Diloné, portavoz de la agencia gubernamental mencionada, explica que con ciertas precauciones el riego disminuye de manera considerable. “Son medidas muy simples que pueden llegar a evitar el contagio, sin embargo muchas veces no les prestamos atención”, explica.
Greg Epperson, supervisor del Programa de Inspección de Servicios Ambientales, declara que el consejo más simple sobre este aspecto es que si uno o un familiar tiene diarrea, no ingrese a la piscina.
Para más información visite el portal www.maricopa.gov/envsvc o lame al teléfono 602-506-6616.
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