Aunque el 23 de noviembre de 1974 Rubén Olivares fue noqueado en 13 rounds por el nicaragüense Alexis Argüello, en Los Ángeles, cuando se disputaron el título pluma del CMB, el popular “Púas” guarda un buen recuerdo del centroamericano.
De entrada, la noticia de la muerte del ex campeón mundial tomó por sorpresa a Olivares.
“Pues si fue así, que mala onda, pero ni modo, cada quien sabe lo que trae en su costal”, agregó el ex campeón mundial.
Del aspecto deportivo, Olivares comentó que “nunca me quiso dar la revancha, pero ahora con esto, pues a lo mejor sí” y aseguró que “a lo mejor ya me toca a mí, y de hoy en ocho, es la pelea”, para después atacarse de risa.
Un poco más en serio, recordó que como peleadores siempre se tuvieron respeto.
“La semana pasada regresé de Nueva York y no lo vi en el Salón de la Fama, y me extrañó no encontrarlo, porque iba cada rato. No cabe duda, lo vamos a echar de menos”, aseguró.
Otro que se mostró consternado por la noticia fue el veterano galeno Horacio Ramírez Mercado, quien se encargó de cuidar la carrera del ex pugilista desde el aspecto médico.
“Me siento muy mal, hace poco hablé con él y me pidió que fuera a Nicaragüa a impartir unas clínicas de medicina aplicada al boxeo, fue la última vez que tuvimos contacto”, relató.
En tanto que José Sulaimán, presidente del CMB, dijo que “Argüello era mi gran amigo. Yo lo admiraba por haberse levantado de la lona para vencer a las drogas; pero sobre todo por su gran calidad como peleador, ése es el Alexis que voy a recordar”.