Las estrellas de Hollywood del momento celebraron el lunes en Los Ángeles la tradicional comida de nominados a los Óscar en un ambiente distendido y jovial marcado por los reencuentros y las anécdotas y con importante presencia latina.
En torno a 150 invitados asistieron al convite en el hotel Beverly Hilton, en el lujoso barrio de Beverly Hills, donde los trajes de chaqueta reemplazaron al formal esmoquin y los artistas pudieron departir tranquilos lejos de la atención de los periodistas, a los que atendieron brevemente antes de dar inicio el almuerzo.
Uno de los debutantes en los Óscar, el mexicano Demián Bichir ("A Better Life"), aterrizó horas antes en la ciudad californiana en un vuelo procedente de su país justo a tiempo para encontrarse con Clooney y Pitt en la entrada del saló.
Clooney apuntó que para Bichir habrá un antes y un después de "A Better Life" gracias a la repercusión que ha tenido su nominación.
"Esto cambiará su carrera", afirmó el intérprete, que calificó la cinta de Bichir como "realmente maravillosa" detrás de la que hay "una gran historia".
Bichir disputa el Óscar de mejor actor con Pitt ("Moneyball"), Clooney ("The Descendants"), el francés Jean Dujardin ("The Artist") y el británico Gary Oldman ("Tinker Tailor Soldier Spy"), quien tuvo palabras de elogio para el trabajo del compositor español Alberto Iglesias, autor de la música de su filme.